Una guía para la salud dental de los niños

Guía de salud dental de los niños

American Academy of Pediatrics

El camino para alcanzar una sonrisa radiante comienza mucho antes de que aparezca el primer diente. Los padres cumplen una importante función para ayudar a sus hijos a tener dientes sanos, así como el monitoreo temprano por parte de un pediatra o dentista.

Los pasos para lograr una buena salud dental incluyen:

  • Atención regular al cuidado de un dentista.
  • Suficiente aplicación de fluoruro.
  • Cepillado y uso del hilo dental regularmente.
  • Comer apropiadamente.

Es importante que también los padres cuiden sus propios dientes, ya que la bacteria causante de la caries puede transmitirse al compartir bebidas y comidas. Al seguir estos pasos y enseñárselos a sus hijos, toda su familia podrá gozar de una buena salud dental.

Con esta información sabrá por qué el fluoruro es importante, cuándo debe comenzar a cepillar los dientes de sus hijos, qué hacer si usan chupete o se chupan el dedo, qué alimentos dañan los dientes, cuáles son buenos hábitos dentales y, además, podrá conocer más acerca de los dentistas pediátricos.

¿Por qué es importante el fluoruro?

El fluoruro es un químico natural que puede añadirse al agua potable y a la pasta dental. Este químico fortalece el esmalte dental (la capa que recubre el diente) y también ayuda a reparar daños tempranos de los mismos.

El contenido del fluoruro en el agua varía de una zona a otra. Verifique con su departamento local de agua cuál es el nivel exacto de fluoruro en su área. Después, hable con su pediatra para saber si sus hijos necesitan dosis adicionales de fluoruro, ya sea en gotas o tabletas. La cantidad necesaria se basa en el riesgo particular de sus hijos de contraer caries.

¿Cuándo debo comenzar a cepillar los dientes de mis hijos? La limpieza dental diaria debe comenzar en cuanto aparezca el primer diente. Límpiele los dientes con un pedazo de gasa o un trapito mojado. Use un cepillo y pasta dental con fluoruro a medida que crezca el niño. Debido a que los niños tienden a ingerir la pasta dental, ponga solo una pequeña porción (del tamaño de un guisante) en el cepillo y presiónela contra las cerdas de este. El uso excesivo de fluoruro puede provocar fluorosis (manchas en los dientes).

Así mismo, revise los dientes para detectar a tiempo síntomas de caries. Estas aparecen como líneas o puntos blancos, amarillos o marrones en la parte superior de los dientes. Para prevenir la caries entre ellos, debe usar hilo dental. La mordida ideal de un bebé debe mostrar espacios entre los dientes frontales. Si los dientes de su bebé están juntos, puede ser que necesite cuidado de ortodoncia cuando desarrolle sus dientes permanentes.

¿Se pueden dañar los dientes con el chupete o por chuparse el dedo?

Si un niño chupa constantemente un chupete, su dedo pulgar o varios dedos, puede afectar
la forma de su boca o la alineación de sus dientes. Si deja el chupete a los tres años de edad, su mordida se corregirá posiblemente por sí misma. Si deja de chupar el chupete o el dedo pulgar antes de que salgan sus dientes permanentes, también existe la posibilidad de que se corrijan solos. Pero si continúa haciéndolo luego de que aparezcan sus dientes permanentes, puede llegar a requerirse ortodoncia para realineárselos.

Alimentos que pueden causar caries

Los dulces o galletas pueden causar caries. El azúcar contenido en frutas y jugos no es saludable para los dientes si permanece por largo tiempo en la boca. Beber frecuentemente jugos y refrescos también puede provocar caries. Los alimentos que contienen almidón como las galletas y dulces, así como las pasas, gomitas y bombones, tienden a permanecer más tiem- po en los dientes y desarrollar caries con mayor probabilidad.

Los almidones y frutas, sin embargo, son un complemento importante de la dieta de su hijo. A fin de evitar caries, déle este tipo de alimentos solo durante las comidas (antes de que se cepille los dientes). Para su salud dental, ofrézcale una dieta balanceada que incluya una rica variedad de alimentos. Beber agua enriquecida con fluoruro también es una excelente manera de mantener sanos los dientes.

Dentistas pediátricos

Durante los chequeos médicos regulares, su pediatra verificará los dientes y las encías de su niño para asegurarse de que estén sanos. Si su hijo presenta problemas dentales, seguramente su pediatra lo referirá a una evaluación especializada.

El dentista pediátrico se especializa en el cuidado de los dientes en los niños, pero hay dentistas generales que también atienden niños en su práctica. El pediatra puede pedirle que vea a un dentista si su niño:

  • Se rompe o lastima un diente o tiene una herida en la cara o boca.
  • Tiene dientes que muestran signos de decoloración. Este puede ser un síntoma de caries.
  • Se queja de dolor de dientes o es muy sensible a los alimentos o líquidos calientes o fríos. Esto también puede ser un síntoma de caries.
  • Tiene una herida o crecimiento anormal dentro de la boca.
  • Tiene una mordida anormal (los dientes no se unen correctamente).

Buenos hábitos dentales

Los chequeos dentales regulares, una dieta balanceada, la prevención de lesiones, control de malos hábitos y el cepillado, y el uso del hilo dental son medidas importantes para la salud oral. Ayude a sus hijos a crecer con sonrisas radiantes inculcándoles desde ahora buenos hábitos dentales.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que todos los niños sean sometidos a evaluaciones de riesgo bucal desde los seis meses de edad. Los niños con algún riesgo de desarrollar caries tempranas, deben ser atendidos por un dentista desde los seis meses de nacidos y, a más tardar, a los seis meses después de que les salga el primer diente o al año de edad (lo que ocurra primero).

Todos los niños deben ser sometidos a un examen dental apropiado durante sus primeros años de vida.

©No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pediatra. Podría haber variaciones en el tratamiento, las cuales su pediatra podrá recomendar, con base en los hechos y circunstancias individuales.