Un comienzo sano: el ABC de una buena nutrición durante la niñez*

Una buena nutrición: ¡los resultados valen la pena!

Una nutrición adecuada empieza en el supermercado con los alimentos que usted compra y continúa en la casa al preparar y servir las comidas. El inculcar buenos hábitos alimenticios desde el comienzo fomenta la salud del niño para toda la vida.

Continúe leyendo para saber cómo inculcarles a sus niños hábitos alimenticios saludables, así como una buena elección de las comidas. Para obtener consejos específicos sobre la alimentación y la nutrición de su hijo hable con el pediatra o con un dietista certificado.

 

Las acciones dicen más que las palabras

A medida que los niños crecen y se desarrollan están atentos a las claves que usted les da sobre la elección de alimentos. Los pequeños suelen imitar los hábitos de alimentación, los gustos y las aversiones de otros niños y adultos. Cuando usted hace una elección sabia de alimentos, sus acciones dicen más que las palabras.

 

*Recuerde: el principal presagio de que un niño tendrá un peso y un estilo de vida saludables son unos padres que dan un buen ejemplo al hacer elecciones de alimentos sanos y al participar en actividades físicas regulares.

 

El ABC de una buena nutrición

Una variedad de alimentos brinda los nutrientes que los niños pequeños necesitan para desarrollar un cuerpo fuerte y estar saludables. El alimento también suministra la energía que los niños requieren para crecer normalmente, jugar, aprender y explorar el mundo que los rodea. El ofrecerle al niño una variedad de alimentos sanos, sabrosos y ricos en nutrientes es el mejor modo de suministrarle la nutrición que necesita su cuerpo en crecimiento. En cada uno de los cinco grupos de alimentos hay una amplia gama de opciones, que le aporta nutrientes específicos y cada nutriente tiene ciertas funciones en el cuerpo.

La elección de los alimentos

Los alimentos de los distintos grupos actúan en conjunto para suministrar la energía y los nutrientes necesarios para el crecimiento y la salud. Ningún grupo de alimentos es más importante que el otro. Para tener una buena salud, usted y su hijo necesitan consumir alimentos de los cinco grupos, así:

  • Del grupo de los granos: productos integrales como panes, galletas de soda, cereal, pasta, arroz integral, tortillas, pan de maíz, pan árabe (estilo pita), panecillos de salvado y tipo english muffin, galletas y palitos de pan.
  • Del grupo de los vegetales: espárragos, remolacha o betabel, apio chino (bok choy), zanahorias, coliflor, col rizada, maíz, pepino, pimientos rojo y verde, arvejas, papa, calabaza, espinaca, habichuelas, batata, tomate, jugos de vegetales y calabacín. °Atención!: algunos vegetales crudos pueden causarles atragantamiento a los niños pequeños.
  • Del grupo de las frutas: manzanas, salsa de manzana, melocotones, plátanos o bananos, bayas (moras, fresas, frambuesas, etc.), higos, jugos de pura fruta (sin azúcar), toronja, kiwi, mangos, duraznos, naranjas, papaya, peras, ciruelas, piña, uvas pasas, carambola, mandarinas y sandía. Muchas de estas frutas también se pueden ofrecer deshidratadas. °Atención!: algunas frutas frescas y deshidratadas pueden causarles atragantamiento a los niños pequeños (vea la lista de precaución).

 

Lista de precaución

Peligros de atragantamiento

  • No les dé a los niños menores de cuatro años alimentos redondos y firmes sin haberlos picado en trocitos. Los siguientes alimentos representan un riesgo de atragantamiento: nueces y semillas, pedazos de carne o queso, salchichas (perros calientes), uvas enteras, pedazos de fruta (como manzana), palomitas de maíz, verduras crudas, caramelos pegajosos y goma de mascar. La crema de cacahuate o maní puede ser un riesgo de atragantamiento para los niños menores de dos años.

Alergias al cacahuate

  • Las alergias al cacahuate y a las nueces de árbol están aumentando. Si su hijo padece de alergias a alimentos o se le diagnóstica con alergia al cacahuate y otras nueces, evite las nueces, así como cualquier comida que contenga o que esté hecha con productos de nueces. Si se van a servir nueces estando fuera de casa, verifique que no haya niños presentes que padezcan de alergias a estas.
  • Del grupo de las carnes, pollos, pescados, fríjoles secos, huevos y nueces: cortes magros de carne, ternera, cerdo, jamón y cordero; pollo y pavo sin piel, pescado, mariscos, fríjoles cocidos (rojos, negros y pintos; lentejas), fríjoles refritos (hechos sin manteca), crema de cacahuate, huevos, carnes frías bajas en grasas, tofu (queso de soya), nueces y cacahuate o maní.
  • Del grupo de la leche y sus derivados: leche descremada, yogur, queso, queso en hebras, requesón, pudín, natilla, yogur helado y leche helada.

 

Las siguientes son pautas acerca del tipo de leche que debe darles a sus hijos:

 

Edad

Tipo de leche

 

 

Menor de 12 meses Leche materna o leche de fórmula enriquecida con hierro.
12 a 24 meses Leche entera. El médico de su hijo podría recomendar leche reducida en grasa (al 2%) si el niño es obeso o tiene sobrepeso o si hay un historial familiar de colesterol alto o enfermedades cardíacas. Consulte con el pediatra del niño o un dietista antes de hacer el cambio de leche entera a leche baja en grasa.
Mayor de 24 meses Leche reducida en grasa (al 2%), baja en grasa (al 1%), o descremada.

 

¿Cómo sé si mi hijo está comiendo lo suficiente?

Los niños comen cuando tienen hambre y, por lo general, dejan de comer cuando están llenos. Algunos padres se preocupan de que sus hijos coman cantidades tan pequeñas de alimentos, especialmente al compararlas con las porciones de los adultos. Si un niño está creciendo bien es porque está comiendo lo suficiente.

Para llevar el control del patrón de alimentación de su hijo préstele atención a los alimentos que elije:

  • Cerciórese de no excluir ningún grupo de alimentos. Si esto pasa por unos cuantos días, no se preocupe. Pero el descuido prolongado de un grupo de alimentos puede evitar que su hijo obtenga los suficientes nutrientes.
  • Anime a su hijo a ser aventurero y a comer una variedad de alimentos dentro de cada grupo de alimentos. Incluso dentro de un mismo grupo, pues cada alimento brinda distintos nutrientes. Si la familia es aventurera es muy probable que el niño haga lo mismo.

 

Porciones para niños: sea realista

Para un niño las porciones de un adulto pueden ser abrumadoras. Si le ofrece una porción acorde con su tamaño lo estimulará a aceptar el alimento.

He aquí una guía sencilla en torno a las porciones infantiles:

  • Sirva entre una cuarta y una tercera parte de la porción adulta, o una cuchara de medir por cada año que tenga su hijo.
  • Dele al niño menos de lo que crea que se comerá. Permita que el niño le pida más si queda con hambre.

 

Los bocadillos también cuentan

Los bocadillos o meriendas también constituyen una parte importante de la nutrición infantil. Los niños deben comer con frecuencia. Por tener un estómago pequeño no pueden consumir a las horas de las comidas principales todo lo que necesitan para sus altas necesidades de energía. Tres comidas principales y dos o tres meriendas saludables al día les ayudan a los niños pequeños a satisfacer sus necesidades nutricionales diarias.

Para sacarle el mejor partido a las meriendas, los padres y niñeras deben controlar el tipo de alimento que se les da y el momento en que se sirve:

  • Tipo: ofrézcale al niño un surtido de bocadillos. Elija ante todo bocadillos saludables que sean una buena fuente de nutrientes (proteína, vitaminas, minerales), así como de calorías. Algunos ejemplos son: verduras crudas, frutas frescas deshidratadas y productos lácteos bajos en grasa. Los jugos de pura fruta son una alternativa a las bebidas gaseosas o refrescos de fruta, pero deben limitarse a no más de cuatro a seis onzas al día.
  • Momento: planee las meriendas alrededor de las actividades cotidianas y, por lo menos, dos horas antes de las comidas principales. Los niños no deben sentirse llenos todo el tiempo. La sensación de hambre entre comidas y meriendas los anima a comer bien cuando se les ofrecen alimentos saludables. Si va a tener un día muy ocupado, empaque una merienda para el niño. Esto previene tener que recurrir a comprar comida ™chatarra∫ si el niño se pone malhumorado y hambriento.

El juego activo es importante para la salud

Además de una buena nutrición, su hijo necesita actividad física para mantener un buen peso y llevar una vida saludable. El ejercicio físico en forma de juego activo no solo promueve el apetito del niño, sino que también le ayuda a desarrollar una noción de bienestar y confianza en sí mismo. Desde los años de la infancia, estimule a su hijo a llevar una vida activa. La recomendación diaria de ejercicio para niños (y adultos) es de, por lo menos, una hora al día. Esto requiere de un compromiso por parte de los padres.

No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pediatra. Podría haber variaciones en el tratamiento, las cuales su pediatra podría recomendar con base en los hechos y circunstancias individuales.
*Artículo desarrollado en colaboración con la Asociación Americana de Dietistas (ADA, por su sigla en inglés).