¿Su niño necesita ayuda? Advertencias tempranas para los padres

Por: Melba Franky de Borrero
Pediatra puericultora
Magíster en Salud Pública – Universidad del Valle

Todos los niños se desarrollan a un ritmo diferente. Cada niño es único
La etapa desde el nacimiento hasta los cinco años de edad es el mejor momento para prevenir y detectar problemas graves en el desarrollo de los niños. Algunos nacen con necesidades especiales que pueden afectar su crecimiento y desarrollo; otros pueden aparentemente no mostrar ningún problema. Si los niños son observados y reciben los cuidados que necesitan, podemos detectar a tiempo si presentan dificultades en su desarrollo para consultar de manera oportuna y así ayudarlos a alcanzar su máximo potencial.
Las señales tempranas que vamos a describir son una advertencia de que un niño puede requerir más observación y evaluación. Si usted sospecha que algo no está bien, busque ayuda inmediatamente.

Antecedentes de riesgo para tener en cuenta
Las siguientes son situaciones que pueden ponernos en alerta acerca de un mayor riesgo de que el niño presente dificultades en su desarrollo:

De los padres

  • Parto prematuro (menos de 37 semanas).
  • Bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos).
  • Exposición prenatal a drogas, alcohol o tabaco.
  • Nutrición deficiente.
  • Estrés en la familia (violencia, pobreza, problemas de vivienda).
  • Trabajo de los padres (horarios).
  • Separación de los padres.

Audición
¿El niño oye bien?:

  • A los cuatro meses no busca la fuente del sonido, o de las voces, ni reacciona a los ruidos fuertes.
  • Ha presentado infección de los oídos con frecuencia y se queja a menudo de dolor de oído.
  • Habla con voz de intensidad muy alta.
  • Respira por la boca.
  • Tiene dificultad para entender cuando se le habla.

Nota: todo niño debe tener una evaluación auditiva en sus primeros cinco años.

Visión
¿El niño ve bien?:

  • Se frota los ojos con frecuencia.
  • Permanece con los ojos rojos, o tiene secreciones o costras en los párpados.
  • Cierra un ojo cuando trata de mirar objetos distantes.
  • Presenta dificultad para coger o seleccionar objetos pequeños.
  • Acerca las imágenes para verlas mejor.

Nota: todo niño debe tener una evaluación visual en sus primeros cinco años.

Movimiento
Observe los siguientes aspectos:

  • Si a los tres meses no sostiene la cabeza.
  • Si entre los seis y ocho meses no se sienta, no gatea, o no se para.
  • Al año, tiene una postura corporal floja, sin fuerza. No se sostiene de pie.
  • A los dos años, le cuesta patear la pelota. No es capaz de hacer torres de tres o más cubos.
  • A los tres años, no sube y baja escaleras con seguridad. No voltea las páginas de un libro.
  • A los cuatro años, no salta en un solo pie. No pedalea. No coge el lápiz para hacer rayones.
  • A los cinco años, tiene dificultad para saltar utilizando primero un pie y después el otro. No es capaz de recortar con las tijeras.
  • Usa más un lado del cuerpo.
  • En general, tiene mala coordinación de sus movimientos.

Razonamiento
Escuche y dialogue con el niño:

  • Si el niño tiene un año de edad y le cuesta resolver problemas sencillos como encontrar un objeto después de haberlo escondido.
  • Si el niño tiene dos años y no se reconoce en el espejo, no puede juntar objetos similares o por colores, o no identifica y señala partes del cuerpo, como las manos, las piernas, la cabeza, los ojos o la nariz.
  • A los tres años no entiende las historias o ideas sencillas. No comprende los conceptos matemáticos simples, y no es capaz de contar: 1, 2, 3.
  • A los cuatro años no responde correctamente si se le pregunta: “¿Qué haces cuando tienes hambre?” o “¿qué haces cuando tienes sueño?”.
  • A los cinco años no entiende los conceptos de ayer, hoy o mañana.

Juego
Observe al niño cuando juega y tenga en cuenta estas consideraciones:

  • Es preocupante, si a los tres meses de edad no sonríe cuando se le acaricia.
  • Si a los seis meses de edad no pasa los juguetes de una mano a otra y, si se le caen, no intenta recogerlos.
  • Al año de edad, no sabe decir adiós con sus manos.
  • A los dos años, no sigue el juego con la pelota.
  • A los tres años, no interactúa en los juegos con niños de su edad. Juega solo.
  • A los cuatro años, no juega al escondite o no participa en actividades en grupo.
  • A los cinco años, no comparte o no espera su turno.

Los niños pueden presentar problemas en su comportamiento. Esté atento a lo siguiente:

  • No presta atención al realizar una actividad.
  • Evita el contacto visual con las personas.
  • A menudo hace berrinches o grita.
  • Se torna agresivo sin tener una mayor razón.
  • No se concentra como otros niños de la misma edad.
  • Se frustra con facilidad cuando no puede hacer tareas sencillas que la mayoría de sus compañeros hacen.
  • Es excesivamente tímido.
  • No le gusta que lo toquen.
  • Destruye los juguetes o los rompe.
  • Se golpea la cabeza a menudo contra la pared o el piso.
  • Con frecuencia se queja de dolor de cabeza, de abdomen, o de pies.
  • Tiene problemas para dormir.
  • Rechaza ciertos alimentos.
  • Presenta dificultad con el control de esfínteres.
  • Es demasiado activo y se distrae fácilmente.
  • No coordina bien sus movimientos.
  • Le cuesta expresar sus sentimientos.
  • No responde a la disciplina como otros niños de su edad.

Nota: si identifica alguna señal o tiene dudas al respecto, consulte pronto a su pediatra.