Su hijo va a ser sometido a una intervención quirúrgica Conozca todo lo que debe saber sobre la anestesia pediátrica

 

En ninguno de los casos, los padres les deben hacer ver a sus hijos la cirugía y los procedimientos como un castigo, diciéndoles, por ejemplo, “si te portas mal, te van a inyectar”, esto solo complica la reacción de los menores para la preparación del procedimiento.

En Colombia, las cirugías en niños son tan frecuentes como los procedimientos quirúrgicos en adultos; sin embargo, las intervenciones pediátricas requieren unas consideraciones especiales de los médicos y, a su vez, de cuidados particulares por parte de los padres.

Actualmente, se desconoce la totalidad de procedimientos pediátricos que se practican al año en el país; no obstante, en entidades como el Hospital Infantil Universitario de San José se realizan cerca de 4.000 procedimientos anuales en niños, en tanto que en el Hospital de La Misericordia se llevan a cabo 7.000 intervenciones pediátricas al año con anestesia general, lo que indica que las cirugías en los niños son más frecuentes de lo que se puede pensar.

Para María Elvira Rojas Rueda, anestesióloga pediatra y coordinadora del Comité de Anestesia Pediátrica de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (SCARE), la administración y el tipo de anestesia en los niños depende de varios factores, entre ellos, su grupo etario o edad, su estado de salud, el procedimiento a realizar y si este es de urgencia o programado. En cualquier caso, es importante resaltar que el anestesiólogo evalúa y hace un planteamiento del manejo anestésico adecuado para cada paciente en particular.

 

Todo lo que los padres deben saber

Entre las principales dudas que los padres pueden tener antes de cualquier procedimiento quirúrgico se encuentran las siguientes: el tipo de anestesia y cómo va a hacer administrada, las posibles complicaciones, si ellos pueden estar en el quirófano con sus hijos, si su hijo va a sentir dolor, en cuánto tiempo se despertará, o si existe la posibilidad de que se administre más anestesia de la que se requiere. Es importante que los padres conozcan el paso a paso del proceso, pues entre más información tengan y más tranquilos se encuentren, existen más probabilidades de que la experiencia para ambos sea satisfactoria. Es por esto por lo que la valoración preanestésica es de vital importancia, pues, por un lado, el anestesiólogo obtendrá información crucial para el manejo de su paciente y, por el otro, los padres podrán aclarar todas sus dudas.

En este encuentro, el anestesiólogo elabora una historia clínica completa, poniendo especial atención en antecedentes prenatales, familiares, alergias, estado de salud previo, medicamentos y, en el caso de los adolescentes, tabaquismo, consumo de drogas o embarazo. Además, practica un examen físico completo evaluando la vía aérea, el corazón y los pulmones. Por último, revisa todos los exámenes de laboratorio que sean pertinentes. Este, además, es el momento oportuno para que los padres hagan todas las preguntas. Al final, el anestesiólogo hace las recomendaciones correspondientes, como el ayuno y el uso de medicamentos, y se firma el consentimiento informado en el cual los padres autorizan al anestesiólogo a administrar la anestesia a sus hijos.

 

¿Cuántas horas debe permanecer el niño sin consumir alimento y por qué?

Según la especialista, en muchas ocasiones los papás no son tan juiciosos con esta tarea, ya que suelen mantenerlos más horas de las debidas o no cumplen cabalmente las indicaciones del médico. En el caso de los bebés que reciben leche materna no se les debe suministrar alimento cuatro horas antes de la intervención; por su parte, los niños que toman leche de fórmula deben tener seis horas de ayuno, mientras que los niños mayores de 2 años deben abstenerse de consumir alimentos sólidos y lácteos 8 horas antes de la cirugía. Si los padres no cumplen el ayuno a cabalidad se puede presentar una broncoaspiración, patología que puede complicar seriamente la intervención.

 

¿Pueden operar al niño si tiene gripa?

No, para las cirugías programadas es preferible no intervenir al niño si este tiene gripa, ya que podría generar complicaciones respiratorias, como broncoespasmo y laringoespasmo.

 

¿Se le debe explicar al niño el procedimiento?

Claro que sí, es muy importante que los padres hablen con sus hijos sobre la anestesia, esto les va a ayudar a manejar el estrés y la ansiedad. Pero esta información debe ser adecuada para su edad y su etapa de desarrollo. Por ejemplo, en un niño de edad escolar se le puede explicar de manera sencilla el procedimiento, mientras que a un adolescente se le debe tranquilizar asegurándole que no despertará a la mitad del procedimiento. En todos los casos es muy importante la comunicación no verbal, si el niño ve a sus padres asustados, preocupados o llorando, esto le va a generar más ansiedad. En muchas instituciones, además, se le permite al niño llevar al quirófano su juguete o muñeco favorito, el cual le genera un vínculo emocional y le ayuda a aliviar su ansiedad.

 

¿Cuánto tiempo tarda un niño en despertar de la anestesia?

La recuperación completa de un procedimiento anestésico puede tomar regularmente entre 45 minutos a una hora; en ciertas ocasiones, dependiendo de los medicamentos usados, puede ser un poco más larga. Por eso, una vez termine el procedimiento, se suspendan los anestésicos y el paciente despierte, debe ser llevado a la unidad de cuidado posanestésico donde estará estrechamente monitorizado y permanecerá hasta que esté totalmente despierto. Allí podrá estar acompañado por uno de los padres.

 

¿Qué señales de alerta existen para que los padres identifiquen contraindicaciones del uso de la anestesia?

Si el niño presenta vómito, está somnoliento o no tolera la vía oral, estas son señales a tener en cuenta para que el padre acuda al médico; sin embargo, el niño nunca se remite a su casa hasta que no se encuentre en perfectas condiciones.

Por último, Rojas afirma que la anestesia, hoy en día, es un procedimiento muy seguro, pues se cuenta con personal altamente calificado, medicamentos seguros, así como con equipos modernos de administración de anestésicos y de monitoreo de los signos vitales del paciente.

Por: María Elvira Rojas Rueda
Anestesióloga pediatra