Solidaridad: la construcción del nosotros

solidaridad
0 acciones Twitter 0 Facebook 0 Email -- Buffer 0 0Acciones ×

“La unión hace la fuerza. El que acaba primero ayuda a su compañero”. 

Por: Humberto Ramírez Gómez
Pediatra y puericultor 

En el ámbito escolar conjugar los verbos ayudar, compartir, colaborar, apoyar, participar (…) es lo naturalmente esperado cuando se tiene como meta la solidaridad, construcción del nosotros; con mayor razón si se ha venido trabajando en el hogar.

Los cuatro pilares básicos planteados por la Unesco para la educación en el siglo XXI son:

  • Aprender a ser.
  • Aprender a conocer.
  • Aprender a hacer.
  • Aprender a vivir juntos.

Para todos, pero en especial para el primero y el último, es de especial importancia la construcción de la solidaridad.

Aprender a ser persona y ser comunidad son dos tareas fundamentales en la vida del ser humano.

El niño construye la solidaridad consigo mismo inicialmente y luego con los demás, tarea que se hace primero en el hogar y posteriormente en la escuela.

En la construcción de la solidaridad consigo mismo es necesario un buen desarrollo de la autoestima y la autonomía, y para su cimentación con los demás es indispensable el respeto a la diversidad y la equidad. Para ambas, la clave es una educación con afecto.

Educar hacia la solidaridad (fomentar el paso del yo al nosotros) trae múltiples beneficios personales y colectivos, como:

  • Da sentido de pertenencia: al hogar, escuela, barrio, municipio, departamento y país. Cuando las cosas se hacen en integración con los otros se quieren más, se defienden conjuntamente, se lucha por ellas, se disfruta con sus logros.
  • Invita a vivir en armonía: el control de los instintos primarios egoístas, por medio de la educación y la cultura, orientados a una conciencia y compromiso por el mundo de los otros, lleva a una unión de intereses que dinamiza la vida en sociedad.
  • Es indispensable para la permanencia de la sociedad humana: el ser humano es sociable por naturaleza, por lo que necesita de los demás para resolver sus necesidades fundamentales. Con el desarrollo de la solidaridad se favorecen satisfacciones mutuas que dinamizan el avance y consolidación de las comunidades.
  • Es el fundamento de la sociedad civil: la solidaridad garantiza la indispensable cohesión entre los distintos miembros de una comunidad y sienta las bases para la convivencia pacífica y el desarrollo colectivo.
  • Es la buena vida comunitaria: en la medida en que se da la ayuda mutua y se resuelvan los problemas comunes habrá prosperidad, mejorará la calidad de vida y, por supuesto, existirá un mayor bienestar.
  • Es lo mejor de la humanización: la solidaridad adapta al ser humano a la solución colectiva de las necesidades comunes y transforma la relación colectiva hasta tomarse en representación de la especie humana, al llegar al máximo de desarrollo. Por lo tanto, el hombre más humano será el más solidario.

“Día a día”

Por todo lo anterior es necesario un trabajo diario en la construcción de la solidaridad. La familia, la escuela y la comunidad trabajarán con los niños y jóvenes mediante la didáctica más importante para ellos: el juego. De la misma forma, deberán esforzarse por ser buenos modelos y tomar permanentemente el elemento indispensable para todo desarrollo: el afecto.

La solidaridad imitada, sugerida y estimulada en los juegos de los niños facilita la incorporación natural y progresiva de fraternidad lúdica (juguetona), en primera instancia, y luego la fraternidad social.

Tener intereses comunes, compartirlos y disfrutarlos, vivirlos intensa- mente en comunión con los demás, hasta llegar a la constitución de una verdadera comunidad que tenga unos objetivos integrados, es realmente una gran meta colectiva. Común, comunión y comunidad es una secuencia de solidaridad social, que si se asume por todos será una revolución que llevaría a una transformación radical de profundo contenido humano.

En Colombia existen propuestas de desarrollo humano integral, sostenible, diverso y equitativo que dan especial importancia a la solidaridad: Crianza Humanizada, Ciudad Educadora y las Estrategias Municipios y Escuelas Saludables son unos buenos ejemplos de ellas.

Soñar con una Colombia nueva, equitativa, democrática y en paz, es posible si asumimos con entusiasmo y compromiso una educación integral de nuestros niños y jóvenes formados con una visión de desarrollo humano integral solidario.

Recomendaciones

  • Sean buenos modelos de solidaridad.
  • Estimulen a su hijo a que practique acciones solidarias.
  • Motiven en sus hijos el desarrollo del ser persona y ser comunitario.
  • Incorporen en sus proyectos de vida, en el de sus hijos, en el de su escuela y en el de su municipio la solidaridad como uno de los elementos centrales del desarrollo humano.
  • Discutan con su familia y amigos la opción de una Colombia nueva, humana y equitativa.
  • Promuevan y apoyen programas como Ciudades Educadoras, Municipios, Escuelas y Comunidades Saludables.

0 acciones Twitter 0 Facebook 0 Email -- Buffer 0 0Acciones ×