¿Sabemos prevenir la caries dental?

Por: Susana Mieles
Miembro de la Academia Colombiana de Odontología Pediátrica (ACOP)

La caries dental es una enfermedad multifactorial, infecciosa y transmisible que implica un proceso dinámico de pérdida y recuperación de minerales en la superficie del diente, donde se encuentran los microorganismos alojados en una matriz, formando lo que comúnmente conocemos como “placa dental” o “biopelícula dental”. Cuando la desmineralización prevalece sobre la remineralización, se presenta una pérdida de la integridad de la estructura dentaria, lo cual lleva a la formación de una cavidad, que es lo que generalmente se conoce como caries dental. Esta puede afectar los dientes de las personas a cualquier edad.

La caries de la infancia temprana (CIT) afecta los dientes de los niños menores de seis años, esto significa que se manifiesta cuando el niño presenta dientes temporales o también conocidos como dientes de leche. Es la enfermedad no transmisible (ENT) más común entre niños de todo el mundo. Según un estudio mundial de 2017, donde se miden las causas de la enfermedad, su incidencia, prevalencia y duración, más de 530 millones de niños desarrollan caries de la infancia temprana.

El primer signo clínico de la caries dental, detectado en el examen clínico por el odontopediatra, es la llamada “lesión de mancha blanca”, que se presenta mate y sin brillo cuando la lesión está activa o brillante si está inactiva. Sin embargo, no todas las manchas blancas se consideran caries dental, pero pueden representar alteraciones en el desarrollo del esmalte del diente, tales como manchas por fluorosis o hipomineralización, las cuales pueden predisponer también a esta enfermedad. Esto nos indica que, aunque no se presenten cavidades visibles en los dientes, el niño puede tener caries sin saberlo.

Imagen tomada de: Hendrik Meyer-Lueckel, Sebastián Paris, Kim R. Ekstrand. Manejo de la caries dental – Ciencia y práctica clínica. Venezuela. AMOLCA, Actualidades Médicas, CA Garani S.A.S. 2015.

Hoy en día, es importante entender que se deben y se pueden prevenir las enfermedades bucales en los niños, especialmente, la caries dental y la enfermedad periodontal; para esto, es necesario el desarrollo de hábitos y rutinas saludables que el niño adquiera e incorpore desde una edad temprana, entre los cuales se encuentran:

  • La implementación de hábitos de higiene bucal que incluyan la instauración de una rutina de cepillado (cepillo seco) con una crema dental con 1.100 partes por millón (ppm) de flúor, mínimo dos veces diarias.
  • Una sana alimentación con un control del consumo excesivo de carbohidratos.
  • Visitas al odontopediatra quien, según el factor de riesgo para cada paciente, determinará la periodicidad de estas, permitiendo la evaluación de riesgo individual en cada cita. De esta manera, es posible establecer una relación a largo plazo entre el paciente, su familia y el profesional.

Cremas o pastas dentales

  • La historia de las pastas dentales data de hace 4.000 años: en Egipto (siglo IV a. C.) se encuentran documentos que hablan de una mezcla de sustancias, lo que recibía el nombre de clister.
  • En 1914, tras varios experimentos, aparece la primera pasta de dientes fluorada, la cual ha evolucionado de manera significativa hasta nuestros días.

En un estudio realizado en el 2012, se hizo una clasificación en cinco grupos de las pastas dentales de acuerdo con su composición química, así:

  1. Pastas dentales para la prevención y tratamiento de la caries dental: indicada en niños y adultos.
  2. Cremas dentales para la prevención y tratamiento de la enfermedad periodontal: enfocada más al uso en adultos.
  3. Para el tratamiento de la sensibilidad de los dientes.
  4. Para el blanqueamiento, con fines estéticos.
  5. Pastas de dientes con propósitos específicos.

¿Cómo elijo la crema dental para mi hijo?

Para tener una remoción de la placa dental o biopelícula y un buen control de la caries dental, se recomienda cepillarse los dientes (cepillo seco) mínimo dos veces al día por dos minutos con una pasta de dientes fluorada de 1.100 ppm; esta concentración debe usarse desde el momento en que sale el primer diente temporal o de leche del niño hasta los seis años de edad, variando en la cantidad:

  • Cuando el niño presenta solamente incisivos (dientes de adelante) como medio grano de arroz crudo.
  • Cuando el niño tiene sus muelitas como un grano de arroz crudo.
  • De 3 a 6 años, del tamaño de una arveja.
  • A partir de los 6 años se debe usar pasta de 1.450 ppm.
  • Uso de seda dental.

Sobre las concentraciones más bajas de fluoruro aún no hay evidencia científica del efecto anticariogénico. Las pastas dentales se consideran la forma más accesible de fluoruro autoaplicado. Es importante que hasta los 8-10 años aproximadamente, el cepillado y el uso de la seda dental sean supervisados o realizados con la
ayuda de los padres o un adulto. Las cremas dentales de 2.500 a 5.000 ppm tienen indicaciones y prescripción específicas que no deben ser utilizadas sin orientación profesional.

Si bien es cierto que el flúor aporta beneficios, también es cierto que el exceso de flúor ingerido sistémicamente, es decir, mediante el consumo de aguas fluoradas, suplementos de flúor, alimentos con alto contenido de este, por un período prolongado de tiempo, pueden producir lo que se conoce como fluorosis dental, la cual se caracteriza por cambios de color en el esmalte de los dientes. El uso de crema dental fluorada en niños no se considera factor de riesgo ni se asocia con fluorosis dental; la cantidad de crema que se usa en cada cepillado se hace de manera supervisada para prevenir el exceso de flúor y así disminuir la probabilidad de fluorosis en los dientes permanentes.

Es importante tener presente que la caries dental es una entidad multifactorial donde la bioquímica de la saliva, la higiene bucal, la dieta, la flora de la placa, así como los factores socioeconómicos y conductuales, deben estar en un balance para evitar su aparición y progresión.

En resumen, la caries dental es una enfermedad prevenible y tratable siempre y cuando se lleven a cabo las medidas de protección específicas.