Reflexiones sobre el maltrato infantil. Un golpe a la conciencia de la sociedad

El maltrato infantil. Un golpe a la conciencia de la sociedad

¿Es factible corregir un error cuando culturalmente no se le considera como tal, por ejemplo, gritar, golpear, enclaustrar o desear sexualmente a un menor?, ¿cómo explicarle a una población, acostumbrada por generaciones a maltratar niños, que ese es un hábito ancestral que debe desaparecer? Crianza & Salud lucha incansablemente por erradicar este flagelo.

Por: Ana Cristina Restrepo Jiménez
Magíster en Estudios Humanísticos EAFIT

 

Hace apenas un par de semanas, en ejercicio de mi labor periodística, cuando hacía parte de una acalorada discusión virtual sobre el abuso de menores, recibí el correo electrónico de un reputado profesor universitario de Medellín que afirmaba: “[…] el sujeto, por niño que sea, también está implicado como sujeto de deseo […]”.

En otro mensaje, el catedrático fundamentaba su planteamiento con citas de teóricos del comportamiento infantil. Mi reacción inmediata (y cobarde) fue retirarme del debate; debo confesar que me invadió una sensación de pánico: si tal es la conclusión de una persona con una excelente formación intelectual, mayor de 40 años, padre de familia, ¿qué se puede esperar de quien no tiene ni el más mínimo grado de educación académica ni la madurez psicológica para afrontar la paternidad o el cuidado de un menor?

En una investigación recientemente publicada por la cadena BBC, la periodista Natalia Antelava le hizo seguimiento al fenómeno del maltrato infantil en los Estados Unidos, y de la mano de especialistas, destacó cuatro factores como preponderantes en dicho fenómeno social:

1. En ese país desarrollado, del llamado “Primer Mundo”, se considera que el abuso de menores tiene proporciones endémicas.

2. Los abusos suceden a puerta cerrada.

3. Es un mal hereditario, es decir, pasa a la generación siguiente (dicha investigación periodística señaló que, por ejemplo, en las cárceles de Nueva York, el 68% de los internos había sido víctima de abusos en su infancia).

4. Su más alta incidencia tiene relación directa con el nivel de pobreza y la paternidad adolescente.

Pero si allá llueve, por acá no escampa. Según datos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en el 2010 se registraron 35.204 denuncias por maltrato infantil y 7.637 por abuso sexual. Las cifras, que hablan por sí solas, generan una serie de interrogantes…

¿Es factible corregir un error cuando culturalmente no se le considera como tal, por ejemplo, gritar, golpear, enclaustrar o desear sexualmente a un menor?, ¿cómo explicarle a una población, acostumbrada por generaciones a maltratar niños, que ese es un hábito ancestral que debe desaparecer?, ¿es posible hacerles entender a los adultos que los hijos no son pertenencias y que, por lo tanto, no pueden ser manipulados?

Crianza & Salud y numerosos medios de comunicación apoyan campañas permanentes para alertar sobre el problema de la violencia intrafamiliar y el maltrato infantil. Hoy, hacemos eco a “De golpe…”, una iniciativa a cargo de la Fundación de Atención a la Niñez (FAN) para generar reflexión frente al tema.

Cifras escalofriantes
Acorde con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (datos del 2010), en Colombia cada 14 minutos se presenta el abuso de un niño. Solo entre el 5 y 10% es denunciado. Según estudios realizados por la misma entidad, en el 93% de los casos el abusador está dentro de la casa (¡Ojo! esta es la realidad más grave, puesto que el carácter privado del abuso demuestra la tolerancia al mismo desde el núcleo familiar).

En el 80% de los casos, los denunciados provienen de estratos 1 y 2. En Antioquia, según el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) de la Secretaría de Salud, por ejemplo, se ha reportado que el 44,8% corresponde al abuso de niñas y el 14,4%, de niños. De esos casos, 2.382 son de violencia física, 667 de abuso sexual y 605 por violencia psicológica. Según la Fiscalía General de la Nación, cada año, 200.000 niños sufren por causa del abuso sexual en Colombia.

Diversas formas de violencia
Desde hace 50 años, la FAN promueve el desarrollo integral de los niños en los barrios más vulnerables de Medellín. Con la campaña “De golpe…”, esta fundación hace visibles diversos tipos de maltrato infantil, que van desde los más sutiles hasta la agresión física, como el grito, la mirada, el golpe y el silencio (tanto el de rechazo al niño, como el que encubre los delitos contra el menor).

Es por eso que, desde el mes de agosto, ha organizado debates sobre la violencia intrafamiliar con la asesoría de expertos en educación, medicina y derecho. Como complemento, la fundación lidera el programa “Jugar para Sanar”, que atiende a menores con sospecha de abuso sexual, a través del acompañamiento terapéutico de ellos y sus familias. En el orden preventivo, producen “La Hora Fantástica”, un programa radial semanal cuyos contenidos guían y potencializan el papel de quienes acompañan a los niños.

Y es que, si bien la cultura es un factor definitivo en la generación de violencia contra los niños, no es el único que cuenta. Nos urge reconocernos como individuos, inscritos en una sociedad, con la capacidad de ser agentes de cambio. No somos esclavos de nuestra cultura: ¡podemos resistir a los embates de las herencias malditas! Además de tratar al niño y a su entorno familiar, precisamos ser constantes en la prevención; así como en la formación de la comunidad, y de los médicos, profesores y autoridades, para detectar hasta los más sutiles signos de maltrato.

Necesitamos un golpe colectivo de conciencia que abra las puertas de las casas y haga visible el maltrato… derrotar el silencio, el carácter privado del problema, lo cual puede ser un buen comienzo para acabarlo.

 ¿Dónde denunciar un caso de abuso a menores?

Durante las 24 horas, todos los días del año, puede llamar gratis a estas líneas que funcionan a nivel nacional para denunciar o poner en evidencia este flagelo:

• Línea de emergencia: 123.

• Línea de Atención Infantil y Juvenil (Medellín, Cali, Cartagena y Popayán): 106.

• Línea Nacional para la Prevención del Abuso Sexual: 01 8000 11 2440.

• Línea Nacional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: 01 8000 91 8080.

• Policía Nacional, Línea de Atención al Ciudadano: 01 8000 91 0600.

• Fiscalía General de la Nación, casas de justicia: 01 8000 91 6999.

• Procuraduría General de la Nación: 01 8000 91 0315 (línea reducida 142).