¿Qué es educar?

¿Qué es educar?

“Educar no puede ser solo establecer un proyecto de empoderamiento personal de nuestros niños, aunque también lo es. Educar no puede significar presentar un programa para salvarse uno, incluso al precio de condenar a los demás. Nuestros niños deberán construir el futuro y salvar el pasado del olvido. Por eso me parece básico trabajar con ellos la libertad responsable, la justicia, la empatía, la compasión, la paz. Está claro que tendrán que saber ser críticos, autónomos y creativos, pero también deberán mejorar esta democracia decadente que amenaza con derribar a la humanidad. Es necesario que aprendan a hablar y escribir bien, a defender sus ideas con pasión, pero, sobre todo, con razón. Pero también es necesario que aprendan a ser honestos, íntegros, y a comprometerse con la construcción de un mundo mejor.

Mejorarse y mejorar lo que hay a su alrededor, crecer como personas respetuosas y, al tiempo, intransigentes con quienes quieran destruir lo que la humanidad ha construido para defender la dignidad que todo ser humano tiene por el hecho de serlo. No podemos educarlos para que se adapten simplemente a un mundo que ha legalizado el sufrimiento de tantos millones de personas. La educación debe ser denuncia de la desigualdad y la injusticia. Deben escuchar su propia voz crítica que proviene de la reflexión y la voz de los demás que proviene del diálogo. Deben buscar el testimonio y saberse interpelados por el sufrimiento de los demás, porque en la fragilidad compartida suele residir ese eco de finitud que hermana a todos los seres humanos. Educar debe contener la propuesta de un programa para construir un mundo mejor, para comprenderlo y, sobre todo, para amarlo”.

Jordi Nomen
(Fragmento del libro El niño filósofo. Cómo enseñar a los niños a pensar por sí mismos)

Reflexiones

“Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como un fin”.
Antoine de Saint-Exupéry

“La solución es ir por la vida con el amor a cuestas”.
Miguel Hernández

“La verdad se vive, no se enseña”.
Hermann Hesse