Proteja a sus hijos de los envenenamientos

Academia Americana de Pediatría

Los niños pueden ponerse muy enfermos si tienen contacto con medicinas, detergentes domésticos, pesticidas, químicos o cosméticos. Esto puede ocurrir a cualquier edad y causar reacciones serias; sin embargo, la mayoría de los niños que tienen contacto con estas cosas no sufren lesiones permanentes si reciben un tratamiento de inmediato.

La siguiente información de la Academia Americana de Pediatra le ayudará a prevenir y tratar los envenenamientos en su casa.

Prevención

La mayoría de los envenenamientos ocurren cuando los padres están distraídos. Mientras usted se ocupa de otras cosas, su hijo puede estar explorando lo que hay en el armario o debajo del lavamanos del baño, donde suelen guardarse objetos domésticos peligrosos. Puesto que a los niños les gusta llevarse las cosas a la boca y probarlas, corren el riesgo de envenenarse o intoxicarse. Recuerde supervisar de cerca a su hijo en todo momento y esté aún más pendiente de él cuando vayan a otros lados, especialmente a la casa de los abuelos, donde las medicinas suelen dejarse afuera y al alcance.

El mejor modo de protegerlo de posibles envenenamientos es guardar todo aquello que representa un peligro bajo llave y fuera de su alcance. Esto debe incluir:

  • Medicinas (especialmente las que contienen hierro).
  • Productos de limpieza, como detergentes de platos y ropa, blanqueadores, amoniaco y barniz para muebles.
  • Líquido descongelante, disolventes de pintura y líquido para limpiar el parabrisas.
  • Gasolina, queroseno, aceite para lámparas.
  • Pesticidas.
  • Alcohol.

Es importante que siempre guarde las medicinas y los productos domésticos en sus envases originales. Un niño puede confundirse si pone estos productos en recipientes que alguna vez se usaron para alimentos, en especial, botellas vacías de bebidas, latas o vasos. Además, muchos productos tóxicos y peligrosos tienen el aspecto de alimentos o bebidas: por ejemplo, su niño podría creer que el jabón para lavar los platos en polvo es azúcar o el detergente líquido con aroma a limón es limonada.

Cómo poner su casa a prueba de envenenamientos

En la cocina

  • Mantenga los medicamentos, detergentes, lejía, barniz para muebles, jabón para lavaplatos y otros elementos peligrosos en un gabinete bajo llave o con pasadores de seguridad; que estos estén siempre fuera de la vista y que no sean de fácil acceso para los niños.
  • Si tiene que almacenar artículos debajo del lavamanos o fregadero, utilice pasadores de seguridad que se accionen cada vez que cierra el gabinete.

En el baño

  • Ponga todos los medicamentos en envases que tengan tapas de seguridad. Pero recuerde: estas tapas son resistentes a los niños, no a prueba de ellos, así que debe guardarlos bajo llave.
  • Deshágase de los sobrantes de medicinas recetadas. Averigüe si su comunidad tiene un sitio o programa para desechar los medicamentos no deseados. Si no, viértalos en el inodoro.
  • Guarde la crema de dientes, jabones, champú y otros artículos de uso diario en un gabinete distinto al que guarda los productos peligrosos.
  • Tómese sus medicamentos fuera de la vista de sus hijos para evitar que estos traten de imitarle.
  • Llame a las medicinas por su nombre. No confunda al niño diciendo que la medicina es un caramelo.
  • Revise la etiqueta cada vez que administre una medicina. Así se cerciorará de dar la medicina adecuada, en las cantidades correctas, a la persona indicada. Las equivocaciones son más comunes a mitad de la noche, así que prenda la luz siempre que vaya a suministrar un medicamento a esa hora.

En el garaje y el sótano

  • Mantenga las pinturas, barnices, diluyentes, pesticidas y fertilizantes en un mueble bajo llave.
  • Lea las etiquetas de los productos domésticos antes de comprarlos. Trate de elegir los productos más seguros para ese tipo de trabajo. Compre solo lo que va a usar en ese momento.
  • Abra la puerta del garaje antes de prender el motor del auto para prevenir una intoxicación con monóxido de carbono.
  • Cerciórese de que las estufas o cualquier otro electrodoméstico de carbón, madera o queroseno estén en buen funcionamiento. Si siente olor a gas, apague la estufa o el quemador de gas, salga de la casa y llame a la compañía de gas.

En toda la casa

  • Instale alarmas de humo y detectores de monóxido de carbono. Comuníquese con el departamento de bomberos de su localidad para que le indiquen cuántos de estos aparatos necesita y dónde debe instalarlos.

Tratamiento

Ingestión de sustancias venenosas

  • Si encuentra a su niño con un envase abierto o vacío de un producto no comestible, es posible que el niño se haya intoxicado. Mantenga la calma y actúe rápidamente.
  • En primer lugar, aleje el producto del niño. Si él todavía tiene parte del producto en la boca, haga que lo escupa o sáqueselo de la boca con sus dedos. Mantenga este material junto con cualquier otra cosa que pueda ayudar a determinar qué fue lo que él se tragó.
  • No lo haga vomitar, puesto que esto puede causarle más daño.
  • Si el niño está inconsciente, no respira, tiene convulsiones o temblores, llame de inmediato al 123, que es el número de emergencias nacional.
  • Si su hijo no tiene estos síntomas, llame a emergencias. Se le pedirá que suministre los siguientes datos:
    • Su nombre y número telefónico.
    • El nombre, edad y peso de su hijo.
    • Cualquier condición médica que tenga el niño.
    • Cualquier medicina que esté tomando su hijo.
    • El nombre de la sustancia que se tragó (lea y deletree el nombre que aparece en la etiqueta).
    • La hora en que su hijo se tragó el veneno (o el momento en que lo encontró), así como la cantidad que usted cree que se tragó.

Si el producto es muy venenoso o si su hijo es muy pequeño, tal vez le indiquen que lo lleve de inmediato al hospital más cercano. Si el niño no está en peligro, el personal del centro de intoxicaciones le dirá qué hacer para ayudar al niño en casa.

Venenos en la piel

Si el niño se vierte un químico peligroso sobre el cuerpo, quítele la ropa y lávele la piel con agua templada, por lo menos durante 15 minutos al menos, y aun cuando el niño se resista; luego, llame a emergencias. No le aplique pomadas ni sustancias grasosas.

Venenos en los ojos

Lávele el ojo al niño abriéndole el párpado y vertiendo un chorro continuo de agua templada por la comisura interna del ojo. El procedimiento será más fácil si otro adulto sostiene al niño mientras usted le enjuaga el ojo. Si no hay otra persona adulta, envuelva bien al niño en una toalla y sujételo debajo del brazo. Entonces tendrá una mano libre para abrirle el párpado y la otra para verter el agua. Siga lavando el ojo por 15 minutos. No use copas para lavar los ojos, gotas para ojos, ni pomadas, a menos que el centro de envenenamientos se lo indique.

Vapores venenosos

En el hogar pueden generarse vapores venenosos de:

• Un auto encendido que está dentro de un garaje cerrado.
• Fugas o escapes de gas.
• Estufas de madera, carbón o queroseno que no están funcionando bien.
• Calentadores portátiles, hornos, estufas o calentadores de agua que funcionan con gas.

Si su hijo ha estado expuesto a vapores o gases, haga que respire aire fresco de inmediato. Si está respirando, llame a emergencias para recibir instrucciones. Si el niño ha dejado de respirar, inicie el procedimiento de reanimación cardiopulmonar (CPR, por sus siglas en inglés) y no se detenga hasta que respire por su cuenta o alguien más pueda relevarlo. Si puede, pida que alguien llame al 123 de inmediato. Si está solo, espere hasta que el niño respire o luego de haber practicado el CPR por un minuto, y llame al 123 posteriormente.

Recuerde

• Esté preparado siempre para una emergencia a causa de un envenenamiento. Ponga a la vista de todos el número de la línea de ayuda y emergencias en cada teléfono de su casa y programe el número en su celular.

Información importante sobre el jarabe de ipecacuana

El jarabe de ipecacuana es una droga que se usaba en el pasado para hacer vomitar a los niños cuando se habían tragado un veneno. Aunque parezca lógico, este no es un tratamiento adecuado para envenenamientos. No se debe hacer vomitar a un niño de ningún modo, ni dándole jarabe de ipecacuana, ni provocándole náuseas con agua con sal. Si tiene este jarabe en casa viértalo en el inodoro y bote el envase a la basura.


NO DEBERÁ USARSE LA INFORMACIÓN CONTENIDA EN ESTA PUBLICACIÓN A MANERA DE SUSTITUCIÓN DEL CUIDADO MÉDICO Y CONSEJO DE SU PEDIATRA. PODRÍA HABER VARIACIONES EN EL TRATAMIENTO, LAS CUALES EL ESPECIALISTA PODRÍA RECOMENDAR CON BASE EN LOS HECHOS Y CIRCUNSTANCIAS INDIVIDUALES.