Promoción de comportamientos saludables para prevenir la obesidad en nuestra juventud

Por: Asociación Americana de Psicología
(APA, por su sigla en inglés)

Las tasas de obesidad en los niños y jóvenes estadounidenses se han triplicado en el último cuarto de siglo. Aproximadamente el 18% de nuestros jóvenes ahora tienen sobrepeso y las tasas de obesidad en los niños en edad preescolar aumentan a una velocidad alarmante. Ciertos grupos minoritarios raciales y étnicos se ven afectados de manera desproporcionada, especialmente los de hogares con ingresos más bajos. Los niños de minorías de bajos ingresos tienen un mayor riesgo de tener sobrepeso u obesidad, comer menos frutas y verduras y participar menos en estilos de vida físicamente activos.

Las causas de la obesidad son complejas:

  • Factores genéticos, metabólicos, fisiológicos y ambientales.
  • Contextos sociales y culturales, que afectan las conductas alimentarias, la dieta, la actividad física y la satisfacción con el propio cuerpo.
  • Consideraciones socioeconómicas, como el acceso a alimentos saludables asequibles y entornos seguros para la actividad física.

También se ha encontrado que las conductas de control de peso no saludables (ayunar, saltarse comidas, comer muy poca comida, vomitar y usar pastillas para adelgazar, laxantes o diuréticos) coexisten con la obesidad. Muchos adolescentes, especialmente las adolescentes, tienen preocupaciones sobre la imagen corporal y se involucran en conductas de control de peso poco saludables.

La publicidad de la industria alimentaria dirigida a niños y jóvenes se ha relacionado con el aumento de la obesidad infantil. La publicidad de otras industrias a menudo objetiva a las niñas y mujeres, lo que contribuye a la insatisfacción corporal, los trastornos alimentarios, la baja autoestima y la depresión.

Complicaciones de salud adicionales

Los niños obesos tienen más probabilidades de tener complicaciones crónicas de salud durante toda su vida, que incluyen:

  • Diabetes.
  • Asma.
  • Apnea del sueño.
  • Cáncer.
  • Enfermedad cardiovascular.

Síntomas de angustia psicológica

Es más probable que experimenten síntomas de angustia psicológica y social debido al estigma de tener sobrepeso u obesidad, que incluyen:

  • Aislamiento social.
  • Dificultades de comportamiento.
  • Autoestima negativa.
  • Baja autoestima.
  • Depresión.

El sesgo de peso puede provocar acoso y victimización por parte de sus compañeros e incluso se ha asociado con profesores y personal escolar que atribuyen características de personalidad menos deseables a los jóvenes obesos y sus familias.

Cómo pueden ayudar las familias

Las familias pueden ayudar. La forma en que la familia realiza sus comidas, la regularidad de las comidas familiares y el valor que la familia otorga a las comidas familiares regulares puede mejorar los hábitos de nutrición y el peso saludable en los jóvenes. Para promover estilos de vida activos, los jóvenes y las familias necesitan acceso a espacios seguros para actividades físicas, acceso a una variedad de alimentos y oportunidades para la actividad física independientemente de su capacidad física. También se deben establecer alianzas efectivas con guarderías, preescolares, escuelas y la comunidad en general para promover estilos de vida saludables y activos para niños y jóvenes.

Cómo pueden ayudar los psicólogos

La psicología tiene un papel importante que desempeñar en la promoción de estilos de vida activos y saludables en nuestra juventud. La psicología puede desafiar el énfasis desproporcionado en la reducción de peso (que estigmatiza aún más a nuestra juventud y puede alentar involuntariamente conductas de control de peso poco saludables) y fomentar la adopción de dietas más saludables y una mayor actividad física.

Los psicólogos tienen la experiencia para desarrollar esfuerzos de prevención efectivos, culturalmente centrados y basados ​​en la comunidad. La prevención conjunta de la obesidad infantil y las conductas de control de peso poco saludables tiene el potencial de beneficiar el bienestar físico y mental de niños, adolescentes y adultos jóvenes.

Los psicólogos pueden desempeñar un papel único en:

  • Informar al público y establecer agendas de investigación para promover estrategias de alimentación saludable en el hogar.
  • Promover estilos de vida familiares activos.
  • Reducir la exposición a la publicidad de alimentos dirigida a los niños.
  • Mejorando la satisfacción corporal.
  • Reducir la estigmatización del peso.
  • Sensibilizar sobre la conexión entre la obesidad y el control de peso no saludable en los jóvenes.