¡No los deje solos!

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¡No los deje solos!

En época de vacaciones ocurren más accidentes en los niños. La falta de supervisión de los adultos y los espacios inseguros aumentan los riesgos. Cómo evitarlos.

 

Por: Ana María Gómez Campos

Con la asesoría de la pediatra Olga Lucía Baquero Castañeda

 

No son pocos los niños que deben permanecer solos en casa o al cuidado de sus hermanos en la temporada de vacaciones porque sus padres trabajan o no pueden dedicarles todo el tiempo. Las consecuencias van desde caídas, golpes, heridas y quemaduras, hasta intoxicaciones, que son las principales causas de la consulta de urgencias.

Lo peor de todo es que muchos de estos accidentes se podrían evitar si se tomaran las medidas de seguridad a tiempo. Así lo sostiene la pediatra Olga Lucía Baquero, miembro de la mesa de prevención de accidentes de la Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP). Y es que, según la experta, las lesiones por accidentes son motivos de consulta frecuente en los servicios de urgencias pediátricos, después de la infección respiratoria y los procesos diarreicos. Y en tiempo de vacaciones, la causa más común. Además, resulta preocupante que son más frecuentes en los menores de cinco años.

Casi todas estas emergencias están relacionadas con la falta de supervisión permanente por parte de los adultos y el desconocimiento de las normas de seguridad en los diferentes espacios.

De acuerdo con la pediatra, en la casa los accidentes más comunes son las caídas de altura, de todas las alturas incluyendo la propia, de sillas, de mesas, de escaleras, entre otras. “Al salir de viaje también ocurren los mismos accidentes, pero si, por ejemplo, van a un lugar con piscinas el riesgo aumenta porque generalmente las personas consideran que la seguridad solo es en el hogar y en vacaciones tienden a olvidarse de las reglas”, enfatiza.

Por eso, es fundamental que los adultos conozcan las normas de seguridad para que los espacios donde los niños pasan la mayoría del tiempo no solo sean agradables, sino también seguros. Y son los padres quienes deben dar ejemplo a sus hijos en el cumplimiento de las reglas.

En casa

La seguridad en el hogar es clave porque hasta con medidas extremas ocurren todo tipo de accidentes en el baño, la cocina, el garaje, etc. La curiosidad del niño y su afán por descubrir también son factores de riesgo y si los adultos no están pendientes, pues mucho peor.

En la casa, los peligros más comunes son el fuego y las quemaduras, la sofocación, los ahogamientos en el agua y por ingerir objetos, las caídas, los envenenamientos y, en algunos casos, hasta las armas de fuego. De acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), la mayoría de los accidentes sucede donde existe: agua (en la cocina, en el baño, en las piscinas o en las bañeras), calor o llamas (en la cocina o en las parrillas de los asados), tóxicos (debajo del lavaplatos de la cocina, en el gabinete de las medicinas, en el garaje, en el cuarto de jardinería), y posibilidad de caídas (en las escaleras, pisos resbalosos o desde ventanas muy altas).

De igual forma, hay elementos que pueden poner en peligro la vida de adultos y menores de edad: tapetes no asegurados, ventanas abiertas, productos tóxicos envasados en botellas de gaseosa o jugo, y conexiones eléctricas. Por eso, es clave identificar todos los riesgos y cerciorarse de controlarlos.

De acuerdo con cifras de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, en el 2013 se atendieron 4.830 incidentes de accidentes caseros: el 70% ocurrió en la cocina, el 19% en el baño y el 11% correspondió a caídas en pisos mojados, escaleras o tapetes sin asegurar. Estos últimos son muy frecuentes en menores de cuatro años.

Si los padres tienen que trabajar y no hay un adulto que se quede en el hogar para cuidar a los niños, existen los jardines que permiten que estos últimos se encuentren en espacios seguros y no en riesgo de sufrir accidentes por la falta de supervisión, aconseja la pediatra. En algunos barrios también se cuenta con ayudas comunitarias para tener salones de tareas en las horas que los niños ya no están en el colegio.

Supervisar a los niños es siempre el mejor remedio para mantenerlos seguros, dentro y fuera de la casa. Los padres deben recordar que a pesar de extremar las medidas, los niños tienden a explorar su entorno y en un instante un descuido puede ser fatal. Y la lección no es solo para la temporada de vacaciones.

Piscinas, capítulo aparte

Si bien las actividades en el agua favorecen el desarrollo de habilidades motrices y deportivas en los niños, también pueden convertirse en las más peligrosas si no cuentan con las medidas de seguridad necesarias y, la verdad, poco importa si el niño sabe nadar o no.

Según la pediatra Olga Lucía Baquero, en la Ley 1209 del 2008 quedaron registradas todas las normas que se deben hacer cumplir para que las piscinas sean espacios seguros para los niños, entre ellas, la instalación de dispositivos especiales, letreros de advertencia y presencia de personal salvavidas. En caso de una emergencia, siempre debe haber alguien que sepa de reanimación cardiopulmonar. “En un accidente por ahogamiento se puede perder la vida y a esto se le conoce como ahogamiento, el cuasiahogamiento se presenta con secuelas neurológicas posteriores o sin secuelas”, comenta la especialista. Un niño pierde la conciencia luego de estar sumergido por dos minutos y ocurren daños irreversibles en su cerebro a partir de los 4 a 6 minutos.

En Colombia, la asfixia por inmersión es la primera causa de muerte accidental en niños menores de cuatro años. La mortalidad por ahogamiento ha llegado a casi 400 casos al año, en niños de 0 a 14 años.

 Accidentes comunes

Según la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, estos son los accidentes más comunes:

– Caídas de altura: en su mayoría son de escaleras, balcones, terrazas, sillas y superficies resbalosas.

– Golpes con objetos contundentes: corresponden a objetos pesados que caen o con los cuales se presentan tropiezos, pero ¡ojo!, porque en muchas ocasiones se trata de casos de maltrato infantil reportados como accidentes.

– Heridas con objetos cortopunzantes: cuchillos, cuchillas, bisturís o tijeras.

– Quemaduras: en su mayoría por líquidos y vapores hirvientes, fogones, fósforos, encendedores y quemaduras con plancha.

– Intoxicaciones: por ingerir raticidas, medicamentos o insumos de aseo, que son dejados al alcance de los niños.

Consejos claves

Para minimizar el riesgo de un accidente en casa:

– Utilice antideslizantes para pisos, alfombras y duchas.

– Ponga barandas en escaleras, balcones y ventanas.

– No permita que los niños y niñas jueguen sobre sillas, mesas o muebles.

– Fije firmemente a la pared estanterías y repisas.

– No deje armarios o cajones abiertos.

– Cubra las puntas de las mesas.

– No deje al alcance de los niños elementos cortopunzantes.

– Ubique en los cajones las herramientas, cuchillos y tijeras con las puntas hacia adentro.

– Dirija los mangos de las sartenes hacia el interior de la estufa para evitar que los niños los alcancen.

– Aleje a los niños de la zona de planchar.

– No permita que jueguen con fósforos o velas.

– Revise muy bien la temperatura del agua antes de bañarlos.

– Cierre los conductos del gas y evite dejar la gasolina o líquidos inflamables al alcance.

– Coloque protectores o cubra con cinta los tomacorrientes.

– Guarde los medicamentos en los envases originales y fuera del alcance de los niños.

– No deje al alcance de los niños bebidas alcohólicas ni cigarrillos.

– Ubique en un lugar seguro los productos tóxicos como blanqueadores, pinturas, pegantes y venenos.

– No permita que los niños jueguen con bolsas plásticas.

– Evite que se metan objetos extraños a la boca: bombas, globos, lápices o canicas.

– No deje jugar solo a su hijo con baldes o platones, o jugar en albercas o piscinas.

– Evite que los menores de tres años consuman frutos secos como: maní, nueces o frutas con pepa.

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