‘Mindfulness’: el poder de la atención en el alivio del estrés

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Recientemente una noticia captó la atención de la gente alrededor del mundo. Un grupo de 12 niños, de nacionalidad tailandesa, terminaron atrapados en un sistema de cuevas dentro de una montaña luego de que decidieran, junto con su entrenador del equipo de fútbol juvenil Wild Boars (Jabalíes Salvajes) al que pertenecían, explorar los pasajes y corredores del sistema montañoso de Mae Sai para llegar a la cueva de Tham Luang.

Esta historia tendría un final feliz, pues, luego de dos semanas de permanecer desaparecidos, fueron rescatados por un grupo de expertos buzos en lo que se convertiría en una extraordinaria misión de rescate con enormes desafíos y un gran riesgo para sus vidas.

Pero, más allá de lo increíble y maravilloso que resultó siendo el rescate de estos niños, es lo que, a través de sus relatos y manifestaciones, se pudo descubrir sobre el manejo que ellos tuvieron de dicha situación, totalmente desesperante y abrumadora, en la que estuvieron durante todo ese tiempo. øQué los mantuvo fuertes, en calma y bajo control en esas difíciles circunstancias? La aplicación de una efectiva técnica de meditación conocida como mindfulness.

¿Qué es y cómo funciona?

El mindfulness o `atención plena’ es el proceso psicológico de llamar toda la atención hacia las experiencias que ocurren en el presente, en otras palabras, es poner total atención al momento que se está viviendo sin juzgar las experiencias que rodean la situación. Esto puede lograrse mediante la práctica de la meditación y otros entrenamientos.

Es una práctica ampliamente utilizada en el budismo tailandés y, a través de ella, las personas aprenden a conocerse mejor y a responder de una manera saludable a situaciones de estrés, en vez de reaccionar de manera mecánica como comúnmente se suele hacer debido a los condicionamientos que habitualmente tenemos en nuestra mente.

Y fue precisamente la puesta en práctica de esa metodología la que ayudó a los niños tailandeses a manejar la situación angustiante en la que se encontraban. Gracias a que el entrenador del equipo juvenil, un ex monje budista, les enseñó a meditar; disminuyendo la respiración y calmando sus nervios es que ellos pudieron superar los largos días de confinamiento, oscuridad y angustia. Este suceso sacó a colación el tema de la meditación y el valor de enseñarles a los niños a meditar.

Con el mindfulness se ejercita la atención como si fuera un músculo. Aquellas personas que la practican entrenan su atención en el momento presente, observando de manera desapasionada sus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos ni reaccionar ante ellos.

¿Cómo ayuda en la reducción del estrés?

Si bien el tema de mindfulness ha llegado a tener una mayor relevancia en el mundo con el caso de los niños tailandeses, esta es una práctica que se lleva realizando hace mucho tiempo con buenos resultados en el campo de la salud mental a nivel mundial. Existen enfoques de tratamiento basados en la `atención plena’ para el manejo del dolor, la depresión, la ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), la adicción a las drogas, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), o trastornos de la personalidad, entre otros.

Desde la década de los 70, tanto la psicología clínica como la psiquiatría han desarrollado una serie de aplicaciones terapéuticas basadas en la `atención plena’ para ayudar a las personas que están experimentando una serie de condiciones psicológicas. La práctica de esta también parece proporcionar numerosos beneficios terapéuticos a las personas con psicosis, a la vez que también puede ser una estrategia preventiva para detener el desarrollo de problemas de salud mental.

Las técnicas que se llevan a cabo están basadas en el trabajo del profesor norteamericano emérito de Medicina Jon Kabat-Zinn, quien es el creador del programa estructurado de medicina complementaria conocido como Reducción del Estrés basado en la Atención Plena (REBAP) o Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), desarrollado en sus inicios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, en 1979, el cual emplea técnicas de `atención plena’ orientadas a aliviar el dolor y a mejorar el bienestar físico y emocional de los individuos que padecen una variedad de enfermedades o trastornos mentales.

mindfulnes-secundariaKabat-Zinn define la `atención plena’ como la ™atención momento a momento a la experiencia presente, sin hacer juicios y con una actitud de aceptación∫. Los programas que están basados en sus técnicas están siendo adaptados a escuelas, cárceles, hospitales, entre otros espacios, en donde lo que se busca es mejorar la salud física y mental de adultos, niños y pacientes.

Existen estudios clínicos y evidencia científica que indican que la práctica de la `atención plena’ igualmente proporciona niveles de bienestar interior, equilibrio mental, claridad de ideas y mejora del rendimiento. Con ella se logra vivir en calma en el día a día, independientemente de que las circunstancias sean favorables o adversas.

De acuerdo con la organización americana Mindful, ™si bien la `atención plena’ es innata, se puede cultivar a través de técnicas comprobadas, particularmente la meditación sentada, caminando, de pie y en movimiento (también es posible acostarse, pero a menudo lleva a dormir), combinando la práctica de meditación con otras actividades, como yoga o deportes∫.

Cuando meditamos, por lo general, no nos fijamos en los beneficios, sino simplemente en hacer la práctica, pero, si somos conscientes de ello, lograremos reducir el estrés, mejorar el rendimiento, así como obtener conocimiento y conciencia a través de la observación de nuestra propia mente y aumentar nuestra atención hacia el bienestar de los demás, indica Mindful.

‘Mindfulness’ y el TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno común de la infancia que se caracteriza por inatención (distracción moderada a grave, períodos de atención breve), hiperactividad (inquietud motora) y comportamiento impulsivo (inestabilidad emocional y conductas impulsivas), lo cual puede traerle algunos problemas al niño en su desempeño en sus diferentes entornos, como la escuela o la casa.

Como los niños con TDAH básicamente tienen dificultades para prestar atención por períodos prolongados de tiempo y se les hace difícil concentrarse, además de tener poca paciencia y ser hiperactivos, el mindfulness puede llegar a ser una ayuda importante para su manejo.

Un estudio de investigación titulado La efectividad de la formación de `atención plena’ para niños con TDAH y la crianza consciente para sus padres, publicado en el Journal of Child and Family Studies, en 2012, “evaluó la efectividad de un entrenamiento de 8 semanas de `atención plena’ para niños de 8-12 años con TDAH y entrenamiento paralelo a los padres sobre atención consciente, encontrando una disminución significativa en los síntomas de TDAH informados por los padres después de dicho entrenamiento, así como una reducción en el estrés y la sobrerreactividad de estos. Sin embargo, todavía se necesita más investigación sobre la eficacia de la `atención plena’ en los síntomas del TDAH, aunque suena prometedor”.

Enseñándoles a sus niños a meditar

Es posible que en cualquier momento de sus vidas los niños se encuentren con situaciones que les generen estrés o angustia, como, por ejemplo, la presentación de un examen en el colegio, la competición en algún tipo de prueba física o mental, o el encaramiento de otro niño que lo pueda estar intimidando, y es allí cuando el mindfulness puede ayudarlos a manejar esos sentimientos (tristeza, miedo, ira) y que no sean estos los que los manejen a ellos.

Construyendo resiliencia: para Dianne Maroney, autora norteamericana de varios libros sobre superación del estrés y traumas, especialista en Enfermería Clínica en Psiquiatría/Enfermería de Salud Mental y fundadora de The Imagine Project, Inc., el mindfulness, por ejemplo, puede ayudar a desarrollar resiliencia en los niños que están estresados. “Los beneficios de la `atención plena’ son abundantes: mejora la función inmune (menos enfermedades), aumenta la concentración, incrementa la autoaceptación y la autoestima, fortalece la resiliencia, ayuda a controlar la ira, la hiperactividad y disminuye el estrés. La `atención plena’ crea resiliencia porque promueve la comprensión de las propias emociones, la capacidad de controlarlas y una sensación más profunda de saber de lo que somos plenamente capaces”, asegura.

Trucos de ‘atención plena’

Recomendados por Dianne Maroney* para que los padres les enseñen a sus hijos:

Siéntense juntos y coman algo. Hablen sobre la merienda y sus características: su sabor favorito, su textura, su temperatura. Realmente darse cuenta de lo que estás comiendo te ayuda a estar en ese momento en lugar de preocuparte por cualquier otra cosa distinta. Para hacer dicho espacio más lúdico, hagan caras divertidas que demuestren su opinión sobre el alimento, o propongan ideas creativas para comidas raras.

Armen un rompecabezas juntos.

Salgan a caminar y hablen sobre los árboles, pájaros, insectos o hierbas.

Lean un libro juntos. Hablen sobre el libro y lo que ambos piensan sobre la historia y los personajes.

Pregúntele a su hijo sobre el clima dentro de sus corazones: soleado, nublado, brillante, lluvioso o tormentoso. Sea curioso acerca de su día y sus altibajos.

Jueguen algún tipo de pasatiempo, como cartas o juegos de mesa.

Cocinen juntos.

Persigan burbujas de jabón.

Miren las nubes y busquen formaciones en ellas.

Elijan un país en el mapa mundial y búsquenlo.

Dibujen, coloreen y creen juntos.

Cuéntele una historia a su hijo antes de acostarse, ya sea real o ficticia.

Usando una campana o un cuenco de canto a la hora de acostarse, escuchen el sonido juntos hasta que este desaparezca por completo, y vuelvan a tocarlo si lo desean.

“Cualquiera de estas actividades debe ser su enfoque completo durante al menos 15 minutos, incluso más tiempo si es posible; sin distracciones, solo atención individual mientras estás consciente del momento presente”, indica Maroney.

Para la especialista, cualquier momento de la vida cotidiana puede ser usado para practicar mindfulness. Por ejemplo: cepillarse los dientes puede servir como práctica informal en la `atención plena’, así: pídales a los niños que presten atención a cómo se siente cuando aprietan el tubo de pasta de dientes, cómo sabe la pasta de dientes en la boca y la sensación que producen las cerdas en sus dientes y encías. “Cuanto más se incorpore la `atención plena’ en nuestras vidas diarias, mejor nos servirá para cuando más la lleguemos a necesitar” , resalta.

 

Por: Lina María Martínez Fonseca
Coordinadora editorial 
revista Crianza & Salud

*Fuente: https://theimagineproject.org

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