Manual para padres divorciados

Con el paso del tiempo, la mayoría de niños asimila los cambios originados por el divorcio. No obstante, es tarea de los padres ofrecerles apoyo y amor para que sea más fácil superarlo. Las claves. 

American Academy of Pediatrics

Cada año, más de un millón de niños sufre la experiencia del divorcio de sus padres. El divorcio promedio toma lugar durante los primeros siete años de matrimonio, por lo que muchos de estos niños tienen menos de seis años de edad. Para muchos de ellos, el divorcio puede ser tan difícil como la muerte de uno de los padres. Toda la familia se confronta con el desafío de ajustarse a una nueva forma de vida. Cuando eso sucede, los niños necesitan la guía, paciencia y amor de ambos padres para ayudarles a pasar por esos momentos.

Su niño(a) es primero

El factor más importante en la manera en que el divorcio afecta la vida de un niño es la forma en que se tratan los padres y en que tratan a los niños durante y después del divorcio. Tenga en cuenta que el divorcio es un evento mayor en la vida de su niño; un evento sobre el cual él o ella no tiene control. Los padres deben trabajar juntos para hacer los cambios lo más fáciles posibles para todos. Incluso cuando el matrimonio termina, su papel como padre continuará. De hecho, será más importante que nunca. Olvídese de sus diferencias al estar con su excónyuge y preocúpese primero de su niño, siguiendo estas recomendaciones:

  • Nunca fuerce a su niño a que se abanderice con uno u otro padre. Todos los niños tienen sus lealtades con ambos padres.
  • No involucre a su niño en las discusiones entre usted y su cónyuge.
  • No se critiquen enfrente de su escuchando una conversación sostenida con alguien más. Incluso si se entera de que su cónyuge está diciendo cosas malas sobre usted, explíquele a su niño que cuando la gente se enoja a veces dice cosas que pueden lastimar.
  • Hable sobre lo que le preocupa y sobre sus sentimientos con el ex-cónyuge, cuando su niño no lo pueda oír.
  • Evite pelear enfrente de su niño.

Facilitar las cosas

Como padre o madre, hay muchas cosas que usted puede hacer para ayudarle a su niño a ajustarse a los cambios en su familia, como, por ejemplo, lo siguiente:

Hable con su niño

Esa es una manera importante para que usted le ayude a su niño a que pase por estos tiempos difíciles. Ser capaz de compartir sus sentimientos, podría hacer que él se sienta seguro y alguien especial. Mientras más pronto le diga lo que está pasando y hable con más frecuencia con él, se sentirá más cómodo. Siga estas recomendaciones:

  • Sea honesto y abierto sobre las circunstancias. Hable sobre el divorcio en términos sencillos. Por ejemplo: “Tu papá y yo estamos teniendo algunos problemas para llevarnos bien”, o “tu mamá y yo estamos pensando que necesitamos separarnos”.
  • Asegúrese de que su niño sepa que no es responsable de la separación. Dígale a su niño que esos cambios no son culpa suya y que usted lo quiere y no lo abandonará.
  • Trate de no culpar a su excónyuge ni demuestre su enojo.
  • Sea paciente con las preguntas. No tiene que tener todas las respuestas. Algunas veces oír cuidadosamente lo que le preocupa a su niño podría ayudar más que decirle algo. He aquí algunas preguntas que podría esperar que su niño le haga:
    • ¿Por qué se están divorciando?
    • ¿Volverán a vivir juntos en el futuro?
    • ¿En dónde voy a vivir?
    • ¿Nos vamos a mudar?
    • ¿Voy a tener que cambiar de escuela?
    • ¿Fue mi culpa que se divorciaran?
    • ¿Qué tan seguido veré a mi mamá/papá?
    • ¿Vamos a ser pobres?

Dele a su niño la seguridad que necesita para sentirse amado. Si es necesario, no dude en obtener ayuda del pediatra o de un consejero familiar.

Permítale a su niño que viva su edad

Evite usar a su niño como reemplazo de su excónyuge. No le diga cosas como “ahora eres el hombre de la familia”, o “voy a tener que depender de ti”. Los niños tienen el derecho de disfrutar la niñez y crecer a un paso normal. Conforme crezcan, serán capaces de tomar una o más responsabilidades y ayudar en la casa.

Respete la relación

Permita que sus niños pasen tiempo con el otro padre sin hacer que se sientan culpables o desleales con usted. Cuando uno de los padres se va, muchos niños temen que el otro padre también se irá. Asegúrele a su niño que usted y su cónyuge aún

lo aman, aunque solamente esté viviendo con uno de ustedes a la vez. A menos que su excónyuge no tenga la aptitud para ser padre o madre, trate de no dejar que sus diferencias hagan que sus niños no puedan verlo. Recuerde, una de las maneras de ayudar a que sus niños lidien con la separación o divorcio es mantener una relación de amor fuerte con ambos padres.

Cómo reaccionan los niños al divorcio

 Las reacciones al divorcio pueden variar. Las siguientes son formas normales en que su niño podría reaccionar a una separación. Hable con el pediatra una tipo de conducta se da excesivamente.

Los menores de 3 años podrían:

  • Ponerse tristes.
  • Tener miedo de los demás.
  • No querer separarse de uno de los padres.
  • Tener problemas para comer o dormir.
  • Tener problemas para aprender a ir al baño.
  • Tener cambios violentos de temperamento o berrinches.
  • Culparse a sí mismos por el divorcio, especialmente los niños entre los 3 y 5 años deedad.

Los niños de edad escolar podrían:

  • Estar de mal humor o enojados.
  • Tener problemas para comer o dormir.
  • Estar distraídos y distantes.
  • No tener buen desempeño en la escuela.
  • Hacer berrinches.
  • Ser más agresivos o estar enojados.
  • Expresar su tristeza y desear que ambos padres se reconcilien.
  • Preocuparse sobre dividir su lealtad entre los dos padres.

Los adolescentes podrían:

  • Aislarse emocionalmente.
  • Ponerse agresivos o enojados.
  • Participar en conductas riesgosas como la experimentación sexual o el uso de drogas.
  • Preocuparse de los efectos financieros del divorcio en la familia.
  • Tener problemas para comer o dormir.
  • Sentirse deprimidos.

 

Mantenga la rutina de su niño

Ceder a las demandas de su niño no le será de ayuda. El enojo o la conducta difícil podrían ser formas de su niño para lidiar con el divorcio. Establezca límites razonables. Programe las comidas y la hora de dormir a horas regulares. Los padres que viven por separado deberán ponerse de acuerdo en establecer reglas consistentes para ambos hogares. También será muy importante cumplir con las promesas de visita.

Use ayuda exterior

Los niños muchas veces dependen de vecinos, abuelos y compañeros para sentirse reconfortados y recibir atención. Estas relaciones pueden ofrecerles apoyo y estabilidad, así como el alivio necesario a los padres. Los maestros o trabajadores sociales escolares también podrían tener una gran posibilidad de ayudar.

En el caso de los padres, los cambios no son fáciles. Muchos de los adultos que pasan por un divorcio sufren de depresión. Si está sufriendo de ansiedad o depresión como resultado de un divorcio o separación, no tenga miedo de ver a un consejero. Es importante que los padres estén sanos para que puedan apoyar a los niños. A su vez, el pediatra estará muy consciente de los efectos que la separación o el divorcio podrían tener sobre las emociones y conducta, tanto de sus niños como de usted. Él o ella podrá ayudarle a determinar las maneras de lidiar con la tensión que usted y sus niños estén sintiendo.

La adaptación a una vida nueva

Los niños son muy fuertes y tienen la capacidad de recuperarse de los tiempos difíciles. Después del divorcio, los niños podrían incluso desarrollar relaciones más íntimas con el padre y la madre por separado. Con el paso del tiempo, la mayoría de los niños aprenden a captar los cambios causados por el divorcio. El desafío se vuelve mucho más fácil cuando ambos padres ofrecen la comprensión, apoyo y amor que todo niño necesita de parte de ellos, incluso después de separarse.

Unas palabras sobre la patria potestad

Hoy en día, los padres son capaces de acordar una amplia variedad de arreglos de patria potestad acerca del régimen de visitas. La patria potestad física define en dónde vivirá el niño y puede dividirse entre ambos padres. Incluso si uno está a cargo de la patria potestad legal. Esta permite que los padres puedan compartir la toma de decisiones esenciales, tales como la educación escolar, tratamiento médico y religión del niño.

Aunque aún es más probable que las madres sigan siendo quienes tengan la patria potestad del niño, cada vez hay más padres (hombres) que están tomando este papel.

Ambos padres deberían tener un papel importante en la vida del niño, al ayudarlo con las tareas, acudir a los eventos deportivos y contribuir con apoyo emocional y financiero.

Si tiene desacuerdos con la patria potestad, considere llamar a un mediador para que le ayude a resolverlos. Podrá encontrarlos, comunicándose con un abogado o el juzgado de casos familiares.

 

©No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pediatra. Podrá haber variaciones en el tratamiento, las cuales podría recomendar su pediatra, con base en los hechos y circunstancias individuales.