Lo que los padres deben saber sobre el pie plano

Por: Jessica Suárez Zarrate
Ortopedista pediatra
Fundación Clínica Infantil Club Noel (Cali)

El pie plano en los niños es una preocupación frecuente para los padres, pero puede ser normal en bebés, niños e incluso en adultos. Se considera que una persona tiene pie plano cuando el arco de la parte interna está aplanado, lo que hace que el pie entero toque el suelo al estar parado o al caminar.

Causas

El pie plano es normal en los bebés y niños pequeños, ya que el arco del pie todavía no se ha desarrollado. Está demostrado que, en la mayoría de los niños, este se desarrolla alrededor de los cinco años; sin embargo, no hay una edad límite, inclusive hasta un 25% de los niños, aun a los 6 años, puede tener pie plano y ser todavía normal.

En algunas personas el arco nunca se forma sin que esto genere una repercusión negativa en la vida o en la marcha. Uno de cada cinco niños nunca desarrolla el arco plantar; sin embargo, un porcentaje de ellos en su adultez tendrán pies funcionales y sin dolor.

Factores de riesgo

Estas son algunas condiciones que pueden aumentar la posibilidad de tener pie plano:

  • Trauma en el pie o el tobillo.
  • Historia familiar de pie plano.
  • Condiciones que generan aumento de la flexibilidad.

Los niños obesos son tres veces más propensos a desarrollar pie plano.

Signos clínicos

El pie plano es normal cuando se cumplen ciertas condiciones que el médico valora. Lo clave para preocuparse por este es si es flexible o no. Algunos tienen un pie plano flexible, en este caso, el arco es visible cuando el niño está sentado o en puntas de pie, pero desaparece cuando está parado o caminando.

Así como los niños tienen diferente talla, los arcos del pie presentan, igualmente, alturas distintas.

Síntomas

En la mayoría de los casos es indoloro; sin embargo, algunas personas experimentan dolor de pie, especialmente en el talón o en la zona del arco plantar, o dolor en el tobillo o en la parte baja de la pierna. Este puede empeorar con la actividad física. También puede producirse hinchazón en la parte interna del tobillo.

¿Cuándo consultar?

Cuando su hijo se queje de dolor o molestias en el pie, ya sea en reposo o con la actividad física. En estos casos, los padres deben comentarle sus dudas al pediatra, quién hará una valoración y determinará la necesidad de atención por parte de un ortopedista pediatra.

Aparte de los dolores, los niños con pies planos pueden sentir calambres musculares, así como otras molestias, por lo que es recomendable consultar.

Recomendaciones de calzado

En todas las edades se recomienda en casa evitar el uso de calzado especial antes de los cinco años.

  • 8-14 meses: si es necesario usar calzado cuando el niño empieza a ponerse de pie o a caminar, le damos las siguientes recomendaciones:
  • Que el calzado sea ligero.
  • Que la suela de este sea flexible y que ofrezca adherencia.
  • La punta del pie debe tener una forma cuadrangular y no estrecha.
  • Y, preferiblemente, que el tobillo esté libre.

En niños mayores de 16 meses se recomiendan calzados con buen soporte estructural, ya que pueden ser más cómodos que las sandalias o los zapatos con poco soporte.

Recomendaciones sobre el estilo de vida

Si el pie plano genera dolor ocasional, puede intentar lo siguiente:

  • Disminuir las actividades que puedan empeorar los síntomas, esto es, incluir aquellas que son de bajo impacto, como caminar, montar en bicicleta o nadar, en lugar de saltar y correr.
  • Bajar de peso, pues esto puede reducir la sobrecarga en los pies.
  • Caminar descalzo, si es posible en superficies irregulares como la arena.
  • Caminar de puntitas y de talones.
  • Hacer movimientos circulares con las puntas de los pies.
  • Intentar agarrar objetos con los dedos de los pies.

Tratamiento

En caso de tener pie plano con sintomatología asociada, el ortopedista puede, aparte de los ejercicios, recomendar el uso de plantillas para disminuir el dolor. Existen casos excepcionales de pies planos rígidos que provocan dolores y alteraciones en la marcha de los niños, a quienes se les puede aconsejar un tratamiento quirúrgico.

Y recuerde que, ante cualquier duda o inquietud, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud.