Las vacaciones y el ocio creativo en todos sus conceptos

La palabra creatividad, en definición de la Real Academia Española, es la “facultad de crear”, esto es, producir algo de la nada. En palabras de la terapista ocupacional inglesa Jennifer Creek, “es una característica humana que les permite a las personas y comunidades adaptarse y prosperar en circunstancias cambiantes. La creatividad se puede expresar a través de muchas de las actividades de la vida cotidiana, incluido el trabajo, la vida familiar, la interacción social y el ocio”. Y es, en este último, en donde se ve su gran impacto, por ejemplo, al nivel de la salud, pues, para ella, “las actividades creativas de ocio pueden convertirse en una parte importante de las estrategias de un individuo para hacer frente a situaciones difíciles, como una enfermedad o discapacidad”.

Pero el ocio creativo se puede aplicar a muchos otros momentos de la vida diaria como, por ejemplo, las vacaciones. Si a alguien en el tiempo de descanso temporal de su actividad habitual, ya sea del trabajo o el estudio, le queda difícil acceder a ciertas actividades o realizar algún viaje debido a diferentes circunstancias, entre ellas, el dinero, puede buscar otras alternativas que le ayuden a satisfacer sus necesidades, a ocupar su tiempo libre y, a su vez, a distraerse. °Qué mejor forma de usar tu tiempo libre que expresando tu creatividad!

Las vacaciones se pueden aprovechar de múltiples formas y no necesariamente deben significar hacer viajes largos o lejanos. Sacarle provecho a ese tiempo libre de manera creativa es buscar alternativas que, además de entretenerte, le aporten algo a tu vida, como aprendizaje, enseñanza, bienestar y desarrollo. El ocio creativo, como se define entonces, es “el conjunto de actividades orientadas a una ocupación activa del tiempo libre mediante acciones que fomentan el desarrollo de la creatividad individual y la interacción social”. Aquí te damos algunas ideas de actividades de ocio creativo que puedes llevar a cabo durante tus vacaciones:

  • Ecoturismo y bioturismo:

No tienes que viajar muy lejos para hacer turismo ecológico o bioturismo. La naturaleza está allí mismo, “a la vuelta de la esquina”. Seguramente tendrás muchos pueblitos cerca de donde vives en donde podrás explorar o realizar alguna actividad al aire libre, cerca de la naturaleza, que te ayude a relajar y pasar el tiempo. El ocio creativo es también poder parar la mente. Te permite conectarte con las sensaciones, con los sentidos, como lo aplica el mindfulness, por ejemplo. Es la oportunidad de entrenar tu atención y enfocarla en el momento presente, observando de manera desapasionada tus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos ni reaccionar ante ellos. Ejercitas, de esta forma, lo que se llama la “atención plena”.

La nueva medicina hace mucho hincapié en la posibilidad curativa que tiene el reposo y la capacidad de contemplación. Por ello, el bioturismo, entendido como una modalidad de turismo respetuoso con la naturaleza y basado en la contemplación, observación y reconocimiento de la flora y fauna, representa un factor de equilibrio importante entre el cuerpo, mente y espíritu. El ocio creativo es, entonces, la conciencia personal acerca de la necesidad del reposo y el descanso en sí mismo, ya que a partir de ese mismo descanso se regeneran todas las funciones vitales.

  • Armar rompecabezas en 3D:

Los rompecabezas siempre han sido una actividad muy divertida para disfrutar solo o en familia y estos juegos, en particular, son muy buenos para los niños por cuanto les ayudan a desarrollar su inteligencia y creatividad. Un rompecabezas en 3D representa un desafío para la mente y la imaginación, por lo tanto, esta actividad mejora la velocidad mental y los procesos de pensamiento; además de ser una buena alternativa para reemplazar las pantallas y videojuegos como medio usual de diversión y entretención para los niños.

Los rompecabezas, de igual forma, te hacen replantear tus movimientos y buscar opciones para encontrar la ficha que mejor encaja en cada espacio, esto hará que se desarrollen más las habilidades de tu hijo para resolver problemas.

  • Dibujar, pintar, leer, escribir. Aprendizaje de forma lúdica:

Durante las vacaciones los niños también pueden dedicar un tiempo de su día para leer, pintar, escribir o dibujar. Ya sea que lo lleven a cabo por sí mismos en sus casas o asistan a algún sitio donde les ofrezcan cursos o clases de arte dirigidos exclusivamente a ellos. Por lo general, hay muchas instituciones que realizan programas de vacaciones creativas con énfasis en arte y esquemas personalizados que se centran en sus intereses.

Dentro de este rango de actividades caben también aquellas que siguen el boom del movimiento de “háztelo tú mismo”, esto es, crear cosas con tus propias manos con diferentes clases de técnicas y propuestas, que van desde artesanías en toda clase de materiales: vidrio, barro, madera, tejidos, entre otros; el desarrollo de las tradicionales bellas artes, como la escultura, la pintura y el dibujo; hasta todo tipo de manualidades, rescatando, incluso, las aquellas realizadas por nuestras abuelas, como el bordado, el macramé, la cestería, etc.

Está comprobado que las manualidades ofrecen una función pedagógica y que, además, llevarlas a cabo a través de distintos proyectos que emprenden diferentes instituciones les da a los niños la oportunidad de interactuar más con sus pares, creando una red social y de amistad, con la posibilidad, igualmente, de convertirse en una terapia, un hobby y hasta una forma de desarrollarles esa vena artística que quizás tenían dormida u oculta.

Dentro de las actividades lúdicas también se incluye el ocio cultural que, como su nombre lo indica, integra la estimulación en el ser humano de labores u ocupaciones culturales como ámbito de ocio. Dentro de estas encontramos: el asistir a espectáculos culturales, como el cine, exposiciones, museos, galerías, ferias, conferencias, teatro, danza, poesía, entre otros; y llevar a cabo talleres, cursos o proyectos enfocados en alguna especialidad técnica o científica.

  • Proyectos sociales:

Las vacaciones también se pueden aprovechar para realizar proyectos sociales y de desarrollo de la comunidad. Esta es una buena manera de fomentar en los niños los valores de la empatía, la tolerancia, la justicia y la igualdad, así como también el amor y el respeto por los demás.

Al respecto, un proyecto que se está llevando a cabo en varios países con mucho éxito es la integración de los pequeños con personas de la tercera edad. Un programa que, como lo indica la cadena periodística alemana Deutsche Welle (DW), “demuestra que un intercambio generacional no solo enriquece a la sociedad, sino que también es una alternativa en tiempos de crisis”. Por ello, otra forma de ocio creativo que puedes realizar con tu hijo es llevarlo a visitar a los ancianos en los hogares geriátricos. Para DW, de esta actividad se favorecen los dos (niños y ancianos), ya que “los niños son un motivo de alegría y rejuvenecimiento para los ancianos, y, al mismo tiempo, se benefician del cariño y el tiempo que les dedican los abuelos”. Es un beneficio recíproco, altruista y enriquecedor para las dos partes. Los dos pueden hacer actividades conjuntas, como cantar, bailar, jugar, leer o celebrar los cumpleaños, por ejemplo. “Para una gran cantidad de adultos mayores, las vivencias con los niños son una increíble fuente de energía y una gran motivación para superar las dificultades que presenta la edad. Los ancianos les demuestran a los niños que es posible establecer una comunicación fructífera entre ambas generaciones, en la que unos aprenden y disfrutan de la atención de los otros”, destaca.

  • El ocio creativo y la salud

En palabras de la Organización Mundial del Ocio (WLO, por su sigla en inglés), “el ocio, cuando se concibe adecuadamente, es una fuerza central para mejorar la condición humana”. Para ellos, el ocio es sumamente importante para las sociedades de todo el mundo, ya que “forma parte integral del desarrollo ambiental, social, cultural, económico y sostenible, y del bienestar de las personas, las comunidades y las naciones”. Como política pública prosocial, “contribuye a la mejora de la condición humana, promueve oportunidades para perspectivas intergeneracionales al apoyar experiencias humanas integrales, accesibles, prosociales y saludables, así como holísticas; y ayuda a fomentar la paz mundial al promover la comunicación intercultural y los valores comunes, la igualdad y la justicia social en diversas poblaciones”.

Por todo esto, sacarle el mejor provecho al tiempo libre es la mejor forma de aportarle cosas positivas a nuestros niños, como fomentarles las buenas relaciones con sus pares, aumentarles su autoestima, desarrollarles sus habilidades, imaginación y creatividad; y ayudarles a crecer en su desarrollo personal y psicológico.

Por: Lina María Martínez Fonseca
Coordinadora Editorial de la revista Crianza & Salud