Las habilidades para la vida

Se definen como aquellas aptitudes necesarias para lograr un comportamiento adecuado y proactivo que permita enfrentar eficazmente los retos diarios de la vida. Constituyen de hecho una importante herramienta para la promoción de la salud.

Se ha afirmado desde hace mucho tiempo que la escuela debe preparar a los niños y a los jóvenes para la vida, mucho más allá de la simple formación académica.  Este enfoque se ha visto reforzado en los últimos años por los organismos internacionales dedicados a la salud  y a la educación.

Dentro de las muchas habilidades deseables para la vida,  hay un grupo esencial de estas que podríamos resumir así:

  • Capacidad para tomar decisiones, relacionada con la asertividad
  • Habilidad para resolver problemas, en el contexto de la creatividad
  • Capacidad de pensar en forma crítica, relacionada con el discernimiento
  • Habilidad para manejar las propias emociones asociada con el autocontrol
  • Capacidad para establecer y mantener relaciones interpersonales relacionada con el carisma personal
  • Conocimiento de sí mismo y autovaloración relacionados con la autoestima.

La educación de calidad que surge bajo los contextos descritos, debe permitirle a los seres que la reciben obtener su pasaporte para la libertad y un ejercicio vital gratificante, no solo para ellos mismos, sino para las personas que están a su alrededor.

Así, el “escribir en las almas” a que se refería Platón en torno al proceso educativo, alcanzaría su pleno y trascendente significado