Lactancia materna, ¿hasta cuándo?

Por: Lina María Montes Valdés
Residente I de Pediatría – Universidad de Antioquia y

Paula Andrea Henao Mejía
Pediatra puericultora
Consultora Internacional de Lactancia
Certificada (IBCLCE, por su sigla en inglés)
Docente de la Facultad de Medicina – Universidad de Antioquia

La lactancia materna es una práctica tan antigua como la humanidad misma y sus beneficios para los niños han sido ampliamente estudiados y difundidos; sin embargo, actualmente se sabe que dichos beneficios se extienden hasta la madre, la familia y la sociedad.

Dentro del proceso de evolución de la humanidad se han encontrado registros de lactancia materna en las civilizaciones antiguas que reportan tiempos de lactancia continuada de aproximadamente de 2 a 3 años; no obstante, la historia más reciente demuestra que el tiempo de lactancia ha cambiado considerablemente entre las distintas culturas, así como en diferentes pueblos con escaso contacto con la civilización, es así como encontramos ya en el siglo XX, edades de destete tan variadas que van desde los cuatro meses en los hotentotes africanos hasta los siete años o más en pueblos esquimales.

Basándose en numerosos estudios sobre los beneficios de la lactancia materna, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida, y continuar esta práctica, junto con la alimentación complementaria adecuada y suficiente, durante los primeros dos años o más si así se desea.

Pese a lo anterior, en la actualidad, son múltiples los factores que inciden en la duración del amamantamiento, entre ellos, la introducción de las fórmulas infantiles en la alimentación de los niños, aun en ausencia de indicación médica específica para su uso; la inclusión de la mujer en la vida laboral, lo que implica, en muchos casos, que las madres deban dejar rápidamente a sus hijos al cuidado de terceros, incluso antes de cumplirse el período de lactancia materna exclusiva, como es el caso de Colombia, en donde la licencia de maternidad es de apenas 18 semanas; y la información con la que cuentan las madres sobre esta práctica aunado el apoyo que reciben de su familia y su entorno para la continuación de esta.

El concepto de lactancia materna prolongada

Debido a la amplia variación en los tiempos totales de la lactancia, aparece el concepto de lactancia materna prolongada; no obstante, la definición no cuenta con un consenso entre los diferentes autores y, de igual manera, los estudios a nivel mundial se realizan considerando la lactancia materna como prolongada en tiempos que van desde pasados los seis meses hasta más allá de los dos años; por esto, se puede decir que esta es aquella que supera los límites socialmente aceptados para una comunidad específica.

A raíz de lo anterior, aquellos que superan en muchas ocasiones el año de edad son considerados por las sociedades actuales como fuera de la normalidad, lo que da paso a conceptos y creencias en los que se busca justificar posibles efectos dañinos de la lactancia materna prolongada para los niños, en áreas tales como el componente biológico, desarrollo, desempeño social y emocionalidad; por ello, se hace mandatorio aclarar estos conceptos a la luz de la evidencia.

Componente biológico

Son variadas las perspectivas que consideran el impacto de la lactancia materna prolongada en este aspecto, relacionándola comúnmente con el riesgo de malnutrición y la aparición de caries; sin embargo, lo que se encuentra en la literatura nos demuestra que la realidad es muy distinta.

  • Respecto a la composición de la leche materna, estudios comparativos con muestras de madres con lactancia materna superior e inferior a un año, demuestran que la leche materna de aquellas que llevan más de un año lactando tiene un mayor contenido de grasa y energía, mientras que la concentración promedio de proteínas y lactosa es similar en ambos grupos.
  • En cuanto a la asociación con un mayor riesgo de desnutrición, un estudio de casos y controles, realizado en Burkina Faso (Estado de África Occidental), permitió concluir que la combinación de la lactancia materna prolongada y los alimentos sólidos se asocia a una disminución hasta del 70% del riesgo de desnutrición, y mejor aún, que la lactancia materna prolongada juega un papel protector en aquellos contextos en los que la alimentación complementaria es escasa o de baja calidad, así como también en la prevención de riesgo de infecciones y deterioro nutricional adicional causado por otras enfermedades.
  • En cuanto a lo que se refiere al mayor riesgo de aparición de caries dental, la fisiología de la lactancia materna demuestra que en el proceso los dientes presentan poco contacto con la leche materna, pues el pezón se sitúa en la parte posterior de la boca e inmediatamente después de la succión se da la deglución de la leche; adicionalmente, el metabolismo de la lactosa no sucede en la cavidad oral debido a que requiere de la lactasa intestinal, lo que hace que en esta no se encuentre glucosa, que es la implicada en la producción de caries. Además, la leche materna presenta propiedades protectoras para la salud oral, como son la presencia de inmunoglobulinas y enzimas que evitan el crecimiento bacteriano y su capacidad para mejorar la fijación del calcio y fósforo en el esmalte dental.

Componente del desarrollo

Los estudios realizados en esta área demuestran que los niños que reciben lactancia materna prolongada presentan un mejor desempeño en la evaluación de desarrollo, así como también una menor presencia de desórdenes del comportamiento, al compararlos con sus contrapartes de características similares que no la reciben.

Por su parte, para el desarrollo del lenguaje la lactancia materna prolongada presenta un beneficio al verse implicada en una mejor sincronización de las funciones del aparato bucal, un adecuado desarrollo del macizo facial, así como un mejor desarrollo psicomotor, motor fino y cognitivo, funciones básicas para la adquisición de competencias del lenguaje.

Componente social

Comúnmente las sociedades relacionan la lactancia materna prolongada con deficiencias en el componente social de los niños, considerando que a estos se les dificulta la adquisición de capacidades para el relacionamiento social; sin embargo, los escasos estudios que se han realizado en este campo demuestran que, si bien la lactancia materna prolongada no representa un beneficio adicional en cuanto a la adquisición de estas competencias, tampoco conlleva un riesgo para el relacionamiento social, y, más aún, se puede vincular con una mayor autonomía en las tareas cotidianas de los niños que la reciben.

Componente emocional

Esta área es, quizá, la de más difícil evaluación debido a la subjetividad de los conceptos; no obstante, algunos estudios cualitativos realizados demuestran que la lactancia materna prolongada se convierte en una práctica que apoya la emocionalidad de los niños, permitiéndoles confort, intimidad y cercanía con su madre, así como la satisfacción de necesidades, como las de hambre y sed, y la conservación del gusto por el sabor de la leche materna.

Sin embargo, a pesar de los beneficios para los niños, las madres se ven enfrentadas a diferentes situaciones que se convierten en un reto emocional y social para ellas, pues, comúnmente, esta práctica se asocia a prejuicios, como lo demuestran algunos estudios donde las madres, en gran medida, afrontan obstáculos para la continuidad de la lactancia materna, principalmente provenientes de sus círculos sociales más cercanos, como la familia y los amigos, obligándolas, incluso, a ocultar esta práctica para minimizar los juicios de valor a los que se pueden ver confrontadas.

Por otro lado, la lactancia materna prolongada también se puede ver enfrentada al deseo de las madres de tener otros hijos, ya que esta situación, en algunos casos, se puede concebir como un peligro para el embarazo o para el futuro hijo, con la consecuente decisión de la madre de suspender el amamantamiento.

En este sentido, cobra importancia el término de la lactancia materna en tándem, que es cuando una madre que está amamantando a su hijo y vuelve a quedar embarazada, decide no interrumpir la lactancia y seguir dando el pecho durante todo el embarazo, y, una vez nacido el pequeño, amamanta a los dos conjuntamente o por separado. Al respecto, la literatura reciente demuestra que, en embarazos normales, la lactancia materna concomitante no representa un aumento del riesgo de desenlaces adversos, tales como parto prematuro, hemorragias o bajo peso al nacer; así mismo, cuando se realiza con dos niños de diferentes edades no representa ninguna amenaza para la salud de estos y, por el contrario, se constituye en un factor de intimidad que potencia la relación con la madre y entre hermanos.

Todo lo anterior permite inferir que la lactancia materna prolongada es una práctica que no conlleva riesgos para los niños, por lo que la decisión de continuarla debe ser algo muy personal de cada madre. Por otra parte, en este proceso igualmente a las madres se les presenta la inquietud sobre cuándo y cómo deben realizar el destete, para lo cual, es importante incluir el concepto de destete respetuoso, ampliamente difundido en Chile, que tiene como objetivo que este se realice respetando las necesidades del niño o niña, mientras se van disminuyendo las tomas de manera progresiva, en un tiempo estipulado por la madre de acuerdo a lo que observe en su hijo y buscando que el proceso no se convierta en una experiencia traumática para ninguno de los dos.

Acompañamiento respetuoso de la lactancia

En conclusión, el personal de la salud, en especial los pediatras y puericultores, tiene el deber de realizar un acompañamiento respetuoso de la lactancia materna, para lo cual, se propone el ABCDE del acompañamiento, así:

  • Apoyar a la madre en la toma de decisiones.
  • Brindar información veraz, útil y pertinente durante todo el proceso de lactancia.
  • Comprender que las decisiones con respecto a la lactancia y su duración son, en últimas, de la madre y su hijo, por lo tanto, no se debe interferir en ellas.
  • Divulgar información que permita normalizar las prácticas de lactancia prolongada y su utilización en los casos deseados, para minimizar así el riesgo de que las madres se vean enfrentadas a juicios sociales.
  • Estimular una relación sana con la lactancia materna, tanto a nivel individual como comunita

Referencias

  • Dror Mandel. et al. Fat and energy contents of expressed human breast milk in prolonged lactation. Pediatrics. 2005 Sep;116(3):e432-5.
  • Abul-Fadl, Azza, AM, et al. The psychological benefits of continued breastfeeding into the second year for mother and child. J. Ch. Neuropsychiatry, 2005, 2(2): 143-153.
  • Ayrim, A. et al. Lactancia materna durante el embarazo en las mujeres turcas. Breastfeeding Medicine2014; 9(3): 157±160.
  • Destete respetuoso. Colección de cartillas de Crianza respetuosa. Chile crece contigo. Disponible en: http://www.crececontigo.gob.cl/wp-content/uploads/2019/12/11-Destete-respetuoso_CCrianza_2019.pdf