La succión digital

Es el hábito oral más común.  Se considera normal el hecho de que los lactantes succionen sus dedos, costumbre que va disminuyendo progresivamente con la edad, hasta el punto de que, según la Academia Americana de pediatría (AAP), a los seis meses de edad menos de la mitad de los niños la tienen.

Se invoca como uno de los elementos causales de este hábito el hecho de que el niño nace con un instinto de succión muy intenso y que a su vez deriva una gran satisfacción de la acción de chupetear, como componente de la etapa oral del desarrollo; por esto se considera que el chupeteo es una actividad instintiva normal durante los dos primeros años de la vida, que sirve para que el lactante se tranquilice a sí mismo, obteniendo una sensación de bienestar.

La persistencia del hábito de succión más allá del período del lactante se ha relacionado con condiciones de ajuste emocional o estrés por parte del niño.  De hecho, es usual que el niño recurra a la succión digital cuando está angustiado, nervioso o fatigado.  Sin embargo, no existe consenso sobre la interpretación de esta conducta y las posiciones van desde esta, que la relaciona con dificultades emocionales, hasta otras en las que no se le da ninguna importancia, con la seguridad de que desaparecerá espontáneamente en la medida en que el desarrollo emocional siga su curso normal.

A este hábito se le ha imputado la producción de secuelas de tipo dental, como la maloclusión caracterizada por mordida abierta anterior, desplazamiento anterior del maxilar y mayor profundidad de la cúpula palatina.  Hay un relativo consenso en numerosos estudios en el sentido de que es difícil  que ocurran estas secuelas si la succión digital no persiste más allá de los cuatro años de edad.

La mayoría de los niños abandonarán el hábito de succión en forma espontánea, a pesar de los múltiples métodos que se han diseñado con el fin de hacerlo desaparecer, como los condicionamientos psicológicos positivos y negativos y el diseño de aparatos ortodónticos

Juan Fernando Gómez Ramírez
Pediatra puericultor