La salud mental en la infancia:

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La salud mental es tan importante como la salud física para el bienestar y desarrollo de un niño. Los primeros años de vida son cruciales, por cuanto es, en esta etapa, donde se cultivan las primeras relaciones del niño con su entorno social y emocional, las cuales podrían determinar y marcar su carácter y personalidad para el resto de su vida.

Las experiencias vividas, tanto positivas como negativas, tendrán un gran impacto en su ser y podrían influenciar en su comportamiento cuando este sea un adulto. Por ello, es imprescindible construir los cimientos para una buena salud mental desde la infancia, esto es, creándoles un entorno amoroso, seguro y compasivo a nuestros niños; en donde se fomenten las relaciones afectivas, cariñosas y receptivas con sus padres o cuidadores, así como la comunicación, la confianza y la comprensión, y se cultive el apego y la resiliencia.

¿Qué es la salud mental en la infancia?

La salud mental es un componente integral y esencial de la salud, tanto es así que no hay salud sin salud mental, así lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). De acuerdo con el psiquiatra infantil Roberto Chaskel, la salud mental en la infancia “parte de la oportunidad que tiene un niño de crecer en un medio ambiente donde las condiciones para su desarrollo físico, emocional y cognitivo estén dadas. Es todo aquello que pueda llegar a hacer a un niño feliz para que, eventualmente, este llegue a ser un adulto feliz y productivo para la sociedad”.

Pero øpor qué es primordial que un individuo tenga una buena salud mental desde su infancia? Para que los niños tengan una buena salud mental se necesita que tengan una infancia sana y feliz, esto es, que cuenten con una adecuada salud física y que podamos suplir sus necesidades básicas y emocionales, lo cual contribuirá a que ellos establezcan relaciones positivas con los demás, a que se sientan bien consigo mismos (autoestima), se sientan capaces de explorar, aprender y hacer cosas nuevas; cuenten con la capacidad de expresar y controlar sus emociones, y aprendan a convivir en su entorno familiar, social y cultural. Una buena salud mental temprana en la vida será, por tanto, la base fundamental para tener una vida positiva en el futuro.

Uno de los factores esenciales para su desarrollo es el establecimiento de una buena relación con los padres, lo cual implica una buena comunicación. El psicólogo infantil americano Robert Myers, creador y administrador del sitio web Child Development Institute, expresa en su artículo Psicología infantil y salud mental que: “entender a su niño es una de las cosas más importantes que usted debería aprender como padre. Es muy útil y llegará a ser efectivo en la guía y crianza de su niño a medida que este crece y madura. Usted tiene que tener en cuenta que él tiene un rasgo de personalidad único que se mantendrá constante a lo largo de la vida. Una de las formas en las que usted puede llegar a conocer a su hijo es observando cómo duerme, come o juega∫.

Por ello, en la medida de lo posible saque tiempo para hablar con sus hijos y, de esta forma, podrá obtener información que le servirá para entender mejor sus pensamientos y sentimientos. Un mayor conocimiento sobre ellos le dará la oportunidad de estar más atento a los posibles cambios que estos presenten y que puedan ser indicios de que algo puede estar afectándolos emocionalmente.

El apego en la primera infancia

ninez2El apego es la primera relación que establece el recién nacido con su madre o con un cuidador principal. Es un vínculo afectivo que no termina con el parto o la lactancia y que, de acuerdo con la Teoría del apego del psiquiatra y psicoanalista inglés John Bowlby, influye en la dinámica de largo plazo de las relaciones entre los seres humanos.

Bowlby exploró varios campos (psicológicos, evolutivos y etológicos) para poder determinar la naturaleza de los vínculos afectivos prematuros y el efecto que producen las experiencias tempranas y la relación de la primera figura vincular en el desarrollo del niño. En su Teoría de la necesidad maternal, por ejemplo, el psicoanalista inglés indica que “los efectos inmediatos y a largo plazo que median la salud mental del niño, son la resultante de una experiencia de relación cálida, íntima y continua entre la madre y su hijo, por la cual ambos encuentran satisfacción y alegría”.

La meta biológica del apego es la supervivencia y la meta psicológica es la seguridad (Schaffer R, 2007). El apego es esencial para el buen desarrollo de la salud mental, pues le genera al niño la seguridad y confianza necesarios para explorar y aprender de su entorno. Por ello, el Dr. Chaskel hace especial énfasis en el valor de la lactancia materna como una de las formas más eficaces para el fortalecimiento del vínculo del apego madre-hijo. Y es por esto por lo que, de igual forma, piensa que es muy importante el tiempo de la maternidad, pues el apego, para que se lleve a cabo de manera total, requiere un proceso de alrededor de 2 años y medio. Cabe destacar que, si bien la madre biológica es normalmente la figura principal de apego, los niños también pueden crear enlaces afectivos instintivamente con cualquier persona que cuide de ellos.

Cuando el niño en su primera infancia tiene una relación sana de apego con su figura materna-paterna o su cuidador principal, en la que están presentes el amor, el cariño, el cubrimiento de sus necesidades, entre otros lazos afectivos, esto le dará las bases para el establecimiento de una conducta en la que existe la confianza en sí mismo y en los demás, y le ayudará en sus relaciones interpersonales en el futuro. “Si uno tuvo un buen apego con la madre, la probabilidad es que uno va a poder tener una buena relación con su maestro, y más adelante, en el desarrollo del ciclo vital, también va a poder tener una buena relación con su novio(a), con su esposo(a), con sus hijos, etc.”, indica el especialista.

La autoestima

El psicólogo Robert Myers resalta que otro de los aspectos claves para la buena salud mental de los niños es la autoestima o amor propio, la cual es la “llave principal al éxito en la vida. El desarrollo de un autoconcepto positivo o amor propio sano es sumamente importante para la felicidad y el éxito de los niños y adolescentes. Una relación positiva padre-hijo le proporcionará al niño la estructura y soporte necesarios para desarrollar un sano concepto de respeto y consideración por él mismo y hacia los demás”.

¿Cómo está la salud mental de los niños colombianos?

Al respecto, el Dr. Chaskel manifiesta que la salud mental de los niños colombianos, en general, tiene diversas expresiones dependiendo del sitio donde estos se encuentran y de las oportunidades que han recibido en la vida. En algunos sectores de la población infantil colombiana esta ha sido afectada negativamente por los fenómenos de violencia y pobreza que han provocado situaciones de desplazamiento, desescolarización, y de falta de oportunidades de vida social, incluso restringiéndoles la posibilidad de poseer mascotas o juguetes. Aunado al problema de que muchos niños tienen acceso de manera temprana al consumo de alcohol y drogas.

Los niños son las víctimas más vulnerables de la violencia en Colombia. Año tras año las cifras que reportan los medios de comunicación son abrumadoras:

El informe Forensis 2016, del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), que muestra a la violencia intrafamiliar en el 2° lugar en las lesiones no fatales, indica que tan solo en el 2016 se registraron 26.473 eventos de violencia en el contexto familiar, dentro de los cuales el 38,08% de las víctimas fueron niños y adolescentes (10.080), cuyos principales agresores fueron los padres. Pero, lo más preocupante aún, es que dichas cifras no reflejan toda la realidad, pues existe un porcentaje altísimo de casos que no son denunciados, y sin contar que muchos quedan en la impunidad.

Por otro lado, los índices por violencia sexual contra los niños y adolescentes son alarmantes. Estos son más vulnerables a este tipo de violencia por sus condiciones de edad, posición dentro de la familia y la sociedad. Según Forensis, en el 2015 los casos de niños que sufrieron violencia y abuso sexual fueron 19.181, y en el año pasado se reportaron 17.908 casos.

El Dr. Chaskel resalta que este tipo de violencia –intrafamiliar y sexual– “afecta profundamente la salud mental de los niños, pues en algunos de ellos les deja cicatrices emocionales de por vida, es decir, que eventualmente serán adultos con dichas cicatrices. La cicatriz más grande es la sexual. Actualmente, existe mucha documentación, gracias al desarrollo de técnicas de neuroimagen –tipo PET-scan y resonancia nuclear magnética–, que muestra que se producen cambios a nivel de la morfología de la estructura del cerebro que, en algunas oportunidades, son irreversibles. Este tipo de violencia deja huellas perceptibles a nivel de la estructura cerebral y, por lo tanto, a nivel de la salud mental del individuo”, agrega.

¿Cómo prevenir el maltrato infantil?

Una de las circunstancias favorables que se puede apreciar de la sociedad actual es que existe una mayor conciencia por parte de los padres, con respecto a lo que se veía hace unos años y gracias a una transformación y evolución en la mentalidad, de la importancia de desarrollar mejores formas de educar y criar, pues ™la letra con sangre °NO entra!∫. Además, organismos como la Academia Americana de Pediatría, la Asociación Americana de Psicología y la Sociedad Colombiana de Pediatría hacen especial énfasis en la crianza, la salud y la puericultura, con amor y respeto, para formar mejores individuos para la sociedad.

Sin embargo, a pesar de que ahora los niños son llevados con más frecuencia a los diferentes especialistas de la salud infantil y hay un mayor acceso a la información por parte de los padres, gracias a las herramientas de tecnología, aún continúan presentándose altos índices de violencia contra los niños y adolescentes con las respectivas consecuencias negativas para su salud mental. Razón por la cual, es fundamental que los diferentes entes del Gobierno y la salud como, por ejemplo, las Comisarías de Familia, presten un adecuado servicio y cuenten con un completo equipo interdisciplinario que pueda ofrecer una rápida, eficiente y eficaz atención, así como brindar programas de educación para los padres sobre crianza y puericultura, y prevención del maltrato y abuso sexual.

Los centros educativos, por su parte, deben ofrecer, de igual forma, programas escolares de prevención del abuso sexual, de forma tal que los niños y adolescentes puedan identificar qué hacer en casos en los que sean víctimas de este tipo de violencia, y sepan cómo protegerse y buscar ayuda.

La resiliencia Una persona que tiene una buena capacidad de resiliencia, esto es, de sobrellevar y recuperarse de las adversidades de la vida, es una persona que cuenta con los elementos claves para el mantenimiento de una buena salud mental. Una de las formas de cultivar la resiliencia en los niños, indica el Dr. Chaskel, es no sobreprotegerlos, pues les quitan la capacidad de autonomía, aquella que le da la confianza en sí mismo y en sus propios recursos para afrontar situaciones de estrés o adaptarse a las necesidades sociales.

ninez3Rasgos o comportamientos de alerta

Esté atento a estas señales de alarma que pueden indicarle que su niño requiere una consulta de psicología o psiquiatría. El Dr. Chaskel indica que los padres deben observar muy bien a sus hijos para detallar cambios importantes de conducta, tales como:

  • Aislamiento.
  • Tristeza.
  • Rebeldía.
  • Desinterés por las actividades que normalmente siempre estaba interesado.
  • Evitación de ciertas personas.
  • Decaimiento en el rendimiento escolar.

 

No olvide!, la comunicación y trabajo mancomunado con los especialistas y profesionales de la salud infantil, así como mantenerse informado, son claves para mantener una buena salud mental en sus niños. Los padres deben ser el soporte emocional de sus hijos. No hay tal creencia ni estudio de que este tipo de padecimientos se curan o se pasan por sí solos.

™Si un niño que es víctima de algún tipo de violencia tiene la oportunidad de contar con un tratamiento adecuado de psicoterapia, esto prácticamente le va a garantizar que su problema no lo llegue a afectar negativamente en su vida cuando sea adulto, pues el silencio es el peor encubridor de la patología∫, indica el especialista.

Actualmente, existen muchas técnicas, estrategias y psicoterapias muy efectivas que pueden ayudar a que los niños superen los miedos y traumas causados por diferentes tipos de violencia. No obstante, como así lo destaca el Dr. Chaskel, gran parte del éxito de ellas está determinado por la prontitud con la que las familias consulten al especialista y se comprometan con el tratamiento.

Por: Lina María Martínez Fonseca
Coordinadora editorial revista Crianza & Salud
Con la colaboración de: Roberto Chaskel
Psiquiatra infantil

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