La revisión médica del recién nacido

pediatria
0 acciones Twitter 0 Facebook 0 Email -- Buffer 0 0Acciones ×

El primer examen físico completo al niño debe hacerse rutinariamente antes de las veinticuatro horas de nacido, idealmente por el médico pediatra, con los siguientes propósitos: detectar o confirmar anormalidades congénitas mayores sospechadas antenatalmente e iniciar el tratamiento o hacer la solicitud de otras pruebas pertinentes según el caso. Considerar los posibles problemas del recién nacido relacionados con la gestación , el trabajo de parto, según la historia materna y la historia de anormalidades familiares; proveer información acerca de la vacunación, la alimentación y otros aspectos de puericultura y determinar cuándo acudir de nuevo a la consulta de revisión o consultar urgentemente al servicio de salud.

 

El médico no debe limitarse a la evaluación física, sino además, preguntar a los padres cómo se sienten, que dificultades y dudas tienen y escuchar las preguntas e inquietudes que tengan ellos acerca de la salud y el cuidado del niño, proponer la inclusión del padre en las tareas del cuidado del recién nacido según su interés y su tiempo. Explicarles a los padres cada cosa que se hace en el examen del recién nacido y el resultado de la misma: “voy a revisarle el corazón”, “encuentro bien los ruidos cardiacos”, “ahora voy a revisar la cadera”…Preguntar a cerca de lo que saben los padres del cuidado del recién nacido y complementar lo que se relevante.

Se pueden recomendar algunas páginas en la web que dan información clara a los padres sobre los aspectos generales del cuerpo, el comportamiento y el cuidado del recién nacido.

La segunda revisión debe hacerse al tercer día de vida para realizar el examen físico completo con énfasis en la auscultación cardiaca, en búsqueda de soplos o anormalidades del ritmo; el color de la piel y las mucosas, en la búsqueda de signos de ictericia y lesiones fisiológicas o anormales de la piel, para explicar a los padres. Es recomendable advertir a la madre que el peso del niño, va a ser muy probablemente menor hasta el 7% del peso del nacimiento, debido a la pérdida de agua durante la primera semana y que probablemente no obedece a falta de alimento, o de eficiencia en la leche materna o la fórmula que se esté administrando en caso de no estar ofreciendo aquella. Es fundamental además revisar la técnica alimentaria y reforzar los beneficios de la lactancia materna, porque los principales fracasos del amamantamiento ocurren en la primera semana de vida, cuando los padres están solos y sin apoyo efectivo del personal de salud. Estimular por lo que están haciendo bien e incluir a otros miembros de la familia si es preciso, felicitar y dar confianza.

El papel del médico y demás personal de la salud debe estar orientado hacia el afianzamiento de la confianza de los padres en lo que están haciendo, recurrir al diálogo de saberes, recomendar sin imponer y reconocer la importancia de la dudas y angustias como válidas, con un genuino interés por el niño y su familia, dentro del mayor clima de respeto y calidez posibles.

Olga Francisca Salazar Blanco
Pediatra puericultora

0 acciones Twitter 0 Facebook 0 Email -- Buffer 0 0Acciones ×