La Navidad presente en la literatura

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Todo tipo de personajes, pero, en especial, adorables abuelos, llenos de sabiduría y amor; niños humildes con un gran corazón, así como animales que hablan y hadas que encantan, hacen parte de los protagonistas de historias fantásticas que enriquecen la literatura de la temporada navideña, una época con mucha magia en el año.
La fantasía cobra vida en las historias que mágicamente hacen volar la imaginación de sus lectores, sumergiéndolos en apasionantes historias, cuentos y leyendas. Existen muchas narraciones clásicas de la literatura que incluyen el tema de la Navidad en sus relatos, desde los hermanos Grimm, con sus Cuentos de Navidad, hasta el escritor y poeta danés Hans Christian Andersen, con El árbol de Navidad, los cuales se han vuelto célebres por narrar fantásticas historias que dejan mensajes de esperanza, fe, reconciliación, unión, nobleza y bondad.

Uno de los famosos cuentos de Navidad para niños, escrito por Andersen en 1845, es La pequeña vendedora de fósforos, que cuenta la historia de una niña pobre que vaga por las calles en la víspera de Año Nuevo. En un intento por mantener el calor, enciende uno a uno los fósforos que se supone que debe vender y, cada vez que lo hace, aparecen ante ella bellas visiones de calidez y amor. En última instancia, las visiones la llevan a un lugar sin más frío, miedo o hambre. Este hermoso cuento, si bien tiene un final triste, nos deja una moraleja, y es la de tener compasión sobre aquellas personas que tienen menos suerte que nosotros.

‘El Cascanueces y el Rey de los Ratones’
Uno de los grandes escritores del romanticismo alemán, Ernst Hoffman, escribió este maravilloso cuento de hadas que sucede en Navidad.

Este cuento infantil fue escrito en el año 1816 y se ha convertido en uno de los clásicos de la literatura universal, formando parte, de igual forma, de la tradición navideña mundial. Su mágica historia trata sobre el nuevo juguete de la joven Marie Sthahlbaum, el Cascanueces (muñeco de madera artesanal que viste uniforme militar ruso), recibido en la noche de Navidad, el cual cobra vida y emprende una guerra contra el Rey de los Ratones por el Castillo de Mazapán. La niña entra a participar en esta guerra y cobra partido a favor del Cascanueces. Después de derrotar al Rey de los Ratones, tras una dura batalla, el Cascanueces le pide matrimonio a la niña, a lo cual ella acepta, y se la lleva a un reino mágico poblado por muñecos y árboles de Navidad, en donde ella se convierte en la nueva reina del mundo de Mazapán.

Como dato curioso, esta obra es ahora uno de los ballets más representados y conocidos a nivel mundial, ya que, en 1892, el compositor ruso Pyotr Ilyich Chaikovski, junto con los coreógrafos Marius Petipa y Lev Ivanov, basándose en una adaptación titulada El cuento del cascanueces, escrita por el novelista y dramaturgo francés Alejandro Dumas, decidió ponerle música a esta historia transformándola en el Ballet El Cascanueces, el cual se ha convertido, quizá, en el más popular de todos los ballets alrededor del planeta. El cascanueces recibe su nombre gracias a que tiene la facultad de que si se le introduce una nuez dentro de su boca y se le acciona la palanca en su espalda romperá la cáscara y la nuez estará lista para comerse.

Otros clásicos para leer en Navidad

Las cartas de Papá Noel:

Escrito por el conocido autor y poeta británico de El señor de los anillos, John Ronald Tolkien, este libro es una recopilación de las cartas que este les escribió a sus hijos en Navidad simulando ser Papá Noel, entre 1920 y 1943. En ellas narra sus aventuras y las de sus ayudantes en el Polo Norte.

La caja de Navidad 
(The christmas box):

Esta novela para niños, escrita por el autor norteamericano Richard Paul Evans en 1993, es la tierna historia de una viuda y la joven familia que se muda con ella. Juntos aprenden a conocer el verdadero significado de la Navidad. Es una historia navideña única en su género la cual, como dato curioso, fue una obra que, en ese entonces, el escritor aficionado Evans pagó de su bolsillo para que fuera publicada, sin pensar, y para su sorpresa, que se convertiría en el mayor best-seller del momento en Estados Unidos, lanzando así su carrera como escritor.

Un recuerdo de Navidad 
(A christmas memory):

Los amantes de las obras del célebre periodista y escritor estadounidense Truman Capote también se pueden deleitar con este hermoso cuento de Navidad de su autoría. Un recuerdo de Navidad cuenta la historia de Buddy, un niño de siete años quien llega en Navidad al hogar de unos parientes lejanos en Alabama. El niño no consigue adaptarse al ambiente rígido y religioso de sus parientes. Pasa mucho tiempo solo hasta que entabla una amistad con una de sus primas lejanas, una excéntrica y alocada mujer. No obstante, su encuentro dará pie a una entrañable amistad y a una bellísima historia de cariño entre los dos.
En plena época de la Depresión (años 30), los dos esperan con ansiedad la Navidad y hacen un enorme esfuerzo por conseguir ingredientes para preparar deliciosos platos navideños y obtener obsequios para todos. Este cuento, considerado como un relato autobiográfico, nos invita a reflexionar sobre la importancia de las pequeñas cosas, la alegría de dar, y el valor de la amistad.
Milagro en la calle 34 (Miracle on the 34th street):

Esta novela, que también se convirtió en una de las películas más inolvidables de la gran pantalla, cuenta la historia de una niña que descubre que los sueños pueden volverse realidad si realmente se cree en ellos. La pequeña Susan Walker tiene dudas sobre el más maravilloso de todos los milagros: Papá Noel. Su madre le contó la verdad acerca de él hace algún tiempo, así que Susan no espera recibir los regalos de su lista; sin embargo, después de conocer a Papá Noel en una tienda de departamentos, quien está convencido de ser el verdadero, Susan recibe el más hermoso de los regalos: algo en qué creer. Su autora es Valentine Davies y fue publicada en 1947.

Este relato navideño es el típico ejemplo de lo que verdaderamente implica la celebración de la Navidad: manifestar nuestra generosidad ofreciéndole al prójimo todo aquello que uno quisiera recibir de este.

El misterio de Navidad:

Escrito por el autor noruego Jostein Gaarder, el libro relata la historia del joven Joakim, quien el último día de noviembre, de compras de Navidad con su padre, ve en una librería un calendario de adviento con sus 24 ventanitas para abrir, una por una, cada día de diciembre hasta nochebuena. Pero este resultará ser un calendario mágico, pues de cada ventana todos los días se caen unos papelitos escritos que cuentan la historia de Elisabet, una niña que se ha perdido. A partir de ese momento, el cuento llevará al lector de viaje por Europa en compañía de un grupo al que, cada día, se une un nuevo personaje. Se trata de un viaje en el tiempo, hacia atrás, hasta llegar al portal de Belén. Este libro encierra misterio e historias dentro de las historias. El autor quiso que cada ventana del calendario fuera un precioso regalo prenavideño.
El calendario de adviento es, como su nombre lo indica, un símbolo de la estación de adviento (primer período del año litúrgico cristiano y un tiempo de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Cristo), la cual se celebra en diciembre cerca de las navidades. Sus orígenes se remontan al siglo XIX en la Alemania protestante y se suele elaborar para los niños, quienes, a través de sus ventanitas, van contando día por día para saber cuánto falta para Navidad.

Los caracteres antagónicos

La Navidad no trae consigo solo personajes bondadosos y nobles, también inspira la creación de individuos ™sin corazón∫ y misteriosos, como, por ejemplo, el caso del famoso Scrooge, emblemático protagonista de la célebre novela de 1843 del escritor inglés Charles Dickens, Cuento de Navidad (A Christmas Carol), que recrea un hombre de corazón duro, egoísta y que odia la Navidad, los niños y todo lo relacionado con ella. El único interés de Scrooge es el de ganar dinero.

Una noche, en vísperas de Navidad, lo visitan los tres espíritus navideños: el del Pasado, que le hace recordar su vida infantil y juvenil llena de melancolía. El del Presente, que le hace ver la situación actual de la familia de su empleado Bob, quien, a pesar de su pobreza y de la enfermedad de su hijo Tim, celebra la Navidad con felicidad. Al igual que su sobrino Fred, quien no desea su presencia en casa. Y, finalmente, el del Futuro, que le muestra cuál será su destino por ser avaro y de corazón duro: su casa saqueada por los pobres, el recuerdo gris de sus amigos, la muerte del pequeño Tim y, lo más espantoso, su propia tumba, ante la cual Scrooge se horroriza, de forma tal, que suplica tener una nueva oportunidad para cambiar. Es entonces cuando se despierta de su pesadilla y se convierte en un hombre generoso y amable, que celebra la Navidad y ayuda a todos los que le rodean.

En su obra, Dickens describe a Scrooge así: ™El frío de su interior le helaba las viejas facciones, le amorataba la nariz afilada, le arrugaba las mejillas, le entorpecía la marcha, le enrojecía los ojos, le ponía azules los delgados labios; hablaba astutamente y con voz áspera∫. La popularidad de esta novela alrededor del mundo es tal, que la palabra scrooge ahora se asocia para describir a una persona avara o de malos sentimientos. Su historia se recrea en diciembre, año tras año, en obras de teatro en todo el planeta, además de tener, de igual forma, varias versiones a nivel cinematográfico.

La poesía navideña

Para terminar, no podemos dejar de lado los poemas que hacen alusión a la Navidad, aquí dos relatos de grandes poetas:

¡Feliz Navidad!
Saluda a los amigos,
escucha este cantar,
abraza a todo el mundo,
desea a todos paz.
Deja las penas,
ponte a soñar,
°La Tierra entera
de fiesta está!

Hoy ha nacido,
en un portal
un dulce niño
°ES NAVIDAD!

Orquídea Marinozzi

De cómo estaba la luz…
El sueño como un pájaro crecía
de luz a luz borrando la mirada;
tranquila y por los ángeles llevada,
la nieve entre las alas descendía.

El cielo deshojaba su alegría,
mira la luz el niño, ensimismada,
con la tímida sangre desatada
del corazón, la Virgen sonreía.

Cuando ven los pastores su ventura,
ya era un dosel el vuelo innumerable
sobre el testuz del toro soñoliento;
y perdieron sus ojos la hermosura,
sintiendo, entre lo cierto y lo inefable,
la luz del corazón sin movimiento.

Luis Rosales

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