La magia de los tíos

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“El rol de tía es el de amar como una mamá, consentir como una abuela

y escuchar como una amiga”. Sofía Sánchez de Tagle

 

 

Los tíos desempeñan un rol fundamental en la crianza, tienen unas funciones definidas y, además, pueden brindar y recibir muchos beneficios al realizar este papel. Son muchas las experiencias que nuestros niños y adolescentes pueden vivir con su acompañamiento, siendo, hoy en día, claros protagonistas de la crianza.

La palabra tío/tía proviene de raíces griegas que hacen referencia al hermano y hermana del padre o de la madre. La Real Academia Española de la Lengua incluye en su definición al cónyuge del tío de una persona, a los tíos segundos, a los tíos abuelos o como título para designar a un amigo o compañero. Sin embargo, el significado actual de esta pequeña palabra va más allá del vínculo sanguíneo y trasciende otras fronteras, integrando en las familias nuevos personajes como amigos cercanos o personas de mucha confianza otorgándoles este honor como parte de la familia extendida. Un nuevo concepto de tío/tía ha estado surgiendo en los últimos tiempos, este valioso reconocimiento se está extendiendo a los amigos más preciados de la pareja, o cada uno por separado, reiterando una vez más que ser tío/tía va más allá de los lazos naturales.

En Colombia, en el año 2015, se realizó la Encuesta Nacional de Demografía y Salud mostrando la composición de los hogares de acuerdo con el tipo de familia. Las familias extensas son aquellas donde los integrantes cohabitan con otros parientes diferentes a los cónyuges e hijos solteros. Por ejemplo, el núcleo familiar formado por padre, madre e hijos, abuelos, tíos o primos alcanzaron el 30% de los hogares colombianos.

 

Los tíos son mágicos

Se puede describir una diversidad de roles que los tíos pueden desarrollar en la familia, algunos de ellos se vuelven personajes simpáticos, otros asumen responsabilidades similares a los padres, otros simplemente creen que su presencia, sin intervención alguna, puede ser suficiente; otros, sin embargo, solo se presentan como los “amigos” y alcahuetas de los niños, pero, independientemente del papel que desempeñan, todos ellos tienen un eje fundamental y algo en común en la casa: los sobrinos. Más que “amigos de la casa” se han convertido en protectores de estos sobrinos con un punto a favor, que son capaces de “escuchar sin juzgar”.

 

Los tíos nos brindan muchas cosas

Apoyo a la familia, permitiendo que cada quien realice su papel promoviendo un enfoque de trabajo en equipo.

Buen ejemplo como la mejor forma de educar.

Deben ser seres amigables, afectuosos y consejeros, fomentando la confianza y la comunicación asertiva.

Fomentan el autocuidado y el estilo de vida saludable.

Deben ser garantes de los derechos fundamentales de los niños y deben proteger sus cuidados básicos, la alimentación saludable y la educación.

Son maravillosos compañeros de juegos y deportes, así como de actividades primordiales como la lectura, el arte, la música o la pintura, favoreciendo el desarrollo integral de sus sobrinos.

Deben ofrecer un acompañamiento adecuado en el uso de la tecnología.

Los tíos acompañan de maneras distintas, todas con amor

  • El guardián o autoritario. Se refiere a los preocupados por preservar las tradiciones de una familia. Hacen énfasis en una relación mediante la afirmación de la autoridad.
  • Los buffers o amortiguadores intergeneracionales. Pueden ser vistos como miembros de la familia que tienen conocimiento de primera mano de los padres y sus hijos y que pueden interceder en nombre de un padre con un hijo. Por lo tanto, no toman decisiones sin el consentimiento de los padres y ayudan a encaminar y orientar, más que a ordenar o permitir, y se consideran consejeros entre padre e hijo y viceversa.
  • Los mentores. Son guías prácticos, individuos que modelan la acción, enseñan habilidades, brindan orientación o apoyo y, en general, facilitan el avance de los demás. Estos tipos de tíos son actores protagónicos en la crianza, buscan el desarrollo integral de los niños.
  • Sobreprotectores. Tienen conductas alarmistas y exageradas frente a diferentes situaciones, muchas veces llegan a limitar las decisiones de los padres para evitar peligros o exposiciones innecesarias, creando en ocasiones conflictos.
  • Empáticos.Tratan de ponerse en el lugar de sus sobrinos, por lo tanto, les ayudan a afrontar sentimientos negativos como el miedo, la tristeza o la rabia. Intentan fomentar la confianza, el respeto y la sinceridad en su relación, esto les da herramientas a los menores para tener la confianza de compartir situaciones con una persona mayor, la cual los puede asesorar, escuchar y consolar, entre otros aspectos.
  • Los ausentes. Esta característica se ve reflejada en los tíos que no realizan ningún tipo de acompañamiento, ni están presentes durante la crianza. Ocasionalmente se encuentran en reuniones familiares; sin embargo, no tienen ninguna responsabilidad con sus sobrinos ni mayor impacto en su crianza.

 

Las bondades de ser tíos

El papel de los tíos siempre es más lúdico y relajado y desde los recién nacidos hasta los adolescentes son libros abiertos de vida para que los tíos tengan una oportunidad de crecimiento personal, de paternar y de gestionar emociones. Estos beneficios también dependerán de sus propios intereses y de si eres tío con o sin hijos propios, lo cual puede cambiar la forma de interactuar y las expectativas sobre la relación. Ser tío es una de las más preciosas oportunidades para vivir la crianza desde un punto de vista privilegiado, ya que no es necesario ejercer el rol de padre directamente, pero sí se puede ser protagónico en la formación, sin tanta responsabilidad si así se quiere, y en trabajo mancomunado con los padres logrando objetivos familiares.

Ser tío trae regalos, secretos y bondades inimaginables que nos llenan de alegría; así como nuevos retos, aventuras y momentos mágicos que nos permiten disfrutar de la compañía de cada sobrino.
Katherine García, tía y madre de crianza, nos ilustra con su sentir en este párrafo sobre la magia de ser tíos: “Cuando indago en mi interior acerca del gran significado que es ser tía, encuentro muchas emociones que se asemejan a la maternidad, la amistad y la complicidad, porque siendo tía he vivido de cerca la maravillosa sensación de una prueba positiva y el crecimiento paso a paso de ese ser con el que todos vemos una extensión y prolongación de nuestro existir. Su nacimiento inspira un día a día lleno de novedad y ternura, su crecimiento la magia de querer su felicidad y dar lo mejor de ti mismo para que dejes una huella imborrable en su corazón que le sirva de soporte cuando crezca. Ser tío es estar tan cerca de su alma para que te conviertas en su mejor amigo y, aunque sepas que hay abismos en los que los sobrinos quieren emprender vuelo, acompañarlos para que cuando lleguen al suelo los puedas ayudar a levantarse y llevarlos en brazos hasta que sus heridas sanen. Ser tía es la bendición que nos da Dios de tener un hijo que no nace del vientre, con el que puedes ser el mejor amigo y en la complicidad estar cerca de su corazón hoy y siempre”.

 

En este camino puede haber conflictos con los tíos

Si como miembros de la familia los tíos no aprenden a reconocer sus limitaciones en el papel que desempeñan, podrán extralimitar sus funciones haciendo que su colaboración se torne en un caos, lleno de contradicciones y desautorizaciones frente a los padres, generando así conflictos de intensidad variable.

Es importante aclarar que, al no ser padres, en ocasiones los tíos podrían ser permisivos, lo cual desfigura la autoridad de los primeros. Por lo cual, los padres, tíos y abuelos deben trabajar en equipo en una misma ruta y ejercer la “disciplina positiva” para educar con amor, ejerciendo una autoridad indirecta y complementaria de la mano del liderazgo de los padres.

 

Recomendaciones para ser buenos tíos

  • El liderazgo en el ejercicio de la crianza les pertenece a los padres, el tío ejerce una autoridad indirecta y complementaria, no es el “mejor amigo” de sus sobrinos, pero ellos siempre podrán contar con él, sin convertirse en el instrumento para pasar por encima de los padres y sus decisiones.
  • Los tíos también pueden actuar como mediadores, abogando directamente por los intereses de los sobrinos o de los padres, deben actuar asertiva y objetivamente en conflictos entre los sobrinos, padres y abuelos, estableciendo una alianza positiva con estos.
  • Deben promover no solo la confianza con sus sobrinos, sino también ejercer la retroalimentación amorosa que requiera cualquier situación de la crianza y aceptar sus errores dando ejemplo con acciones como pedir perdón y ofrecer disculpas si se requiere.
  • Deben respetar las rutinas establecidas por los padres y de la mano de estos establecer la flexibilidad que le podrían dar a algunas de ellas sin que se desacomode el estilo de crianza, es decir, saber hasta dónde ir.
  • En las familias donde se encuentran tíos sin hijos, es importante resaltar que pueden tener una mayor participación en la crianza del menor, basados en su disposición y tiempo; sin embargo, deben estar dispuestos a la retroalimentación en este proceso por parte de los padres, para que la magia de ser tíos perdure hoy y siempre.

Por: Germán Soto
Pediatra puericultor Universidad El Bosque, Unisanitas;
John Camacho
Pediatra Unisanitas, Grupo de Investigación de Salud en la Infancia;
Carolina Pedraza
Pediatra Unisanitas y
Camila Melo
Médica Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud

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