La escuela

La institución educativa es indispensable en la vida del niño, favorece la socialización y le brinda elementos conjuntamente con la familia para el desempeño en la sociedad en la que vive.

El aprendizaje requiere la interacción armónica entre el ambiente y el niño, quien debe amar la escuela, disfrutar de ella, sentir interés por las actividades que allí se hacen, amar al maestro o maestra y sentir afecto por sus compañeros, para que los elementos que la institución educativa le brinda sean acogidos efectivamente por el niño.

La adquisición de la autoestima, la responsabilidad, la autonomía y la solidaridad son pilares fundamentales para el buen desempeño escolar.

La autoestima es un sentimiento de satisfacción consigo mismo.  La valoración que los padres y maestros hagan del niño influirá definitivamente en la valoración que el niño tenga de sí mismo y de sus actuaciones.  Para acompañar inteligentemente al niño en el desarrollo de su autoestima los padres y los maestros deben evita ridiculizar al niño, darle la verdadera importancia a lo que el niño dice y hace, respetarle y ser claros en las normas.

La responsabilidad va ligada estrechamente con la autonomía, siendo esta la capacidad de gobernarse a sí mismo, teniendo en cuenta el punto de vista de los demás. Para el desarrollo de la autonomía se debe respetar al niño, darle la posibilidad de decir lo que siente y piensa, procurando evitar el autoritarismo, valorándolo, respetándolo y mostrándole el punto de vista de los demás.

La solidaridad va ligada con la autonomía y le posibilita al niño la convivencia armoniosa, supone la cooperación, la ayuda. La reciprocidad y se desarrolla paso a paso con los elementos dados en la casa y en la escuela.

Miriam Bastidas Acevedo
Pediatra puericultora