La educación sexual como transmisión de conocimientos, actitudes y valores

La educación sexual es una transmisión de conocimientos, valores y actitudes, lo que implica que no se limita a la transmisión de información sobre los órganos genitales y el proceso de reproducción, que es lo que propiamente hace la instrucción sexual. De igual modo, su objetivo tampoco es imponer normas o fijar pautas sobre lo que es o debe ser el comportamiento sexual “adecuado” de las personas.

Los adultos transmiten conocimientos a los niños y adolescentes de varias maneras. Una de ellas, posiblemente la más adecuada, al dar respuestas comprensibles y precisas a sus inquietudes y preguntas, según su edad. Hay que tener en cuenta que las preguntas no siempre son formuladas de manera verbal y directa; en algunas ocasiones son ciertos comportamientos de ellos los que indican su deseo o necesidad de ser informados sobre determinados aspectos; es tarea del adulto detectar estas situaciones y propiciar la comunicación.
Por su parte, los valores y las actitudes no son algo que se pueda transmitir teóricamente del adulto al niño o al adolescente. Estos construyen poco a poco su sistema de valores, a medida que van procesando en su interior las actitudes y valores de los adultos que les son significativos. Los valores y actitudes que tienen que ver con la sexualidad y el comportamiento sexual derivarán entonces, en gran medida, de lo que los niños y adolescentes vean y experimenten en su relación con los adultos.

Los medios de comunicación y las redes sociales tienen un impacto notorio en este sentido, pues presentan situaciones que reflejan determinadas actitudes y valores, estilos de vida y formas de ser de los hombres y mujeres, con la desventaja de que si no hay un adulto que propicie la discusión y el análisis de dichas situaciones, los niños y adolescentes pueden tomarlas como un punto de referencia legítimo o válido.

Es necesario tener en cuenta que si se concibe la sexualidad en el sentido amplio que se expuso anteriormente, los conocimientos, valores y actitudes de los cuales habla la definición no son solo los relacionados con la genitalidad y el comportamiento reproductivo, sino también los relacionados con todo aquello que tenga que ver con la búsqueda de placer, la actitud ante este y la relación de cada persona consigo misma y con los demás.

Adolfo León Ruiz Londoño
Psicólogo
Profesor – Universidad de Antioquia