La cultura de la salud y la puericultura

Preescolares
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La historia de la medicina muestra cómo para combatir la enfermedad y la muerte, el hombre ha utilizado métodos diferentes que han variado según el momento histórico y la ideología predominante. En las últimas décadas, con base en el avance científico y tecnológico, se han incorporado nuevos instrumentos y métodos diagnósticos precisos que permiten tratamientos más específicos de las enfermedades que afectan al ser humano. Sin embargo en la mayoría de los casos, estos avances en el diagnóstico y tratamiento no han conducido a una orientación integral de la práctica médica, sino a una medicina tecnicista, biologista y deshumanizada, que es la predominante en la actualidad.

La pediatría – medicina para los niños-no se escapa a esta aberrante situación, lo que hace necesario un alto en el camino y un replanteamiento estratégico acerca del hombre-niño enfermo, si se quiere hacer una medicina más humana centrada en la persona y no en la enfermedad o en el cuerpo. Es necesario el análisis de la persona enferma y la estructura causal de su padecimiento, mediante el estudio de los factores determinantes y contribuyentes, para que, con un mejor uso de los conocimientos y la tecnología modernos, se haga un tratamiento integral.

Pero es necesario ir más allá, actuar antes que la enfermedad aparezca; es así como en los últimos años ha cogido fuerza, en el ámbito nacional e internacional, la propuesta de impulsar la cultura de la salud, que promociona la salud, previene la enfermedad y privilegia una mirada positiva del proceso salud-enfermedad, orientada a mantener la salud, entendida esta como el equilibrio entre lo biológico y lo psicológico de un individuo, y que le permite una armonía consigo mismo y con los demás.

Por lo anterior en el concepto de salud no se puede generalizar, ya que es tan individual como cada persona; lo que para alguien, en una situación específica puede ser beneficioso, para otro puede no serlo, de tal forma que la cultura de la salud y la Puericultura, tienen unos lineamientos generales y otros particulares que posibilitan conservar la individualidad del ser teniendo en cuenta el contexto.

Al incorporar estos conceptos en el trabajo con los niños y jóvenes, aparece la Puericultura como el área del conocimiento humano que concreta esta propuesta y acompaña al ser humano desde la concepción hasta la adolescencia, con una mirada desde la salud, al tomar como eje central de este trabajo el proceso de crecimiento y desarrollo que vive el niño, que debe ser estimulado y facilitado por el puericultor como acompañante inteligente y afectuoso del proceso vital humano

 

Miriam Bastidas Acevedo

Pediatra puericultora

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