La conexión entre los niños y los animales

Existe una relación única entre los animales y los niños. Ese vínculo especial que se crea entre ellos trae beneficios mutuos, pero son aún más notables los efectos benéficos que sobre la salud de los niños conlleva el criarse con mascotas o tener contacto con animales.

Resulta realmente fascinante aprender sobre el vínculo increíblemente particular que tienen ciertos animales, como los perros, los caballos o los delfines, con los niños. Es una afinidad difícil de establecer, pero que se ha comprobado trae múltiples beneficios para el desarrollo de estos últimos, ya sea por convivir con una mascota o por tener contacto a través de tratamientos que incluyen animales en sus terapias de salud.

Tener un animal en casa puede resultar muy beneficioso para el desarrollo de los niños, tanto a nivel emocional como físico. Les enseña a preocuparse por otro ser vivo, a compartir el amor que tienen para dar y a fomentarles la responsabilidad y autonomía al hacerse cargo de ciertas rutinas que implican el cuidado y mantenimiento de sus mascotas. Lo importante es que los padres elijan el ejemplar adecuado e instruyan a sus hijos sobre las precauciones básicas que deben tener para sus cuidados y para evitar enfermedades.

El artículo “¿Los perros instintivamente protegerán a los niños?”, de Animal Planet, nos hace ver, por ejemplo, cómo los niños tienen una relación especial con los perros: les jalan las colas, los acarician constantemente, o se sientan sobre sus vientres, y la mayoría de los perros pacientemente toleran dichos “abusos” e, incluso, piden más cuando este “tratamiento” se termina.

Esto lo hemos podido observar en tantos de los múltiples videos caseros que se filman y se suben a diario en las redes sociales y que, cabe resaltar, son muy populares. Pero hay un claro contraste cuando de videos entre animales y adultos se trata. ¿Qué hace que, por ejemplo, el mejor amigo del hombre sea más tolerante con un niño que con un adulto?

De acuerdo con el Dr. Eugenio M. Rothe, psiquiatra infantil y profesor de Psiquiatría y Salud Pública de la Escuela de Medicina Herbert Wertheim/Florida International University (Miami): “Muchos animales, especialmente los mamíferos, reconocen la diferencia entre un humano adulto y un niño. Y, al igual que los humanos, tienen que cuidar a sus pequeños porque estos no lograrían sobrevivir la edad temprana sin la protección de los padres. Los perros, por ejemplo, sienten emociones parecidas a los humanos, como la vergüenza y la tristeza, y se deprimen cuando se separan de sus amos. Por ello, es que hay una gran afinidad con los animales que sienten de forma parecida a nosotros”.

Primeros vínculos afectivos en la vida

La tenencia de una mascota en casa implica compromiso, dedicación y responsabilidad, valores estos muy importantes en el aprendizaje y crianza de los niños. Adicionalmente, las mascotas pueden llegar a ser la compañía afectuosa y gentil que les construirán gratos recuerdos en sus memorias.

Para el Dr. Rothe, las mascotas representan uno de los primeros vínculos afectivos en la vida de un niño. Este aprende a quererlas y a tratarlas con respeto, cariño y afecto, lo cual le enseña también el valor de la empatía, esto es, la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos, ponerse en el lugar del otro, y así comprender, a una edad temprana, a tratar a un animal como él quisiera ser tratado. Es decir, “al aprender a tener compasión y respeto por su mascota, el niño está cultivando valores básicos que lo ayudarán luego a respetar a los demás y a vivir en sociedad”, indica.

Por otro lado, como las mascotas tienen un promedio de vida más corto que los humanos, muchas veces la muerte de estas representa la primera experiencia de pérdida afectiva y de duelo en el niño. Por eso, según el especialista, es muy importante para los padres prestarle atención al vínculo que hay entre su hijo y su mascota, y no desvalorizar el impacto tan grande que la muerte de esta puede representar para su vida. Además, su ausencia puede ser una oportunidad para prepararlo en cuanto a cómo lidiar con otras pérdidas inevitables, tales como la muerte de un abuelito u otro ser querido.

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Los animales y la salud de sus niños

Son muchos los estudios que hablan sobre la buena salud de los niños vinculada a su crianza con mascotas y cómo los ayudan, por ejemplo, en los procesos de aprendizaje, aquí algunos casos:

  • Uno de los temores comunes de los padres sobre el hecho de tener mascotas en sus casas es que estas pueden aumentar la probabilidad de alergias en sus hijos, pero, lejos de lo que se podrían imaginar, existe un artículo publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology, en septiembre de 2015, que controvierte esa creencia.

El estudio, desarrollado por científicos de la Universidad de Turku (Finlandia), reveló que los niños que conviven con animales tenían más del doble de posibilidades de llevar una bacteria animal en los intestinos, en especial las B. thermophilum y B. pseudolongum, lo que quizás explicaría por qué la exposición temprana a las mascotas los protegería de algunas alergias. De acuerdo con la coautora del estudio, Merja Nermes, la incorporación de los microbios de las mascotas en la flora intestinal infantil reforzaría su sistema inmunológico.

Además, en relación con lo anterior, los expertos indican que muchos padres podrían estar sobreprotegiendo a sus hijos de bacterias y alérgenos empleando medidas excesivas de desinfección o evitándoles el contacto con entornos “sucios”, lo cual podría estarles limitando su exposición a bacterias benéficas.

  • Por otra parte, existen ahora estudios que hablan sobre la influencia de los animales domésticos para hacer a los niños mejores lectores. En el artículo “Los beneficios de las mascotas”, publicado en la revista Parents, el autor, Bill Strickland, revela cómo el grupo favorito de lectura de su hija Natalie lo constituye un conjunto de gatos: “A menudo la encontramos acostada en su cama leyéndoles a uno o varios de sus gatos. Ella los acaricia mientras les lee, les muestra fotos y les hace preguntas sobre la lectura, incluso los tranquiliza durante las partes asustadizas de la historia”.

Esto no es ninguna sorpresa para Mary Renck Jalongo, PhD, profesora de Educación en la Universidad Indiana (Pensilvania) y autora del Mundo de los niños y sus compañeros animales, quien indica que desde hace mucho tiempo los educadores saben que, por ejemplo, llevar animales de terapia (sobre todo los perros) a las escuelas les ayuda en su aprendizaje a los niños con dificultades especiales en su desarrollo. “Ahora ellos descubrieron que todos los niños pueden beneficiarse de la presencia de un amigo ‘con patas’ que no los critica ni juzga por su condición”, señala Renck.

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Las bondades de las terapias con animales

Las terapias con animales han logrado arrojar resultados positivos al mejorar la vida física, emocional y psicológica de niños con ciertos problemas de salud, como, por ejemplo, aquellos con algún tipo de trastorno en su desarrollo, como el autismo, que afecta su comunicación e interacción con el entorno social, y el síndrome de Down.

Para Victoria Stilwell, una mundialmente famosa entrenadora de perros y respetada líder del conocimiento animal, existe una notable conexión entre los caninos y los niños autistas, “y esto es particularmente notable si se considera que muchos niños con este tipo de trastorno tienen dificultad con las interacciones sociales y haciendo amigos”. Para ella, el amor sin juicio y sin presión de un perro puede ayudarles a formar un vínculo no solo con dicho animal, sino también con la gente alrededor de ellos.

El empleo de animales en diferentes terapias experimentales se ha ido incrementando con los años, ya no es solo perros y gatos, sino también pájaros, como las cacatúas; delfines, caballos y hasta reptiles, como el dragón.

Los caballos, por ejemplo, han llegado a ser muy populares, sobre todo en terapias para niños con discapacidades. Entidades como Northern Virginia Therapeutic Riding Program (EE. UU.) emplean caballos en terapias para niños con parálisis cerebral, hipoacusia, ceguera, síndrome de Down, retrasos en el desarrollo y autismo.

Para la organización, el montar un caballo le da a este tipo de niños la oportunidad de sentir la libertad y el poder por el movimiento. “En los paseos a caballo el movimiento es transferido al jinete proporcionando una combinación de estimulación sensorial, motora y neurológica. Esto se traduce en músculos más fuertes, mejor equilibrio y coordinación. Pero tan importantes como los beneficios físicos son la mayor seguridad en sí mismos y el amor propio que ellos pueden alcanzar a través de la libertad de movimiento”, destacan en su página web.

Escoja la mascota adecuada para su hijo

No todos los animales están recomendados para ser mascotas de niños, por tal razón, es esencial conocer y elegir cuáles son las más adecuadas para ellos. Y, lo fundamental, analice muchas variables antes de comprometerse a adquirirlas: ¿con cuánto tiempo libre cuenta?, ¿cuánto está usted dispuesto a limpiar?, ¿tiene el suficiente espacio adentro y afuera de su casa?, ¿qué tan a menudo viaja? y ¿cuánto está dispuesto a gastar para sus cuidados, alimentación y mantenimiento?

Perros

Si la elección de la mascota es un perro, tenga en consideración aspectos como el estilo de vida de su familia, las edades de sus hijos y cuáles son las razas de perros ideales para los niños (amigables, amorosas y manejables).

Según la revista Parents, el perro es ideal para niños que desarrollan lazos fuertes. Antes de comprar un perro es importante que recuerde que: requiere un mayor cuidado que cualquier otro animal doméstico y se debe tener en cuenta que aquellas promesas de los niños como, por ejemplo, “voy a sacarlo a pasear y a alimentarlo todos los días”, por lo general son rotas al poco tiempo. Nunca deje solo a su perro con su bebé o un niño menor.

Gatos

Los gatos son ideales para los niños muy cariñosos, pero que no les importará ser ignorados por un animal doméstico que frecuentemente es distante. Aunque los felinos son muy queridos por ambos géneros, son muy populares entre las niñas. Solo hay que tener en cuenta también que ningún miembro de la familia sufra de alergia a los gatos y tenerlos siempre bajo supervisión cuando estén con niños menores, por riesgos de rasguños.

Peces

Los peces son una clase de mascota que, conforme con la revista Parents, es ideal para niños que nunca han tenido animales en sus casas. Algunas especies de peces, como el goldfish o el pez betta, no requieren de mayores cuidados, pueden vivir en un acuario sin calentador ni filtro (goldfish), por lo que son ideales para aquellas familias que no cuentan con mucho tiempo. Solo hay que tener en cuenta no sobrealimentarlos.

Pájaros

Los pájaros son ideales para los niños que son verdaderos amantes de los animales. Entre más vistosos, activos y sociales sean, serán más interesantes para ellos. No son apropiados para todos los niños, por cuanto es importante que seleccione un pájaro más por su temperamento que por su color, ya que la personalidad varía ampliamente por la especie. Y tenga en cuenta que son un verdadero compromiso, pues las aves pueden vivir muchísimo tiempo.

Hámster

Estos pequeños, peludos, inofensivos e inteligentes roedores requieren de ciertos cuidados especiales, pero no tantos que un niño no pueda manejar. Según la revista Parents, son esencialmente ideales para familias que quieren una mascota, pero aún no se sienten listas para un perro o un gato. Un indispensable cuidado es el de su jaula, pues no limpiarla con regularidad puede conllevar un olor intenso a amoníaco en su casa.

Conejos

Los conejos son mascotas muy cariñosas que no requieren de mayores cuidados, pero que por ser muy delicados podrían requerir de visitas frecuentes al veterinario. De igual forma, es vital recordar que tienen dientes afilados, por lo que hay que tener precaución cuando los niños los cogen. Un cuidado fundamental es mantener su jaula limpia y sacarlos a diario para que caminen y jueguen.

Las 7 mejores razas de perros para niños*

No todas las razas de perros tienen la paciencia y disposición para ser un buen compañero de un niño, por ello, la importancia de elegir la adecuada. Aquí, las más recomendadas:

  • Golden retriever
  • Bulldog
  • Beagle
  • Labrador retriever
  • Collie
  • Yorkshire terrier
  • Bóxer

Recomendaciones

  • Elija la mascota adecuada para su hijo de acuerdo con su edad, pues algunos animales pueden resultar agresivos o no aptos para ser manipulados por niños. Por ejemplo, las familias con niños menores de cinco años no deben tener reptiles como mascotas (tortugas, geckos), ni anfibios (ranas), pues tienen una frecuencia alta de portar Salmonella.
  • Teniendo en cuenta lo anterior, es indispensable que los niños jamás estén a cargo de limpiar las deposiciones de los animales, pues pueden ser portadoras de microbios que podrían transmitirles enfermedades, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés).
  • Es importantísimo llevar a su mascota al veterinario para exámenes físicos rutinarios, no solo para que viva más y mejor, sino para proteger a sus hijos y su familia de las enfermedades que pueden transmitir, destaca el Dr. Rothe. Para ello, los CDC recomiendan asegurarse de estar al día con las vacunas y con el control de parásitos, pulgas y garrapatas.
  • Lo fundamental y básico que debe enseñarles a sus hijos es lavarse las manos, con agua y jabón, después de jugar con los animales y, en especial, luego de tocar cualquier objeto que pertenezca a su ambiente (jaulas, recipientes de comida, cojines, camas, etc.).

*Fuentes: Cesar’s Way Inc., Animal Planet y American Kennel Club.

Por: Lina María Martínez Fonseca

Con la colaboración de: Eugenio M. Rothe, MD, PA

Psiquiatra infantil y psicoanalista

Profesor de Psiquiatría y Salud Pública de la Escuela de Medicina Herbert Wertheim/Florida International University (Miami)