Hacia el fomento de una crianza resiliente

crianza resiliente

La guadua es una especie de bambú americano de crecimiento muy rápido, que logra incrementos en altura de hasta 11 centímetros al día y alcanza su altura definitiva (18 a 30 metros) en los primeros seis meses después de emerger del suelo y su madurez llega después de los 4 a 5 años; esto significa que crece 3 o 4 veces más rápido que la mayoría de los arboles. Para lograr esta maravilla de crecimiento, requiere que su semilla y sus raíces se desarrollen durante 7 años en el suelo sin dar ningún brote durante este tiempo… 

Por: Margarita María Yepes Isaza
Médica pediatra-puericultora UPB
Neuropsicóloga Infantil de la Universidad de Antioquia
Universidad de Antioquia

¿Qué es eso de resiliencia? Esta palabra que a veces suena tan complicada, encierra un significado muy importante en la vida de las personas porque precisamente representa la capacidad de afrontar (no enfrentar) la adversidad y de recuperar el estado original que se tenía antes de que ella ocurriera.

Dicha palabra viene del verbo resilio, que significa saltar hacia atrás, rebotar, repercutir, la cual ha sido adaptada a la psicología para darle su significado en el crecimiento y evolución de los seres humanos, ya que su verdadero uso se da en la física para definir la resistencia al choque de algún objeto.

Pilares de la resiliencia

• Autoestima
• Autonomía
• Capacidad de relacionarse
• Sentido del humor
• Moralidad
• Creatividad
• Iniciativa y capacidad de pensamiento crítico

Características de la crianza resiliente

  • “Yo soy”
  • “Yo estoy”
  • “Yo puedo”
  • “Yo tengo”

¿Cómo fomentar la crianza resiliente?

Enseñándoles a los niños a verbalizar, en voz alta, en primera persona, presente y positivo, las afirmaciones que les fomenten las cuatro características de la resiliencia: yo soy, yo estoy, yo puedo, yo tengo.

Aquí enunciamos algunos ejemplos de las frases y acciones que ayudan a los niños y niñas a ser autónomos, responsables de sus acciones y, por lo tanto, resilientes ante diversas situaciones de la vida.

  • Yo soy…
    • …unapersonaporlaquelosotro sienten aprecio y cariño
    • … feliz cuando hago algo bueno para mí y para los demás y les demuestro mi afecto
    •  … respetuoso de mí mismo y del prójimo
    • … capaz de aprender lo que mis maestros me enseñan
    • … agradable y comunicativo con mis familiares y vecinos
  • Yo estoy…
    • … dispuesto a responsabilizarme de mis actos
    • … seguro de que todo saldrá bien
    • … triste, lo reconozco y lo expreso con la seguridad de encontrar apoyo
    • … con rabia y puedo expresarla sanamente, reclamando lo mío
    • … con miedo y debo protegerme y que me protejan
    • … rodeado de compañeros que me aprecian
  • Yo puedo…
    • … hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan
    • … buscar la manera de resolver mis problemas
    • … controlarme cuando tengo ganas de hacer algo peligroso o que no está bien
    • … buscar el momento apropiado para hablar con alguien o para actuar
    • … encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito
    • … equivocarme y hacer travesuras sin perder el afecto de mis padres
    • … sentir afecto y expresarlo
  • Yo tengo…
    Personas adultas a mi alrededor:

    • En quienes confío y me quieren incondicionalmente
    • Que me ponen límites para que aprenda a evitar peligros o problemas
    • Que me muestran por medio de su conducta la manera correcta de proceder
    • Que quieren que aprenda a desen- volverme solo
    • Que me ayudan cuando estoy enfermo o en peligro o cuando necesito aprender

Ejemplos de resiliencia

Una buena forma de ilustrar esta característica es saber, por ejemplo, quiénes han sido unos personajes resilientes en la vida. Para ello, les exponemos algunos de los múltiples ejemplos que inclusive podrían estar en su familia o alrededor de su círculo social.

  • Empecemos con Ludwig van Beethoven, un gran músico alemán que vivió entre los siglos XVIII y XIX, y quien aproximadamente a los 28 años empezó a sufrir de sordera, un mal que fue progresivo hasta la hora de su muerte. Imagínense por un instante un músico sordo… ¿Cómo puede un músico, un compositor, carecer de lo que imaginamos su sentido más importante? ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo componer, cómo crear?… no obstante vivir esta adversidad, Beethoven compuso sus más grandes obras, las cuales lo catalogaron como uno de los brillantes compositores de la historia.
  • Continuemos ahora con Adriana Macías. Se trata de una abogada mexicana de 30 años que nació sin brazos y quien, a pesar de tener este defecto de nacimiento, aprendió a vivir y, a su vez, a desarrollar habilidades con sus piernas que le permitieron suplir la carencia de sus extremidades superiores, desempeñándose así libremente sin sentirse ni creerse discapacitada. Ella actualmente es un ejemplo de motivación para niños, jóvenes y adultos, al dictar conferencias en diferentes países en donde comparte sus experiencias para que cada quien redes- cubra sus capacidades y así le haga frente a las adversidades.
  • Y como tercer ejemplo podemos mencionar a Mario Capecchi, genetista molecular ítalo-estadouniense. Su historia comenzó en la II Guerra Mundial cuando tenía cuatro años y medio; a esta edad fue a dar a la calle porque su papá murió y su mamá estaba en un campo de concentración y desde ese tiempo hasta los nueve años permaneció sobreviviendo en las calles con una pandilla de chiquillos. Cuando Mario cumplió dicha edad su mamá fue liberada del campo de concentración, pero tardó 18 meses en encontrarlo en una Europa devastada por la guerra. Aprendió a leer cuando tenía 13 años, pero con la ciencia de la calle también aprendió lo que necesitaba para sobrevivir y con toda esta historia de vida, ganó el Premio Nobel de Medicina en el año 2007, por sus trabajos en manipulación genética de células madre embrionarias de ratones. Hoy es un ejemplo para todos, pues a pesar de haber tenido una infancia difícil, sobrevivió y salió adelante con su educación hasta convertirse actualmente en uno de los máximos exponentes de la investigación en células madre, que revolucionó el campo de la genética humana.

Resiliencia con acciones

Podríamos quedarnos un buen rato narrando historias de personas que han pasado por circunstancias parecidas a las anteriores, e inclusive peores, en lo que respecta a los obstáculos y adversidades de la vida; además, si miramos en nuestro entorno podríamos observar que existen muchas personas que a diario tienen historias de vida y experiencias que nos enseñan el significado de la resiliencia.

Como enseñanza básica para los niños, niñas y adolescentes, lo que necesitamos es aprender precisamente lo que el encabezado de este artículo enuncia, cómo fomentar una crianza resiliente para que de esa forma cada ser humano, ya sea en su niñez o en su discurrir dentro de la adultez, sepa afrontar adecuadamente las circunstancias o adversidades que se le presenten.

Teniendo claro estos conceptos, quisiera detenerme específicamente en cada etapa de la vida de los niños, niñas y adolescentes, para sugerir acciones concretas que permitan esta enseñanza, así:

De 0 a 2 años de edad

  • Brindarle cariño incondicional
  • Fomentar el cumplimiento de las reglas
  • Establecer rutinas y cumplirlas (alimentación, sueño, disciplina, etc.)
  • Comportarse de una forma que comunique confianza
  • Elogiarlos por sus progresos
  • Impulsarlos a experimentar
  • Ayudar al niño a reconocer sus sentimientos
  • Prepararlo para enfrentar situaciones desagradables
  • Reforzar características que lo ayudan a enfrentarse a situaciones difíciles
  • Tener claro el temperamento  del niño.

De 3 a 5 años de edad

  • Brindarle amor incondicional
  • Expresarle cariño en forma verbal y física
  • Para calmarlos, utilizar una voz suave y tranquilizante
  • Fomentar el cumplimiento de las reglas
  • Elogiarlo por los logros
  • Elogiarle conductas deseables
  • Estimularlos a desarrollar actividades en forma independiente.
  • Favorecer el reconocimiento de sus propios sentimientos y los de los demás
  • Favorecer el conocimiento de su temperamento
  • Exponerlos gradualmente a situa- ciones adversas
  • Estimularlos a expresar empatía.
  • Fomentar la comunicación
  • Ayudarlos a aceptar la responsabilidad
  • Enseñarle lo que significa “asumir las consecuencias de mis actos”

De 6 a 11 años de edad

  • Brindarle amor incondicional.
  • Expresarle amor en forma verbal y física, adecuada con la edad del niño.
  • Ayudar al niño a expresar sus sentimientos
  • Modelar conductas consistentes que comuniquen valores y reglas
  • Clarificar los fundamentos de las reglas y expectativas
  • Elogiarlo por el cumplimiento de logros
  • Promover oportunidades para que practique el enfrentamiento de problemas y dificultades
  • Estimular la comunicación

Adolescencia 

  • Brindarle amor incondicional
  • Expresarle amor en forma verbal y física
  • Clarificar los fundamentos de las reglas y expectativas
  • Elogiarlo por el cumplimiento de logros
  • Promover oportunidades para que practique el enfrentamiento de problemas y dificultades
  • Estimular la comunicación
  • Fomentar la introspección
  • Estimular la iniciativa, el humor y la creatividad en las actividades de la vida
  • Mantener el autocuidado y los estilos de vida saludables

Poder es querer, y lo más importante es hacer.