La función de la familia en la crianza

Pensar en la relación familia-crianza nos lleva a reflexionar sobre el concepto de familia, el cual podría considerarse como un contexto para el desarrollo y la socialización en el que se proporcionan los aprendizajes para afrontar los retos y asumir las responsabilidades como seres sociales, y la crianza considerarla como el escenario de preparación para ayudar al niño y a los adolescentes a convertirse en adultos capaces y seguros. Es así como podríamos decir que la función de la familia en el proceso de crianza, es acompañar a los niños y a los adolescentes para que asuman sus responsabilidades como adultos concordantes con el medio en el que se desarrollan.

En este proceso de acompañamiento la familia tiene cuatro funciones fundamentales:

  • Asegurar la supervivencia. Que no se limita solo a controlar los aspectos físicos y nutricionales, hay un elemento que resulta ser más importante que es hacer que ese nuevo ser actúe como humano, es decir: es la encargada de humanizar al recién llegado, como lo plantea el filósofo español Fernando Savater: “La posibilidad de ser humano sólo se realiza efectivamente por medio de los demás, de los semejantes, es decir, de aquellos a los que el niño hará en seguida todo lo posible por parecerse”.
  • Proporcionar el clima afectivo. La familia es el espacio de referencia psicológico en el que los niños y adolescentes crecen y se convierten en adultos seguros y capaces de establecer relaciones con los otros miembros de las comunidades en las que se desarrollan.
  • Promover la estimulación. Para que los niños y los adolescentes aprendan a establecer relaciones y asuman las conductas de adaptación, los hábitos, las costumbres y los comportamientos propios de la cultura en la cual están inmersos.
  • Tomar decisiones. Capacidad de relacionarse y participar en otros contextos a los que pertenecen.

Estas cuatro funciones son tareas fundamentales que la familia realizará en el proceso de crianza y en el acompañamiento que hace a sus hijos para que crezcan, pero hay otros aspectos que también son importantes y hacen parte de la cotidianidad de la familia, entre los cuales están la consolidación del vínculo afectivo, la identificación, la socialización, la participación en el proceso de individuación y separación de cada uno de sus integrantes, el logro de la autonomía y autoestima, las relaciones de autoridad y el proceso de enculturación.

Maria Eugenia Villegas Peña
Educadora Familiar