Familias reconstituidas

Familias reconstituidas

Había una vez un gentil hombre que se casó en segundas nupcias con una mujer, la más altanera y orgullosa que jamás se haya visto. Tenía dos hijas por el estilo que se le parecían en todo; el marido, por su lado, tenía una hija, pero de una dulzura y bondad sin par; lo había heredado de su madre que era la mejor persona del mundo. Al realizarse la boda, la madrastra dio libre curso a su mal carácter; no pudo soportar las cualidades de la joven,… La obligó a las… tareas de la casa: ella era la que fregaba los pisos y la vajilla, la que limpiaba los cuartos de la señora y de las señoritas sus hijas; dormía en lo más alto de la casa, en una buhardilla, sobre una mísera pallasa, mientras sus hermanas ocupaban habitaciones con parquet, donde tenían camas a la última moda y espejos en que podían mirarse de cuerpo entero.

(Fragmento de La Cenicienta, Charles Perrault) 

Por: Érica Viviana Suárez y Marisol Sánchez Mojica
Estudiantes de VIII semestre de Medicina.
Universidad Nacional de Colombia

Y María Luz Sáenz Lozada
Pediatra, profesora asociada.
Universidad Nacional de Colombia

La familia, en la actualidad, puede ser concebida como una relación entre seres humanos que constituye una base segura para todos sus miembros y a partir de la cual ellos pueden desarrollar un proyecto de vida basado en la comunicación, la libertad y el afecto. El sentido de identidad de cada individuo se encuentra influido por el sentido de pertenencia a una familia específica, además ella será el vehículo para integrarlo a la sociedad. No obstante, pero la complejidad de los nuevos modelos familiares requieren esfuerzos mayores de comprensión y de inclusión.

¿Qué es una familia reconstituida?

Una familia reconstituida es aquella formada por una pareja adulta en la que al menos uno de los cónyuges tiene un hijo de una relación anterior.

Estas familias han existido siempre. Anteriormente provenían de la muerte de uno de los cónyuges y el padre o la madre viudos reconstruían su familia con otra persona. Actualmente, este modelo se refiere más frecuente- mente a las parejas en las que al menos uno de sus integrantes proviene de un divorcio o una ruptura, y por lo menos uno de ellos tiene hijos de una relación anterior. Se excluyen las que se unen después de haber tenido una relación anterior donde no hubo hijos, al igual que aquellas en las hay hijos de varias relaciones, pero solo un padre, las cuales son llamadas familias monoparentales.

¿Qué tipos de familias reconstituidas hay?

Pueden existir varias clases, como por ejemplo:
• Mujer casada anteriormente que tiene hijos y se casa con un hombre que no los tiene.

• Varón casado anteriormente que tiene hijos y se casa con una mujer que no los tiene.

• Familia proveniente de una separación o viudez en la que ambos cónyuges tenían hijos anteriormente.

• Persona divorciada que tiene niños y cuya ex pareja se ha vuelto a casar.

¿Qué favorece una buena reconstrucción familiar?

> Procesar el duelo
La creación de una primera familia ya es una tarea difícil y requiere de un trabajo arduo. Las que son reconstituidas plantean un enorme desafío para la organización de la vida familiar.

Como el origen de estas familias proviene de una pérdida, esto las hace aún más complejas; por eso es necesario que antes de comenzar una reconstrucción se haya realizado un proceso adecuado de duelo. Se requiere un tiempo para llenar el vacío dejado por el fallecido o recuperarse del dolor que provoca un divorcio. Se dice que el proceso de duelo tiene una duración de por lo menos un año cuando es por muerte, y dos cuando es por divorcio, situación en la que el objeto de la pérdida, aunque está ausente, sigue presente psíquicamente. Muchas veces los problemas surgen desde el comienzo de la relación porque se busca una nueva pareja para evitar el dolor que produce la pérdida, para saltarse el duelo de la ruptura o para reemplazar al ausente en su rol de padre.

El proceso de reconstrucción requiere una profunda redefinición de su identidad y de su esquema relacional. Es primordial el conocimiento de los diferentes retos que se deben afrontar, para así ejecutar planes de acción dirigidos a permitir el crecimiento de los miembros del hogar y la creación de nuevos vínculos afectivos.

> Apoyo de la familia extensa
Es normal que haya algunos problemas para adaptarse a una familia reconstituida, uno de ellos es el sentimiento de lealtad que se tiene con el padre ausente y que puede generar resistencia y sentimientos de culpa que harán más difícil el tránsito al nuevo hogar.

Aprender a enfrentar a los padrastros, hijastros, hermanastros y hermanastras puede ser una experiencia difícil y solitaria. No debe existir la presión de ser una familia perfecta, se necesita tiempo para llegar a conocerse unos a otros. Es preciso y de gran ayuda que haya una actitud positiva por parte de la familia extensa: abuelos, tíos, hermanos, etc., para que apoyen el proceso. El alejar o poner en contra a los padres y abuelos naturales o no permitir su influencia, es uno de los principales errores en la construcción de la nueva familia.

> La pareja
La convivencia de la pareja puede verse afectada si no se tiene una relación sólida. Es fundamental que exista una buena comunicación para poder mantener una interacción activa, expresar sus emociones, establecer acuerdos y trabajar en la resolución de los conflictos. La pareja requiere de tiempo y espacios para compartir sin verse interrumpidos por los niños.

> Familia dentro del ciclo vital
La familia convencional recorre un proceso de desarrollo y cambio a lo largo del tiempo, que se puede describir en términos de etapas o fases que plantean demandas específicas, las cuales implican unas tareas evolutivas determinadas. Es el ciclo vital de la familia cuyas etapas de formación, expansión, consolidción, apertura, fase posparental y disolución, se caracterizan por sucesos que deben ser resueltos satisfactoriamente para que el desarrollo progrese sin alteraciones. Sin embargo, en la familia reconstituida no ocurre esta secuencia, tiene que “saltarse fases” y asumir muchos cambios en un corto período. Esto en muchas ocasiones genera conflictos y crisis, pues no se ha contado con la preparación adecuada para asumir los re- tos que imponen ciertas etapas del ciclo. Por ejemplo, no contar con el tiempo necesario para adaptarse a una nueva pareja, asumir al inicio del matrimonio unos hijos adolescentes, etc.

Por lo tanto, se debe entender que la familia reconstituida no es como la convencional, sus miembros deben adaptarse a esta situación y reconstruir su historia. Cuando los hijos son pequeños la adaptación es más fácil, si son adolescentes es más complicado, debido a las diferentes etapas de desarrollo. Sin embargo, la simpatía nacerá de una relación amena para ambas partes; pero se necesita tiempo, esta no aparece instantáneamente y requiere paciencia y una buena actitud.

> Papel del padrastro y madrastra
La crianza de los hijos es uno de los aspectos más difíciles de la vida de la familia reconstituida. Los padrastros o madrastras deben establecer primero una relación con los niños que se asemeje más a la de un amigo o consejero, en lugar de parecer autoritario. El adulto debe ser una influencia positiva, tener mucha paciencia y tiempo, y considerar el género y el estado emocional del niño para lograr que se adapte y haga parte de esta nueva familia.

> Límites y normas en la convivencia
Con respecto a la disciplina, es determinante acordar que el padre que tiene la custodia es el principal responsable de esta y del control de los niños. No obstante, deben quedar explícitos los roles del papá y la mamá de la casa. En algunos casos, los sentimientos de culpa pueden hacer que los padres o madres sean permisivos; es importante que se acuerde la instauración de límites y normas claras para todos los hijos e hijas. Todos los miembros del hogar y quienes pasan tiempo en este deben conocerlas y aplicarlas. Finalmente, no es un secreto que en cualquier modelo de familia el establecimiento de límites para un adolescente es todo un reto, a esto se le suma que ellos no aceptan ni reconocen como autoridad a nadie, y mucho menos a una persona que no identifican como su padre o madre. Es útil aclarar quién tiene la responsabilidad educativa y el ejercicio de autoridad, y que los niños entiendan que esa familia tiene una estructura sólida, que hay alguien cumpliendo el papel de padre y el de madre y que a ellos se les debe respetar. Un consejo práctico es la creación de una lista de normas del hogar, donde se acuerde respetar a cada uno de los miembros de la familia.

Para poner en práctica…

Con su pareja

  • Determine las expectativas y metas que tiene para su familia: primero hágalo de manera individual con usted mismo, luego con su pareja para establecer acuerdos y, por último, con los hijos.
  • Refuerce la relación conyugal: organicen sus actividades de tal manera que tengan tiempo para dialogar como pareja, salir a cine, a bailar, o ir a una cena romántica, en otras palabras, ¡que tengan tiempo para su intimidad!
  • Establezca las funciones de cada miembro de la familia (si ambos van a tener participación activa en la crianza de los niños); otórguele a su pareja el lugar que le corresponde en la organización familiar.
  • Dialoguen frecuentemente (antes de dormir o al desayunar); comuníquense los problemas personales y familiares, y luego traten de solucionarlos juntos.

Con los niños:

  • Explíqueles que su pareja no es su “padre” o su “madre”, pero que sí desempeña un rol en la familia, y que deben aceptarlo y respetarlo.
  • Ofrezca espacios para escuchar a sus hijos, para que se desahoguen, no para “convencerlos” de que aceptar a su pareja es la mejor opción.
  • Elabore un listado de normas generales e individuales, claras y equitativas, para cumplir en el hogar.
  • Utilice estrategias de disciplina no coercitiva con sus hijos, como el tiempo fuera, la eliminación de privilegios y el equilibrio de estímulos y límites. No sea permisivo.
  • Manténgase al tanto del comportamiento de sus hijos en el colegio, de cuáles son sus amistades, cómo utiliza su tiempo libre, etc. No permita que se salgan  de control.