Estimulación auditiva en el neonato

Estimulación auditiva. El feto en el útero responde a las vibraciones sonoras; igualmente, cuando el niño nace está bien dotado para escuchar un flujo continuo de sonidos porque el oído medio y el oído interno tienen ya la forma y la funcionalidad presentes en el oído del adulto.

El recién nacido oye y le agrada escuchar la voz de sus padres; para estimular la audición, es aconsejable hablarle con voz normal mientras se le mira a la cara, llamarlo por su nombre y repetir los sonidos que emita. Una de las formas más agradables de estimular la audición es la música; se recomienda música suave, alegre, infantil, la de su país, y a un volumen bajo.

Existen dos momentos claves para disfrutar la música: a la hora del baño, momento en que él se encuentra en estado de alerta, para que la entrega musical se perciba conscientemente, y antes de dormirse, período en que el inconsciente está más receptivo, se captan más la vivencias y se ayuda a inducir la relajación necesaria para dormir: para el momento de antes de dormir, es preferible utilizar las canciones de cuna.

Desde la época de la gestación se debe estimular que el niño escuche música popular vernácula no estridente, con el fin de que vaya creando sus raíces en lo autóctono, lo regional, lo suyo. Esta práctica es avalada por expertos como Béla Bartók, célebre compositor y pedagogo húngaro,  quien decía que al niño se le debía estimular la audición y el gusto por la música “nueve meses antes que nazca la madre de su madre”.

Ana Cecilia Correa Hernández
Enrique María Velásquez Velásquez

Pediatras puericultores