Es tiempo de hablar del VPH

Es tiempo de hablar del VPH

Si su hija tiene entre 8 y 10 años, es hora de aplicarle la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que la protegerá contra el cáncer cérvico-uterino. Gracias a una alianza entre el Ministerio de Salud y Protección Social, la Sociedad Colombiana de Pediatría, la Federación Colombiana de Ginecología y Obstetricia y el Instituto Nacional de Cancerología, Colombia será en uno de los primeros países en Latinoamérica en introducirla dentro del programa nacional de inmunizaciones para las niñas en cuarto grado de escolarización.

Por: Ana María Gómez Campos
Con la asesoría de la pediatra infectóloga Ana Cristina Mariño,
presidenta de la Sociedad Colombiana de Pediatría y
Carlos Castro, director científico de la Liga contra el Cáncer.

Cada segundo, dos mujeres son diagnosticadas con lesiones precancerosas; cada minuto, una recibe la noticia de que tiene cáncer de cuello uterino, y cada dos minutos, una mujer muere por esta causa. La única manera de prevenirlo por ahora es la vacuna contra el virus que lo produce: el del papiloma humano (VPH). La vacuna debe aplicarse en lo posible cerca a los diez años de edad, cuando se sabe que existe una mejor respuesta inmune y se prevé que las niñas no han tenido relaciones sexuales aún, medio por el cual se adquiere el virus. Así lo recomienda la doctora Ana Cristina Mariño, pediatra, infectóloga y presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría, quien insiste en que idealmente se deben vacunar las niñas antes de exponerse al virus. “Otra de las razones para aplicarla es que en edades tempranas el epitelio cervical no está maduro y es más proclive a que los virus lo afecten”, explica el oncólogo Carlos Castro, director científico de la Liga contra el Cáncer.

¿Qué es el VPH?

Se trata de un virus pequeño con la capacidad de infectar todo tipo de epitelio (tejido). El resultado de la infección va desde la formación de un crecimiento benigno, verruga o papiloma, ubicado en cualquier lugar del cuerpo, hasta lesiones malignas asociadas con el desarrollo de cáncer cervical y de otros como el de garganta, según el documento Lineamientos Técnicos y Operativos para la Vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) , del Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud (INS). Hay dos tipos de virus: DNA y RNA (llamados así por la forma en que se replican), de los cuales se han identificado 100 cepas; de ellas, 15 están relacionadas con la aparición de cáncer y dos, la 16 y la 18, son las responsables de la mayoría de los casos: se estima que del 70%, según los datos del Cancer Incidence, Mortality and Prevalence Worldwide (Globocan)  de la Agencia Internacional para la investigación del Cáncer. En Colombia, estos mismos genotipos presentan una prevalencia de 63,1% y el 91% de las muertes causadas por cánceres asociados con la infección por VPH, son de origen cervical, de acuerdo con cifras del Ministerio de Salud y Protección Social. A Colombia la vacuna llega ahora de manera gratuita –antes solo se tenía acceso a ella en la consulta privada, es decir, para el 10% de la población, aproximadamente–, luego de más de siete años de estudios que se han hecho en países donde ha sido aprobada, como México, Costa Rica y Panamá y, por supuesto, Colombia, pionero en la investigación, donde se ha demostrado una altísima protección contra los virus causantes de cáncer.

“El Gobierno  ha hecho un gran esfuerzo con su introducción a partir de este año al Programa Ampliado de Inmunizaciones, dada su importancia y considerándola una vacuna prioritaria para las niñas colombianas a pesar de los altos costos”, afirma la doctora Ana Cristina Mariño.

Campaña en Colombia

La inclusión de la vacuna en el esquema único nacional de vacunación del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de Colombia, forma parte de la Estrategia Mundial de Salud de la Mujer y los Niños, lanzada durante la cumbre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en septiembre de 2010. Para eso, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud y Protección Social, hizo una alianza con la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología (Fecolsog), la Sociedad Colombiana de Pediatría (SCP), la Federación Colombiana de Perinatología (Fecopen), el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Instituto Nacional de Cancerología (INC). De esta forma en el país, la introducción de la vacuna se efectuará en dos fases: la primera, a partir de agosto de este año que será para niñas escolarizadas en instituciones educativas públicas y privadas, que cursen cuarto grado de básica primaria y que en el momento de la vacunación tengan 9 años y más de edad. La segunda será a partir de febrero del 2013, para niñas no escolarizadas ubicadas en las zonas urbana y rural.

Existen dos tipos de vacunas reglamentadas y aprobadas por el Comité de Prácticas en Inmunización y la OPS. En Colombia se aplicará gratuitamente la que protege contra cuatro cepas de papiloma (Gardasil®): 6 y 11, relacionadas con lesiones benignas; y 16 y 18, las de mayor riesgo.

Las dosis

La vacuna contra el VPH se administra en tres dosis: a partir del día de la primera aplicación se cuentan dos meses para la siguiente dosis y seis meses para la tercera. Aunque los efectos secundarios son mínimos, la vacunación en adolescentes puede desencadenar síncope y desmayo por lo que se recomienda observar a la niña después de la aplicación de la inoculación, durante 15 minutos, de acuerdo con las indicaciones de Minsalud. Todavía no se ha establecido con exactitud la duración de la protección de la vacuna, pero hasta el momento se ha observado eficacia por un período cercano a los 8,4 años después de la primera dosis. Mientras tanto, los estudios a largo plazo continúan. La respuesta positiva es hasta del 99%. Si bien la recomendación es aplicar la vacuna en edades tempranas, de acuerdo con la presidenta de la SCP, es posible hacerlo en adolescentes mayores y adultas jóvenes, pero si la mujer ya se ha contagiado con el virus, obviamente la respuesta será menor. Eso sí, aplicarse la vacuna no implica dejar de practicarse anualmente la citología, examen clave en la detección del cáncer cérvico-uterino.

 

Sobre el cáncer de cérvix

El útero tiene dos partes: el cuerpo, localizado en la parte superior, que es donde se desarrollan los bebés, y el cuello (también conocido como cérvix), que está localizado en la parte inferior y conecta el cuerpo con la vagina, llamada también canal del nacimiento. El cáncer empieza en la membrana que recubre el cuello uterino. En los inicios de esta patología algunas células normales empiezan a convertirse en precancerosas, y luego en cancerosas.

Este proceso de cambio puede tomar varios años. El factor de riesgo principal del cáncer cérvico-uterino es la infección con el virus del papiloma humano. El portador de este virus es el hombre, quien es el que suele contagiar a la mujer. Sostener relaciones sexuales sin protección, especialmente a una edad temprana, hace que sea más probable infectarse con el VPH. El riesgo de sufrir este cáncer es muy bajo entre las niñas menores de quince años, pero tiende a aumentar en los últimos años de la adolescencia y en la mitad de la tercera écada de vida, a diferencia de otros tipos de cáncer, que rara vez afectan a las adultas jóvenes.

Con información del Instituto Nacional de Cancerología y la Liga contra el Cáncer.