Emociones y sentimientos en la relación de crianza

Emociones y sentimientos en la relación de crianza

En la niñez y en la adolescencia se aprende de los padres y del ejemplo de la vida de ellos. Si los adultos cuidadores expresan libremente las emociones, las llaman por sus nombres y saben ponerlas al servicio de la vida, los niños, niñas y adolescentes harán otro tanto con las suyas.

Es necesario estimula a manifestar las emociones, sin cohibirlas; por ejemplo, si alguien está llorando, no se le debe decir “ya es suficiente, deja de llorar por semejante bobada”. O ante una gran expresión de alegría: “Cálmate, no alborotes tanto”. También se le debe dejar expresar su rabia. Sin embargo, es fundamental que se comprenda desde el principio que la expresión de sus emociones no puede derivar en agredir a los otros o a sí mismo.

También es necesario siempre tratar de ponerse en la posición del otro, para entender un poco y compartir sus emociones, recordando que no siempre es posible comprender, pero siempre es posible acompañar y compartir.

A veces se transmite otro mensaje: es peligroso sentir, cuídate, no puedes llegar a perder el control. Los padres deben ser capaces de compartir el entusiasmo, la alegría de un encuentro, la felicidad que produce una caricia, recordando que para poder expresar afecto ayuda haberlo recibido, generosamente, en la niñez. Sin embargo, una niñez triste no cierra la posibilidad de construir otros mundos afectivos con los hijos.

Lo que se siente es útil y necesario, pero no hay que convertirlo siempre en conductas, pues podrían herir a otros o a sí mismo. Está bien sentir cualquier emoción, pero no hacer cualquier acción: solo se es responsable de lo que se hace, no de lo que se siente, por lo que es conveniente aceptar como naturales todos los sentimientos.

Las emociones se expresan no sólo con palabras, también con gestos, con la actitud corporal, con los silencios: así las expresan padres e hijos e hijas, por lo que en la relación de crianza los padres deben estar atentos a la expresión corporal de todos los miembros de la relación

 

Francisco Javier Leal Quevedo
Pediatra filósofo