El reto de ser padres en ‘singular’

El reto de ser padres en singular

Ser padre no es una tarea fácil, aún en las mejores condiciones; cuando papá o mamá están solos, los retos se multiplican. 

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¿Eres feliz afuera en este gran ancho mundo?, ¿piensas en tus hijos?, ¿extrañas a tu pequeña niña? Cuando recuestas tu cabeza, ¿cómo duermes en la noche?, ¿al menos te preguntas si estamos bien?”.
Fragmento de la canción: Emotionless, de Good Charlotte 

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Por: Alejandra Holguín Sanabria
Interna de XII semestre, Universidad Nacional de Colombia
María Luz Sáenz Lozada
Pediatra, profesora asociada Universidad Nacional de Colombia 

¿Qué es una familia monoparental?

A través de la historia la familia ha cambiado por factores como la influencia del ambiente, la industrialización, el empoderamiento de la mujer y la aparición de leyes que permiten la separación conyugal, la pluralidad y la complejidad de los vínculos afectivos, que indican la necesidad de adoptar modelos inclusivos de familia.

Dentro de estos nuevos modelos aparece la familia monoparental, que el autor español Iglesias de Ussel describe como la “situación familiar de convivencia de uno o de varios hijos menores -generalmente menores de 18 años- con uno solo de sus progenitores, sea el padre o la madre”.

Es importante recalcar que son múltiples las situaciones que dan lugar a una familia monoparental y, dependiendo de cuál sea su origen, tendrá diferentes retos. Sin embargo, el común denominador es que el progenitor solo, se encuentra en una situación vulnerable y debe hacer frente a las responsabilidades por partida doble.

Visión local y mundial

En Colombia predominan las familias nucleares conformadas por ambos padres y sus hijos; en el nivel urbano representan el 50%. En el estudio realizado por Profamilia (2005)

sobre la salud reproductiva en adolescentes se encontró que el 20% de sus familias son monoparentales. En la mayoría de hogares el padre es el ausente, con un 90,5% de mujeres como cabeza de hogar, lo cual coincide con la pauta mundial. Adicionalmente, se ha encontrado que las familias cuyo jefe es una mujer tienen más riesgo de ser pobres, en el país, las cifras son elevadas, el 22% son pobres y el 16% están en la miseria.

En el mundo, de un cuarto a un tercio de todas las familias son dirigidas por madres solteras. En Estados Unidos, en el 2009, había 13,7 millones de padres/madres solas y estas eran responsables por 21,8 millones de niños (26% de los menores de 21 años). Estas familias tienen como cabeza a la madre en un 84%, de ellas un 45% se encontraba separado o divorciado, 34,2% nunca se había casado y 1,7% eran viudas.

¿De dónde surge una familia monoparental?

  • Como consecuencia de un proceso de divorcio o separación de la pareja o donde hay abandono por parte de uno de los padres y no se comparten las funciones de la familia.
  • Por la ausencia de convivencia con el progenitor por enfermedad (hospitalización), emigración, encarcelamiento, trabajo, en la cual, pese a la ausencia física de uno de los progenitores, el grupo mantiene intacta la organización y no se percibe a sí mismo como monoparental.
  • Como resultado de viudez.
  • Por maternidad o paternidad por elección personal, como en el caso de la adopción o la inseminación artificial.

¿Cómo funciona y qué retos tiene esta familia?

Es frecuente que esta familia nazca de la pérdida de un vínculo que se ha liberado progresivamente de aquellos esquemas y valores a través de los cuales se transmitía la unidad y felicidad del pacto conyugal y de la integridad familiar.

Por eso, algunas tienden a organizarse alrededor del duelo de la pérdida: “Somos lo que éramos”, presentando una lealtad excesiva al pasado o un gran miedo a sentir un nuevo apego y esto les impide crear otros vínculos.

Es fundamental reescribir una nueva historia, valorando la memoria de los elementos positivos que se han vivido y reactivando nuevas posibilidades existenciales y relacionales, para así ejecutar planes de acción que permitan el crecimiento de los miembros del nuevo hogar.

Retos y triunfos

Estos son los principales problemas que presentan es- tas familias. Un modelo para hacer su vida y la de sus hijos más feliz y organizada:

Para empezar, es importante definir y negociar la jefatura de la familia. Esta se puede dividir en tres ejes principales: económico, práctico y legal (custodia).

  • En lo económico, muchas familias tienen recursos provenientes de otras fuentes como pensiones, subsidios o ayudas de familiares. Aunque se cuenta con los ingresos, no se tiene autonomía ni capacidad decisoria, como ocurre cuando hay convivencia con el familiar proveedor de recursos.
    En este ámbito es significativo hablar con los habitantes del hogar, explicar las reglas de crianza que el padre ha decidido y negociar las normas de disciplina, horarios y tareas. Se debe manifestar la importancia del padre como figura líder y evitar su desautorización.
    Es ideal, aunque no siempre posible, alcanzar el liderazgo familiar con autonomía económica.
  • En lo práctico, el líder de la familia es quien define el grueso de las labores y responsabilidades, así como el tipo de tareas de los hijos, la alimentación, enseñanza de hábitos, planificación de horarios, actividades de recreación, ejercicio de autoridad, disciplina y supervisión. En esta esfera el padre debe tomar el rol más activo; aunque las tareas sean efectuadas directamente por él o sean delegadas a otro miembro de la familia o cuidador, exigen su supervisión.
    Se debe recordar que las familias no son aisladas, pues tienen nexos y responsabilidades compartidas con otras personas e instituciones (colegios, guarderías, abuelos, niñeras), quienes deben estar al tanto de la situación y de las normas establecidas, como partícipes en el proceso de educación y formación. De igual manera, los padres les solicitarán información respecto al comportamiento, problemas o necesidades que los niños puedan manifestar en su ausencia.
  • En lo legal, cuando la custodia es compartida, es fundamental mantener el contacto con el progenitor físicamente ausente, quien debe participar en las labores de crianza, por lo que conviene conocer las normas de los dos hogares, establecer acuerdos para evitar la manipulación de los hijos y así encontrar un balance y coherencia en el discurso que se transmite.
    Por último, toda familia debe organizarse jerárquicamente donde exista una autoridad flexible y racional, donde los padres comprendan las necesidades del desarollo de sus hijos, les expliquen las reglas que imponen y les den la seguridad profunda de que son queridos y valorados.

Buenos consejos

  • Afronte el duelo y exprese sus sentimientos: ya que se ha producido un cambio en su vida, puede presentar sentimientos fuertes y dudas, por ello, es importante que hable con sus amigos o familiares, llore, escriba sus pensamientos. Haga su mejor esfuerzo para no hablar mal de su ex pareja delante de sus hijos, esto no creará más que contrariedades en la información que reciben y un abismo en su relación con ellos.
  • Permita que sus hijos hagan su duelo: ellos al igual que usted han sufrido una pérdida, la del modelo de familia que tenían y en ocasiones también la del padre ausente.
  • Confiera seguridad: usted es para sus hijos la principal fuente de nutrición emocional, es decir, de transmitirles la seguridad profunda de que son queridos y valorados. Dígales cuánto los ama y asegúreles que usted está ahí y no se va a ir.
  • Otorgue poder personal a cada uno de sus hijos: ellos deben formar su autonomía, deben tener control sobre su comportamiento y su vida. Permítales reparar la pérdida sufrida, desarrollar la resiliencia.
  • Tenga una red de apoyo: es importante rodearse de amigos y familiares que le brinden apoyo emocional, compañía, consejo y ayuda en un momento de adversidad.
  • Usted también necesita tiempo: dedíquese un momento al día para estar a solas, cuidarse, pensar en usted, en sus necesidades, en sus metas. Esto le dará una mejor perspectiva de su situación y traerá esperanza y relajación a su vida.
  • Haga que el tiempo con sus hijos sea valioso: cuando pueda compartir con sus hijos, olvide sus preocupaciones.
  • Establezca roles: usted es el padre de sus hijos, ninguno de ellos debe asumir el rol del padre ausente.
  • Designe tareas a todos los miembros del hogar: busque que la carga se distribuya en todos los miembros de la familia y así usted estará enviando un mensaje de igualdad e independencia, y también de trabajo en equipo.
  • Pida ayuda: ser padre no es fácil, y menos si el trabajo está sobre usted únicamente, así que no tema pedir ayuda en momentos de desesperación o necesidad, llame a alguien conocido con quien pueda hablar, salga a dar un paseo y medite la razón de su enojo, si siente que puede llegar a lastimar a su hijo busque ayuda de inmediato.