Algunas anotaciones sobre la actividad física y la práctica deportiva en la infancia y la adolescencia

La actividad física es parte del desarrollo integral del niño.  Desde que nace, los pequeños experimentan el juego, a través del cual se adquieren patrones básicos de movimiento que son la base para el aprendizaje de actividades deportivas.  Sin embargo, jugar no es igual que hacer deporte, pues este último implica acatar una serie de reglas que van más allá del ansia de jugar.

Aspectos psicológicos: la actividad física promueve la socialización y habilita al niño para trabajar en equipo, reduce el estrés, aumenta la autoestima y los sentimientos de bienestar y mejora el patrón de sueño.  También mejora el nivel de atención.

Evaluación médica deportiva: se basa en el diligenciamiento de la historia clínica para conocer a cada niño y definir su entorno familiar, social, cultural, económico y escolar.  Se debe orientar el interrogatorio hacia las expectativas y posibilidades del niño sobre su práctica deportiva y a identificar padecimientos que impidan la participación en deportes específicos, así como a diagnosticar y tratar enfermedades, evitar lesiones musculo-esqueléticas, y aconsejar al niño y su familia respecto a qué deportes puede realizar. El examen físico debe evaluar el estado nutricional, los signos vitales y los distintos sistemas, teniendo especial cuidado en la revisión del sistema cardiovascular y del musculo-esquelético.

Estrés competitivo: un adecuado entrenamiento competitivo, donde el niño libremente practique el deporte de su agrado, sin presiones de sus padres ni de su entrenador, distintas al gusto por competir y con personal capacitado, no debe generar situaciones emocionales traumáticas en el niño. El estrés competitivo que el entrenamiento deportivo genera  debe ser similar al observado en el deporte recreacional.  Los niveles de angustia, antes y después del juego permanecen clínicamente normales y no son mayores que los observados durante una actuación diaria estresante no deportiva, como exámenes académicos.

Cronología de las actividades deportivas: algunas actividades recomendadas por edad a partir de los tres años son:

3 años: triciclo, juego libre, salto.

4 años: gimnasia, pateo de balón.

5 años: patines, monopatín, bicicleta, salto de lazo, natación, equitación.

6 años: carreras, trepar, lanzamiento de balón al arco.

7 años: carreras, lucha, fútbol, rayuela, pesca.

8 años: deportes en equipo, fútbol, voleibol, baloncesto, tenis y zancos

9 años: ajedrez y juegos en equipo

 Pubertad:

Deportes individuales: lanzamientos, salto, natación, ping-pong, tenis

Deportes colectivos: fútbol, baloncesto, hockey, voleibol

Deportes de combate: artes marciales, esgrima

Deportes al aire libre: golf, vela, esquí, cicla

Adolescencia:

se agregan a los anteriores gimnasia con aparatos, billar, waterpolo, lucha, remo y polo.

 

Maria Cristina Noreña Velásquez

Pediatra puericultora