El escolar – Los niños y los accidentes en el agua

Los accidentes ocurridos en el agua son una de las causas más comunes de mortalidad y morbilidad en la población infantil en nuestro medio, debido a que las características climáticas hacen que estemos muy frecuentemente en contacto con espacios potencialmente peligrosos como ríos, lagos, piscinas, tanques de almacenamiento de agua, etc.
Los accidentes por inmersión los definimos de la siguiente manera:

  1. Ahogamiento: cuando la muerte sobreviene dentro de las primeras 24 horas del accidente.
  2. Semiahogamiento: cuando hay sobrevida por al menos 24 horas luego del accidente.

Los accidentes por inmersión son la segunda causa de muerte en niños y adolescentes, después de los accidentes relacionados con vehículos automotores, siendo los más vulnerables aquellos entre 2 y 5 años de edad. Estadísticamente se sabe que el 25% de los accidentes conllevan a la muerte, el 50% dejan secuelas neurológicas permanentes y un 25% restante no producen daños relevantes en el individuo. Los costos emocionales y económicos para la familia y la sociedad, incluyendo la pérdida presente y futura de productividad del individuo, son muy grandes e incalculables.

Los esfuerzos para la prevención de dichos accidentes son más fácilmente entendidos por las características epidemiológicas de cada grupo de edad. Los lugares en los cuales los niños sufren accidentes por inmersión están relacionados con la etapa del desarrollo y las oportunidades ofrecidas por el medio ambiente. Por esta razón la prevención debe estar basada en la edad del paciente y en los posibles sitios de exposición.

1. Los lactantes, las bañeras y los platones:

Un 8% de los accidentes por inmersión ocurren en los niños menores de 2 años y en recipientes que contienen poca cantidad de agua como son las bañeras (aproximadamente 5 galones) de uso frecuente en hogares. Los padres deben saber que los lactantes no se deben dejar solos ni al cuidado de otros niños cuando están en dichos recipientes. Los platones son otros recipientes comúnmente involucrados en este tipo de accidentes en el hogar, con el agravante de que frecuentemente contienen materiales tóxicos como el jabón, que empeoran potencialmente las lesiones a nivel pulmonar. Este tipo de recipiente debe ser vaciado inmediatamente luego de su uso.

2. Los pre-escolares y las piscinas:

Estas representan el mayor riesgo para los pre-escolares, especialmente aquellos entre los 18y 36 meses. La mayoría de los accidentes ocurren en piscinas residenciales y sin supervisión por parte de los adultos. Este tipo de accidentes es dos veces más frecuente en niños que en niñas. El 70% no estaba usando salvavidas en el momento del accidente.
La medida preventiva más importante en la reducción del riesgo de ahogamiento-semiahogamiento , además de una adecuada supervisión, en la utilización de rejas o mallas protectoras alrededor de las piscinas que impidan el acceso de los niños sin la compañía de un adulto.
Por otro lado, dos aspectos prehospitalarios muy importantes para la sobrevida y el pronóstico del niño son la duración de la inmersión y de la resucitación. Niños encontrados dentro de 1 a 2 minutos de la inmersión tiene un buen pronóstico; niños sumergidos por menos de 5 minutos generalmente se recuperan sin mayor problema; niños sumergidos por tiempos mayores a 10 minutos, a menudo mueren o tienen secuelas neurológicas severas. Es así como el inicio inmediato de las maniobras de resucitación cambia notoriamente el pronóstico del paciente. Por esta medida preventiva de suma importancia, las familias con niños pequeños deberían tener un entrenamiento en resucitación cardio-pulmonar.
Las clases de natación no han demostrado disminuir el riesgo de este tipo de accidentes posiblemente debido a que los niños se sienten más tranquilos alrededor de las piscinas y así aumenta el riesgo de exposición y los padres disminuyen la supervisión, pensando en que los niños están seguros sabiendo nadar. La Academia Americana de Pediatría recomienda las clases de natación después del cuarto año de vida como estrategia de prevención del ahogamiento-semiahogamiento para el grupo de edad escolar como veremos más adelante.

3. Los escolares:

Entre los 5 y los 15 años de edad se es más propenso a tener accidentes por inmersión en espacios de aguas naturales como ríos y lagos. Los esfuerzos preventivos en este grupo de edad deben estar enfocados a enseñar a nadar y poner en práctica apropiadas reglas de seguridad tales como: no nadar solos y siempre usar salvavidas. Especial cuidado debemos tener con aquellos niños que sufren de trastornos convulsivos, ya que son un grupo muy vulnerable con un riesgo de 4 a 10 veces mayor que el resto de los de su edad., debe existir supervisión estricta por personal entrenado que sea capaz de rescatar al niño que presente un episodio convulsivo mientras está nadando

4. Los adolescentes y el licor:

Son el segundo grupo de riesgo más importante luego de los pre-escolares. Los accidentes son seis veces más comunes en hombres que en mujeres. Generalmente son accidentes que ocurren relacionados con el consumo de alcohol y drogas y donde están muy presentes actividades acuáticas deportivas diferentes al nadar. Las estrategias preventivas más importantes están encaminadas a la educación preventiva sobre el consumo de alcohol y la utilización de salvavidas. Por otro lado y de especial importancia es el reconocimiento de los sitios donde está nadando y si se va a clavar antes de hacerlo. Muchos de los accidentes en este grupo son relacionados con el clavado.

5. Bañeras, jacuzzi y otros espacios con agua caliente:

Dichos sitios conllevan algunos riesgos importantes para las mujeres embarazadas y niños pequeños que se deben tener en cuenta:

a. Hipertemia (aumento excesivo de temperatura): especialmente niños que no han alcanzado la pubertad pueden estar en riesgo de presentar daño cardíaco y/o cerebral con una elevación prolongada de la temperatura corporal y que en muchas ocasiones puede verse agravada por un inadecuado estado de hidratación por las mismas condiciones de calor ofrecidas por el clima. Se debe tener especial cuidado con el tiempo de permanencia en dichos espacios, el cual no debe ser mayor de 15 minutos. Así se evitan riesgos.

b. Riesgo para el feto: las madres embarazadas deben ser conscientes del riesgo potencial del feto en la exposición al calor prolongado. En animales se han documentado malformaciones producidas por la hipertemia, siendo el primer trimestre del embarazo el periodo de mayor riesgo para daños y malformaciones a nivel del sistema nervioso del feto.

c. Cabello: existen múltiples informes donde el cabello es succionado por los sistemas de drenaje causando ahogamiento-semiahogamiento. Debemos tener especial cuidado en la utilización de trampas adecuadas para prevenir dicha succión, además de la recomendación de mantener el cabello cogido cuando se está en dichos espacios.

d. Atrapamiento de extremidades: existen múltiples reportes en la literatura de casos en los cuales alguna extremidad ha sido atrapada por los sistemas de succión de dichos aparatos. Nuevamente es de suma importancia tener cuidado con las rejillas protectoras para evitar estos accidentes.
Finalmente debemos tener en cuenta que dichos espacios deben permanecer cubiertos y/o vacíos cuando no estén en uso; siempre supervisar a los niños cuando estén alrededor; asegurarse de que se tienen rejillas protectoras en los sistemas de succión; instruir perfectamente a quienes utilicen estos sistemas sobre como apagar en caso de emergencia; tener conciencia del peligro del consumo de alcohol y drogas.

Guías de consejos según edad para la seguridad en el agua

Guías de consejos según edad para la seguridad en el agua

Consejos para padres y supervisores para la seguridad en el agua

Para lactantes y Pre-escolares

  • Nunca deje un niño solo. No deje un niño bajo la supervisión de otro niño en edad escolar.
  • Nunca deje los niños solos en el baño, se pueden ahogar en el inodoro.
  • Provea supervisión constante y directa a los niños alrededor de las piscinas.
  • Nunca espere eliminar el riesgo de ahogamiento cuando el niño aprende a nadar.
  • Supervise a los niños aún si están usando salvavidas.
  • Instale medidas de protección para las piscinas, bañeras, jacuzzi etc.(rejas cubiertas).
  • Mantenga juguetes y triciclos lejos de la piscina y así evita la atracción de los niños hacia estas.
  • Aprenda resucitación cardio-pulmonar.
  • Nunca deje los niños sin supervisión alrededor de platones con agua y menos con jabón.

Para Escolares:

  • Asegúrese de enseñar a los niños a nadar.
  • Asegúrese de la presencia de un salvavidas o un adulto supervisando la piscina.
  • Aprenda resucitación cardio-pulmonar.
  • Enseñe a los niños a reconocer primero la profundidad de piscina, río ó lago antes de clavarse en ellos.

Para Adolescentes:

  • Aconseje a los adolescentes a no nadar solos.
  • Reconozca los peligros del alcohol y otras drogas en asociación con deportes acuáticos.
  • Entienda la seriedad y lo irreversible de las lesiones de columna vertebral con los clavados.
  • Los adolescentes deberían aprender resucitación cardio-pulmonar.

Dr. Jorge Madriñan T.
Fundación Clínica Valle de Lili