El escolar – La obediencia y la disciplina: algunas precisiones

Obediencia

Es un vocablo derivado del latín obediere, que quiere decir oír, escuchar, dar crédito, creer en. Estos significados implican que un niño, niña o adolescente obedece cuando escucha lo que responde a sus necesidades, potencialidades, capacidades y, sobre todo, a sus derechos. También implica que obedece cuando escucha la opción que le satisface y cuando sabe que le creen, que le dan crédito.

Hay una clara relación entre obediencia y disciplina, señalada por la educadora familiar Ángela Marulanda en el sentido de que ser obediente (obediencia situacional) es someterse sumisamente a la voluntad de otros, mientras que ser disciplinado es cumplir con el deber por voluntad y decisión propia (obediencia por compromiso).

Disciplina

Según la Real Academia Española (RAE) es la instrucción de una persona, especialmente en lo moral. Disciplina, por su etimología latina, es enseñar a los niños y adolescentes (discis y pueripuella), por lo cual es imposible entender la crianza sin disciplina.

Es un proceso con el que paulatinamente se consigue el autocontrol, base por excelencia de la construcción y reconstrucción de la autonomía. Un modo, lamentablemente muy común, de entorpecer el proceso es el control coercitivo, mediado casi siempre por el castigo físico. El ejercicio de la disciplina tiene implícita la firmeza, la energía y la bondad. Es el fruto de relaciones de respeto y conocimiento, que tienen como finalidad formar personas libres, responsables, solidarias y con espíritu de servicio. Como se desprende de lo anterior, la disciplina es una condición para la formación de ciudadanía.

Al ejercer la disciplina se debe tener en cuenta que golpear a los niños es un abuso y un atropello a su integridad y que el golpear lleva con facilidad a una baja autoestima, pues estos actos repetidos convencen a los niños, niñas y adolescentes de que no valen nada.

La función como padres no es la de domesticar, sino la de educar a los hijos, y la disciplina debe ser una enseñanza para tal fin. Este proceso debe cumplirse con métodos que respeten la dignidad y la integridad de los hijos y golpearlos no es uno de ellos.

Acerca de lo desventajoso de golpear a los hijos, se transcriben las opiniones de Ángela Marulanda al respecto, por su gran utilidad para intercambiar saberes. Lo desventajoso de golpear a los hijos dice la experta es que…

  • No promueve remordimiento, sino que crea resentimiento
  • No promueve respeto, sino desprecio
  • No produce admiración, sino temor
  • No promueve deseos de enmendarse, sino deseos de vengarse
  • No promueve colaboración, sino hostilidad
  • No forma personas amables y correctas, sino personas amargadas y violentas

En relación con los premios como métodos de construcción de disciplina se debe señalar el peligro de lo inflacionario en que suele convertirse este sistema, además, de que cuando es utilizado como parte central de la relación con los hijos es castrador de la creatividad. Sobre este aspecto se dice que ser buenos padres no es cuestión de darles muchas cosas a los hijos, sino de darse como personas, teniendo en cuenta que el mejor premio es una frase amable, estimuladora por lo demás, de la construcción y reconstrucción de la autoestima, meta que es la base de la construcción y reconstrucción de todas las metas de desarrollo humano integral y diverso y del tejido de resiliencia.

Los niños, niñas y adolescentes no so barro para moldear, por lo cual, la función de los adultos en la crianza es ayudarlos a desarrollarse con la disciplina necesaria por medio del mejor ejemplo, con el fin único de que sean seres responsables, es decir, que sean capaces de reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

 Álvaro Posada Díaz
Pediatra Puericultor

1 Comentario

  1. Pingback: gay dating site for teens