El escolar – La lectoescritura

En el momento en que el ser humano es capaz de leer y escribir los símbolos del lenguaje adquiere otra forma de comunicación. Además del lenguaje no verbal que tan bien había depurado en la primera infancia, se hace intérprete del lenguaje verbal.

El acto de leer símbolos y escribirlos, le permite abrir su universo y comunicarse de una nueva manera con el mundo, por lo que es capaz de dejar nuevas huellas más objetivas. El acto de leer y escribir se adquiere cuando el niño posee una adecuada maduración de su cerebro, además de un buen nivel de confianza en sí mismo y de autonomía.

El niño que lee y escribe el mundo es un verdadero sabio, razón por la que es fundamental que los padres y maestros sepan que tan importante como leer y escribir símbolos el niño debe leer el mundo mediante el desarrollo de sus sentidos. De la misma manera que lee una frase, debe leer los sonidos del universo, el canto de los pájaros, el color del cielo, a los que están cerca, a los que están lejos. Esta es la manera de volverlo un niño alfabeta.

Recomendaciones:

  • Permitan y fomenten en el niño el movimiento, la exploración, la risa, el canto y el juego como promotores de la lectoescritura
  • Estimulen al niño para la lectoescritura mediante el relato de cuentos y narraciones en el hogar y el colegio desde muy temprana edad
  • Llévenlo al parque o al jardín y muéstrenle las distintas expresiones de la naturaleza
  • Preparen recetas de cocina en las que el niño estimule el conteo, los sabores, olores, texturas y su motricidad al batir, probar al igual que su autonomía
  • Hagan del juego un recurso favorecedor de los procesos de lectoescritura y cálculo
  • Hagan la lista del mercado con el niño
  • Invítenlo a crear, con su ayuda, listas de cumpleaños de amigos y familiares
  • Invítenlo a dejar mensajes en el refrigerador y a hacer cartas y tarjetas
  • Jueguen a contar chistes, trabalenguas, adivinanzas
  • Establezcan en la casa un horario de estudio, sin rigidez y sin presión
  • No obliguen al niño a leer y a escribir
  • No amenacen al niño ni lo comparen con otro niño, ni lo reprendan cuando se equivoque
  • Acompáñenlo en esta tarea vital
  • A los lectores más experimentados estimúlenlos con cuentos atractivos que pueden leer por turnos
  • Sean pacientes y amorosos

Carmen Escallón Gongora
Pediatra y puericultora Terapista familiar
Universidad de Cartagena .