El cambio climático y la niñez

En concepto de los expertos, el cambio climático se define como la consecuencia del calentamiento global de la tierra. Esto es, el aumento general de la temperatura del planeta, que se produce por las emisiones tóxicas que el ser humano genera en sus actividades. Esta condición sobreviniente se traduce en una serie de fenómenos muy preocupantes, como la reducción de los glaciares, la elevación del nivel del mar con la consiguiente disminución de la tierra firme, los ciclones y las precipitaciones y sequías extremas en diferentes partes del mundo, entre otros.

Una publicación reciente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), resalta que la crisis climática se traduce en una crisis de los derechos de la infancia que deteriora su calidad de vida presente y futura al afectar su justa aspiración a un planeta habitable, todo ello relacionado con la mayor vulnerabilidad de los niños a estas perturbaciones ambientales, explicable, entre otras razones, por su menor capacidad para soportar y sobrevivir a tormentas severas, incendios forestales y todo aquello que altere la calidad del aire. Además, la niñez padecerá también intensamente el deterioro de otros determinantes sociales de la salud, como son el agua potable, la alimentación suficiente y una vivienda segura.

Concomitante con la pandemia que afrontamos por el Covid-19, ha adquirido relevancia la utilización del término Sindemia, para definir una sumatoria de epidemias que comparten factores sociales y que coexisten en tiempo y lugar interactuando entre sí, como es el caso del cambio climático y la recesión económica sumados a la pandemia, que hacen necesaria una visión mucho más amplia para su asertivo afrontamiento que abarque la educación, el empleo, la vivienda, la alimentación y el medio ambiente, entre otros.

El interés superior de los niños y adolescentes tendrá que prevalecer en las decisiones que tanto el Estado como la familia y la sociedad adopten para prevenir el catastrófico avance del cambio climático y sus devastadoras consecuencias sobre la calidad de vida y la supervivencia nuestra como especie. Compartimos plenamente la afirmación del reconocido intelectual mexicano Juan Rulfo, cuando advierte que: “Nos salvamos juntos o nos hundimos separados”, totalmente aplicable a nuestra situación actual, que reafirma la gran vulnerabilidad que tenemos como especie.