Editorial – Crianza y consejos. Una relación

Mientras más avanzada evolutivamente es una especie en la naturaleza, más largo es su período de crianza. Por ello, los humanos somos de crianza prolongada, lo que determina un período mayor de dependencia y acompañamiento. Es necesario reconocer que la crianza implica una relación de poder, donde hay alguien que cría y alguien quien es criado; pero ésta relación debe estar enmarcada en el ejercicio asertivo de la autoridad que se fortalece en la cotidianidad con el ascendiente que los padres logran ante sus hijos, mediante el acompañamiento comprometido y afectuoso en su diario vivir como personas.

Uno de los bastiones de este acompañamiento está representado por la capacidad parental para aconsejar y orientar cuando los hijos acuden en momentos de dificultad, con lesiones del cuerpo o del alma.

El sabio consejo y la actitud compasiva deberán lograr allí que las situaciones problemáticas sean afrontadas y resueltas por los mismos hijos con la ayuda de los elementos aportados a su solución por los padres y acompañantes de la crianza. Lo anterior adquiere una importancia fundamental, pues en el camino hacia la autonomía dentro del proceso de crianza, el “estar ahí” de los padres debe guardar un equilibrio muy fino y sutil con el “dejar ser” a los hijos.

Aconsejar sabiamente es una acción que dignifica a todos los involucrados en ella. Implica un reconocimiento mutuo que enriquece grandemente las relaciones interhumanas y por ello debe asumirse esta acción de una manera responsable y prudente. Procuremos como padres y acompañantes de la crianza que el don del consejo que ha sido inherente a la humanidad desde tiempos muy remotos, se mantenga fortalecido y vigente.

Si entendemos la crianza como el acompañamiento inteligente y afectuoso a los niños en la aventura de la vida, podremos entender la gran importancia del consejo sabio, prudente y oportuno que permita orientar, educar y dirigir a los niños hacia una adultez sana y gratificante, no sólo para ellos sino también para quienes están a su alrededor.