Diversión bajo el sol: proteja a su familia

Los días cálidos y soleados son maravillosos. Es muy agradable hacer ejercicio al aire libre y sentir el sol en la piel, pero esta grata sensación puede hacerle daño a usted y a su familia. A continuación, sabrá por qué los consejos de seguridad que detallamos son importantes.

El sol y el cáncer de piel

El sol proporciona energía a todos los seres vivos de la tierra, pero también puede ser dañino. Sus rayos ultravioleta (UV) pueden lastimar la piel y los ojos, así como causar cáncer de piel. Todos los cánceres de piel son dañinos y algunos, especialmente el melanoma maligno, pueden ser mortales.

Una cuarta parte de la exposición al sol durante el transcurso de nuestra vida ocurre durante la niñez y la adolescencia. Puesto que los niños pasan mucho tiempo al aire libre, especialmente en el verano, es importante protegerlos del sol.

Las investigaciones demuestran que dos o más quemaduras de sol con ampollas durante la niñez o la adolescencia pueden incrementar el riesgo de cáncer de piel, tipo melanoma, en el futuro. Las quemaduras de sol también pueden ser muy dolorosas. Además, la exposición al sol puede causar otros problemas, como los siguientes:

  • Deshidratación y fiebre.
  • Daño a la piel, como cambios de color y arrugas.
  • Cataratas en los ojos.

Consejos para protegerse del sol

Siga estas sencillas reglas para proteger a su familia de las quemaduras de sol en la actualidad, así como del cáncer de piel en el futuro:

  • Mantenga a todo bebé menor de seis meses de edad fuera del alcance de la luz directa del sol. Póngalo a la sombra bajo un árbol, una sombrilla o la capota de su cochecito.
  • De ser posible, vístase y vista a sus hijos con ropa fresca y cómoda, que les cubra todo el cuerpo, como pantalones de algodón ligeros, camisas de mangas largas y sombreros.
  • Seleccione ropa hecha con tela de tejido cerrado. Este tipo de ropa normalmente protege más que la ropa de tejido más abierto. Si no sabe si el tejido de una tela es cerrado, póngala frente a una lámpara o ventana y vea cuánta luz pasa por la tela. Mientras menos luz pase, mejor.
  • Use gorras con la aleta hacia adelante para proteger la cara.
  • Evite estar expuesto al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, que es cuando los rayos ultravioleta son más intensos.
  • Use gafas de sol con filtro de rayos ultravioleta (UV) de, por lo menos, 99%. Busque gafas de sol infantiles con filtro UV para sus hijos.
  • Use protector solar.
  • Dé un buen ejemplo. Usted puede ser el mejor maestro al poner en práctica el uso del protector solar. Enséñeles a todos los miembros de su familia a protegerse la piel y los ojos.

Protector solar

Los bloqueadores solares pueden proteger la piel de quemaduras de sol y de ciertos cánceres de la piel, pero solo si se usan correctamente. Tenga en cuenta que los protectores solares se deben usar para protegerse del sol y no como un pretexto para asolearse por más tiempo.

Cómo elegir el protector solar

  • Adquiera un protector solar que diga “amplio espectro”en la etiqueta. Esto significa que filtrará tanto los rayos ultravioleta A como los B (UVA y UVB).
  • Use un protector solar con un factor de protección (SPF, por su sigla en inglés) de por lo menos 15. Cuanto más alto sea el SPF, más filtrará los rayos UVB.
  • Busque en la etiqueta el nuevo sistema de estrellas para clasificar la protección de los rayos ultravioleta UVA:
  • Una estrella significa que tiene una baja protección UVA.
  • Dos estrellas significa que tiene una protección media.
  • Tres estrellas, una protección alta.
  • Y las cuatro estrellas es la máxima protección UVA disponible en protectores solares de venta sin receta médica.
  • Para las áreas sensibles del cuerpo, tales como la nariz, mejillas, la parte de arriba de las orejas y los hombros, elija un protector o bloqueador solar que contenga óxido de zinc o bióxido de titanio. Aunque estos productos suelen dejar una capa visible en la piel, incluso después de frotarlos, ahora se consiguen en colores divertidos para los niños.

Protector solar para los bebés

  • Para un bebé de seis meses de edad: aplíquele el protector en las áreas pequeñas del cuerpo, como la cara y la parte trasera de las manos, si no le puede cubrir estas partes y no puede ponerlo a la sombra.
  • Para un bebé mayor de seis meses de edad: aplíquele el protector en todo el cuerpo, pero teniendo cuidado alrededor de los ojos. Si su bebé se restriega los ojos y le entra protector solar, límpiele los párpados y la cara con un paño húmedo. Si el bloqueador le irrita la piel, pruebe una marca diferente o use uno de barrita sólida o con bióxido de titanio y óxido de zinc. Si le da salpullido, consulte al pediatra.

Cómo aplicar el protector solar

  • Use suficiente protector para cubrir todas las áreas expuestas, especialmente la cara, la nariz, las orejas, los pies, las manos, e incluso la parte trasera de las rodillas. Espárzalo bien.
  • Aplique el protector 30 minutos antes de salir, puesto que se necesita de tiempo para que la piel lo absorba.
  • Use protector solar cada vez que haya posibilidad de que usted o sus hijos puedan quemarse con el sol. Recuerde que este puede causar quemaduras, incluso en días nublados. Además, sus rayos ultravioleta pueden rebotar en el agua, la arena, la nieve y el concreto, así que es importante que se proteja todo el tiempo.
  • Vuelva a aplicar el protector solar cada dos horas, pues este se pierde después de nadar, sudar o tan solo por el hecho de que la piel lo absorbe.

Quemaduras de sol

¿Cuándo llamar al doctor?

Si su bebé tiene menos de un año de edad y sufre una quemadura de sol, comuníquese con su pediatra de inmediato. Si el niño es mayor, llame al pediatra en caso de que tenga ampollas, dolor o fiebre.

Cómo aliviar una quemadura

Las siguientes son maneras de aliviar el malestar que produce una quemadura leve:

  • Dele jugo o agua para rehidratarlo.
  • Un remojo en agua fría podría aliviar el ardor de la piel.
  • Si la quemadura produce dolor, dele al niño un calmante para este (si tiene seis meses de edad o menos, dele acetaminofén. Si es mayor de seis meses, dele acetaminofén o ibuprofeno).
  • Aplíquele a su hijo una loción medicinal solo si el doctor lo recomienda.
  • Mantenga al niño fuera del alcance de la luz del sol hasta que la quemadura sane por completo.

Mitos acerca del sol

  • Mito: un bronceado es saludable.

Realidad: ¡Falso! Ahora sabemos que un “bronceado base” en realidad no nos protege de las quemaduras de sol. De hecho, puede aumentar el riesgo de quemaduras, al darnos la falsa noción de que podemos asolearnos por más tiempo. Un bronceado es, en realidad, un signo de que la piel se ha dañado.

  • Mito: el aceite de bebé es una buena loción solar.

Realidad: ¡No! El aceite de bebé no ofrece ningún tipo de protección.

  • Mito: solo los adultos pueden contraer cáncer de piel, así que no es realmente necesario ponerles protector solar a los niños.

Realidad: aunque el cáncer de piel es más común en las personas mayores, los niños, adolescentes y adultos jóvenes también pueden padecerlo. Además, demasiadas quemaduras y exposición al sol a través de los años no solo pueden causar cáncer de piel, sino también arrugas y cataratas en los ojos. El cáncer de piel es la forma de cáncer más común en los Estados Unidos. Según la Sociedad Americana de Cáncer, cada año hay más de un millón de casos nuevos de esta enfermedad.

¿Son las camas de bronceado seguras para los adolescentes?

El tener un bronceado suele estar de moda, especialmente entre los jóvenes. Muchos adolescentes están recurriendo a las camas bronceadoras para obtener todo el año ese “tono saludable”. Pero ¡broncearse en un salón es peligroso! Al igual que los rayos del sol natural, las camas de bronceado emiten rayos ultravioleta que pueden causar quemaduras de sol y cáncer de piel. La exposición a los rayos ultravioleta a una edad temprana, incluyendo en los años de la adolescencia, aumenta las posibilidades de cáncer de piel aún más. Las lociones de bronceado sin sol, los rociadores y los sistemas de bronceado a presión son cada vez más populares. Estos productos contienen un químico que oscurece la piel y suele perdurar por varios días; sin embargo, todos los productos de bronceado sin sol, independientemente de su modo de aplicación, pueden causar efectos secundarios, como erupciones e irritación en la piel. Además, deben manejarse alejados de los ojos, la nariz y la boca. La mayoría de estos productos no contienen protector solar, así que la piel no queda protegida del sol. Cualquier persona que use una loción de bronceado sin sol también debe aplicarse un bloqueador solar.

No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pediatra. Podría haber variaciones en el tratamiento, las cuales su pediatra podría recomendar con base en los hechos y circunstancias individuales.