Discapacidades en el aprendizaje: lo que los padres necesitan saber

Su hijo aprenderá muchas cosas en su vida: a escuchar, hablar, leer, escribir y hacer operaciones matemáticas. Es posible que algunas destrezas le sean más difíciles de aprender que otras. Si su hijo está poniendo todo su empeño en aprender ciertas habilidades, pero no es capaz de seguirle el ritmo a sus compañeros, es importante saber el porqué. Hay muchas razones posibles. Si tiene una discapacidad en el aprendizaje, cuanto más pronto lo sepa usted, más rápido podrá buscarle ayuda, pues él puede lograr triunfar en la escuela, el trabajo y sus relaciones.

¿Qué es una discapacidad en el aprendizaje?

Este es un término usado para describir una serie de problemas de aprendizaje, los cuales tienen que ver con el modo en el que el cerebro obtiene, usa, almacena y envía información. Los niños que sufren de este trastorno pueden tener dificultades con una o más de las siguientes destrezas: leer, escribir, escuchar, hablar, razonar y hacer operaciones matemáticas. Algunos niños pueden tener un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por su sigla en inglés), que afecta su desempeño escolar. Esto no es lo mismo que los problemas de aprendizaje, que son provocados, primordialmente, por impedimentos visuales, auditivos o motrices.

¿Qué causa una discapacidad en el aprendizaje?

Hay muchas posibles causas. A menudo, los niños que padecen de una discapacidad en el aprendizaje tienen un padre o pariente con una dificultad en el aprendizaje igual o similar. En algunos casos, los niños que tienen este trastorno nacieron con bajo peso o fueron prematuros. En otros casos, una lesión o enfermedad durante la niñez pudo haber causado la discapacidad (por ejemplo, una lesión craneal severa, intoxicación con plomo o una enfermedad infantil como la meningitis).

¿Cómo sé si mi hijo tiene una discapacidad en el aprendizaje?

Las discapacidades en el aprendizaje no siempre son obvias; sin embargo, hay algunos signos que podrían indicar que su hijo necesita ayuda. Tenga en cuenta que los niños se desarrollan y aprenden a distintos ritmos. Avísele al pediatra si su hijo presenta cualquiera de los siguientes signos:

Los niños en edad preescolar podrían tener:

  • Demoras en el desarrollo del lenguaje: hacia los dos años y medio de edad, su hijo debe ser capaz de hablar usando oraciones cortas.
  • Problemas con el habla: hacia los tres años de edad, su hijo debe hablar lo suficientemente bien como para que los adultos le entiendan casi todo lo que dice.
  • Dificultades con la coordinación: hacia los cinco años de edad, su hijo debe ser capaz de abotonarse, recortar y saltar. De igual forma, debe poder copiar un círculo, un cuadrado o un triángulo.
  • Corto margen de atención: entre los tres y los cinco años de edad, su hijo debe estar en capacidad de quedarse sentado para escuchar un cuento corto. A medida que crece, debe ser capaz de prestar atención por lapsos más largos.

Los niños en edad escolar y los adolescentes podrían tener dificultades para:

  • Seguir instrucciones.
  • Organizarse y permanecer organizados en la casa y escuela.
  • Entender instrucciones verbales.
  • Aprender datos y recordar información.
  • Aprender las asignaturas que se dictan en la escuela (por ejemplo, matemáticas, lectura o gramática), pero ser hábiles para otras más.
  • Adaptarse a sus compañeros o comunicarse con otras personas.
  • Modular palabras y leer o deletrear.
  • Escribir con claridad (es posible que tengan muy mala letra).
  • Concentrarse y terminar las tareas escolares (pueden tener una marcada tendencia a soñar despiertos).
  • Explicar información claramente, ya sea al hablar o escribir.

¿Cuáles son las discapacidades en el aprendizaje más comunes?

A continuación, se describen algunas de las discapacidades en el aprendizaje más comunes. Tenga en cuenta que no todos los niños que tienen esta clase de trastorno encajan exactamente en uno de estos tipos. Por ello, es importante hacer una evaluación cuidadosa en cada caso:

Los niños que tienen un trastorno de lectura:

  • Pueden no recordar los nombres de letras y de los sonidos que estas hacen.
  • Pueden no entender palabras que se les leen.
  • Pueden no entender que las palabras están formadas de sonidos y que las letras representan esos sonidos.
  • Pueden no ser capaces de pronunciar palabras a la velocidad adecuada y de la manera correcta.
  • Pueden tener dificultad para deletrear palabras.
  • Pueden tardarse más en leer palabras que conocen.

Los niños que tienen un trastorno de escritura (grafomotor, expresión escrita):

  • Pueden tener dificultad para usar el bolígrafo o el lápiz.
  • Pueden no recordar cómo están formadas las letras.
  • Pueden tener problemas para copiar figuras o dibujar líneas, así como pa-ra espaciar las cosas correctamente.
  • Pueden tener inconvenientes para escribir palabras con el fin de expresarse a sí mismos.
  • Pueden tener dificultad para organizar y escribir sus pensamientos en el papel.

Los niños que tienen un trastorno en destrezas matemáticas:

  • Pueden tener dificultad para captar conceptos matemáticos, tales como valores numéricos, cantidades y orden de los factores.
  • Pueden tener problemas con las fracciones, porcentajes, geometría y álgebra.
  • Pueden experimentar problemas con ciertos conceptos, como el tiempo, el dinero y las medidas.
  • Pueden presentar otros inconvenientes, incluyendo dificultades con las figuras y el dibujo.

Los niños con discapacidades no verbales:

  • Pueden tener problemas con pistas o señales no verbales, como el lenguaje corporal.
  • Pueden tener una coordinación deficiente.

Los niños que tienen discapacidades en el lenguaje y el habla:

  • Pueden tener problemas para entender y utilizar el lenguaje (esto podría afectar, a la vez, su facilidad para leer y escribir).
  • Pueden batallar para entender instrucciones o información nueva.

Los niños con trastornos de procesamiento auditivo central:

  • Quizás no tengan dificultades para escuchar, pero pueden no interpretar y almacenar lo que escuchan.
  • Pueden tener una debilidad específica en el modo como escuchan los sonidos. Es posible que estos niños tengan aún más inconvenientes cuando hay mucho ruido de fondo.

Los niños con déficit de atención con hiperactividad (ADHD):

  • Podrían presentar dificultades para completar sus asignaciones o tareas escolares.
  • Podrían experimentar complicaciones al recordar las asignaturas.
  • Podrían tener problemas para concentrarse o fijar la atención.
  • Podrían tener conflictos al rememorar cierta información.
  • Podrían distraerse fácilmente.
  • Podrían ser indisciplinados en el salón de clase.

¿Existe una cura?

No hay una cura única para las discapacidades en el aprendizaje. Cuídese de las personas y los grupos que alegan tener respuestas o soluciones simples. Quizás oiga hablar de ejercicios visuales, movimientos corporales, dietas especiales, vitaminas y suplementos nutricionales; sin embargo, no hay evidencia que indique que estas cosas son efectivas. Si tiene dudas sobre algún tratamiento, hable con su pediatra.

Recuerde

Los niños que tienen discapacidades en el aprendizaje pueden aprender y tener éxito si obtienen la ayuda y el apoyo adecuados. Para ello, es de vital importancia la identificación temprana del problema. Si tiene inquietudes acerca del aprendizaje de su hijo, hable con su pediatra.

¿Quién puede ayudarle?

La ley exige a las escuelas ayudar a todos los niños que tienen dificultades de lenguaje o aprendizaje sin ningún costo para los padres. Si le preocupan los problemas de aprendizaje de su hijo o sospecha que tiene una discapacidad en el aprendizaje, hable con su maestro y con su pediatra. Las pruebas informales y las evaluaciones formales son modos por medio de los cuales los maestros y otros especialistas en educación pueden ayudarle a determinar si existe un problema. Es posible que el pediatra quiera hacerle a su hijo un examen visual y de audición para descartar otros posibles problemas. También podría llevar a su niño a un pediatra especialista en discapacidades en el desarrollo de carácter neurológico, a un pediatra experto en desarrollo y comportamiento, o a un neurólogo infantil. Otros profesionales que pueden ayudar en estos casos son los psicólogos y los especialistas en educación.

Los niños que tienen discapacidades en el aprendizaje pueden ser elegibles para recibir servicios especiales que les ayuden a tener un buen desempeño escolar. Esto podría incluir tutorías, exámenes sin restricción de tiempo o, a veces, cambios en el salón de clases dirigidos al estilo de aprendizaje específico del niño. Una forma de garantizar que un niño reciba la ayuda adecuada es que los maestros y padres (y a veces el pediatra) se reúnan para diseñar un plan por escrito que describa claramente los servicios que este necesita. Este plan se conoce como Programa de Educación Individualizado. Una vez que este se defina, debe ser revisado con regularidad para cerciorarse de que las necesidades del niño estén siendo satisfechas.

Si su hijo tiene déficit de atención con hiperactividad, el pediatra o especialista le podría recomendar medicinas para mejorar su atención y concentración.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

La mayoría de los niños que tienen problemas de aprendizaje pueden alcanzar sus metas al desarrollar formas diferentes de esta. El amor y el apoyo de los padres, amigos y maestros, así como el cuidado médico adecuado, también son importantes.

Estas son algunas formas de estimular a su hijo:

  • Resalte sus fortalezas. Todos los niños tienen talentos especiales, así como debilidades. Determine las fortalezas de su hijo y ayúdelo a aprender a usarlas. Es posible que él sea bueno para las matemáticas, la música o los deportes. Quizás tenga destrezas artísticas, de carpintería o para cuidar animales.
  • Desarrolle sus destrezas sociales. Las discapacidades, combinadas con los retos de crecimiento, pueden hacer que su hijo se ponga triste, malhumorado o retraído. Ayúdelo haciéndole ver que las discapacidades en el aprendizaje no tienen nada que ver con lo inteligente que sea. Trate de hallar clubes, equipos y otras actividades en las que se haga énfasis en la amistad y la diversión. Estas actividades también deben fomentar la confianza del niño. Y recuerde: la competencia no solo significa ganar.
  • Planee su futuro. Muchos padres de niños que tienen discapacidades en el aprendizaje se preocupan por el futuro de sus hijos. Recuérdele a su hijo que estas no están relacionadas con su inteligencia. De hecho, muchas personas que tienen este tipo de trastornos son brillantes y llegan a tener mucho éxito en la vida. Usted puede ayudarle a su hijo a planear su futuro como adulto al estimularlo a tomar decisiones en cuanto a su carrera profesional durante los años de la secundaria. De igual forma, hay carreras especiales y programas vocacionales que les ayudan a los jóvenes a fomentar su confianza, al enseñarles a tomar decisiones y al brindarles capacitación laboral.