Diferencia entre paternar y maternar

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Hay diferencias entre paternar y maternar que son percibidas por el niño desde las primeras semanas de vida extrauterina:

  • A partir de las seis semanas, los niños pueden diferenciar la voz del padre de la de la madre
  • A los ocho semanas, puede anticipar diferencias entre el acompañamiento por el padre y por la madre
  • El padre como compañero de juegos es uno de los hallazgos más perdurables en la investigación de la función de este en el desarrollo infantil. El juego mediado por juguetes es más característico de los juegos de las madres, en especial con fines educativos. Y hay otra diferencia: el juego paterno es poco convencional, es más del ámbito excitación-exploración. Esta cualidad no convencional de la intervención padres- hijo tiene consecuencias interesantes para los modos de aprendizaje de los niños y su confianza en sí mismo para ser más creativos y correr riesgos intelectuales.
  • Los padres tienen tendencia a alzar a los niños quedando estos hacia adelante; las madres, hacia adentro o sobre el hombro, lo cual tiene incidencia en el distinto enfoque de la realidad. En muchos grupos indígenas se observa que el padre tiende a sacar el niño de la aldea a mostrarle el mundo que hay más allá.
  • En todas las culturas hay tendencias en los hombres a alentar y apoyar en sus hijos las conductas que buscan la novedad. Animan a explorar el mundo que los rodea, más que las madres. El padre es, el mismo una novedad desde los primeros momentos en que están juntos.
  • La expectativa de logro suele estar más asociada con el padre que con la madre

 

Paternar y maternar, un camino de doble vía

 Los padres cambian a causa de sus hijos casi tanto como los niños cambian a causa de sus padres. Al aprender a cuidar de las necesidades de los hijos los hombres adultos también aprenden. Es una vivencia nueva, que parece dilatar el espíritu, con lo que nuevas parcelas de interioridad aparecen. Nada es más enriquecedor que vivir de cerca la experiencia de un hijo que crece, compartir su descubrimiento de la vida, por consiguiente, ser padre no es una obligación a secas, es una recompensa, un regalo de la vida.

Martha Lilliam Correa Hernández
Carlos Alberto Giraldo Giraldo
Psiquiatras

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