Desarrollo del talento de su hijo. Ni tanto ni tan poco.

Desarrollo del talento

Observar detalladamente es el primer paso que cada padre debe dar para encontrar y desarrollar los dones y habilidades que sus hijos puedan tener.
Les contamos experiencias de estrellas del fútbol colombiano actual sobre cómo llegaron a impulsar sus talentos. 

Por: Christian Camilo Ruge Pinto Con la asesoría de María Clara Rodríguez,
directora de Psicología del Deporte de la Universidad El Bosque; François Khoury, decano de la Facultad de Artes de la Universidad El Bosque; Jaime Arroyave Rendón, ex entrenador del Club Deportivo Los Millonarios, experto en divisiones inferiores del fútbol y los testimonios de Radamel Falcao García y James Rodríguez 

Muchos niños que poseen talentos especiales no tienen la posibilidad de vivir una infancia normal, caracterizada por los juegos, los estudios escolares, las salidas con amigos y el tiempo de calidad con sus padres. Muy por el contrario, si durante su niñez ellos dan señales de ostentar características únicas, suelen ser expuestos a procesos y rutinas exigentes para pulir y desarrollar esas capacidades, las cuales demandan mucho tiempo y esfuerzo por parte de ellos.

Los padres de estos “genios” o “virtuosos”, atemorizados ante la posibilidad de que sus hijos malgasten sus dones o no salgan adelante, terminan inscribiéndolos en cuanto curso existe, aunque no sean del agrado de los infantes. Y al final, terminan pagando un precio muy alto: no los dejan disfrutar de una etapa única, vital para determinar su carácter y personalidad, como lo es la infancia. En otras palabras, por buscar que sus niños sean talentosos y exitosos en el futuro, les impiden sacar el máximo provecho del presente.

“Desarrollar el talento de un niño es muy importante para que sea un hombre exitoso en el futuro, pero no tiene sentido si el trabajo solo se centra en esa área y se deja de lado el impartir principios y valores en la casa y en el colegio del infante, para que crezca como persona”, comenta al respecto la doctora María Clara Rodríguez, directora de la especialización en Psicología del Deporte de la Universidad El Bosque. Teniendo esa realidad en cuenta, es importante que cuando los padres de familia descubran una habilidad especial en sus hijos, sepan bien cómo reaccionar y qué pasos necesitan dar.

Cada caso es diferente

Detectar un talento depende del tipo de habilidad. Si queremos saber si un niño tiene capacidades musicales o deportivas, solo puede determinarlo un experto en esos temas. Pero si lo que se busca es evaluar talentos académicos, existen medios más objetivos como el Test de las Inteligencias Múltiples, que permite evidenciar desde qué áreas cada infante tiene mayores posibilidades de sobresalir.

Hay talento: ¿Hasta dónde llegar?

“Es un error jugar a la suerte con los niños, inscribiéndolos a cuanta clase exista para encontrar talento ‘de carambola’, como se dice en el lenguaje del billar”, anota, por su parte, François Khoury, decano de la Facultad de Artes de la Universidad El Bosque, quien estima que ese nivel de intensidad solo provocará que el niño se enfrente a estados de ánimo estresantes que le impedirán desarrollar sus habilidades en forma adecuada.

Igualmente, basarse en tradiciones o supuestos legados para inferir o imponer que los infantes sigan un determinado camino, puede no conllevar buenos resultados en el desarrollo futuro. No todos los bebés que nacen en una familia de pianistas tienen que ser músicos.

Lo primero que se debe hacer es observar a los niños con atención. “Su actividad esencial diaria se manifiesta a través del juego, pero si no miran siquiera los carritos o las muñecas por su deseo de pasársela pateando balones o tocando instrumentos, o si sus ansias por aprender son mayores que las de otros chicos de su edad, esas preferencias pueden indicar vocaciones o talentos que quieren salir a la luz”, explica Khoury.

Cuando un padre detecte este tipo de inclinaciones es importante que se ponga en contacto con un experto, pues aunque los progenitores vean condiciones especiales en sus hijos, pueden no tener la experiencia ni la imparcialidad para determinar si el niño en realidad goza de un talento especial.

“No todos los que prometen cumplen. Descubro talentos del fútbol desde 1960 y por todo el país he visto muchachos que parecen buenos, pero cuando deben jugar en un ambiente competitivo y bajo presión, muestran que sus capacidades son comunes y no extraordinarias”, opina Jaime Arroyave Rendón, conocido como “El loco”, ex entrenador del Club Deportivo Los Millonarios, experto en manejar las divisiones inferiores y leyenda del fútbol en Colombia.

Formación es la clave

Algunos padres suelen pensar que los niños talentosos pueden mostrar sus habilidades y destacarse sin entrenamiento previo, pero no es así. Nadie es capaz de tocar un instrumento, por ejemplo, si antes no ha aprendido los fundamentos. “Un buen candidato para la música es quien sabe reconocer las diferencias entre las notas, tiene una sensibilidad artística o conocimientos básicos sobre la afinación, así no sepa leer partituras”, señala Khoury.

Esta norma también se aplica al mundo del deporte. Un futuro deportista debe tener condiciones atléticas o la clave VRTF (velocidad, resistencia, técnica y fortaleza), como la denominó Mike Forero Nogues, uno de los periodistas que más sabe de fútbol en Colombia.

Un ejemplo es el caso de Radamel Falcao García Zárate, el samario de 26 años que por estos días goza de las mieles de su dedicación y triunfos en el fútbol internacional. Su padre descubrió su inclinación por dicho deporte a los dos años y, a partir de ese momento, tanto su madre como él dedicaron varias horas a fomentar el talento de su hijo. Al respecto, en su cuenta de Twitter, el ‘Tigre’ escribió: “Yo era chiquito y vivíamos en Santa Marta. Mi mamá y yo íbamos a la playa con un balón. Como la pelota no rodaba bien en la arena, ella me la lanzaba al aire y yo tenía que devolvérsela con un remate de cabeza. Creo que desde ese momento empecé a perfeccionar mi juego aéreo”.

Sin embargo, era necesario un proceso más formativo que ese y su progenitor lo sabía. Por eso, lo inscribió en una escuela de balompié a los seis años y luego lo llevó a probarse con Silvano Espíndola, entrenador de Lanceros Fair Play, quien impulsó y catapultó las habilidades del muchacho, aun fuera del país.

Semillas que ya dan frutos

Otro ejemplo de talento colombiano bien encaminado es James Rodríguez, quien jugaba fútbol desde los cinco años. Aunque su padre biológico también era futbolista, su familia prefirió llevarlo a los siete años con Yul Calderón, entrenador de la Academia Tolimense, para que entrenara con el equipo. En ese escenario el director técnico descubrió que el niño tenía una gran capacidad para manejar el balón con la pierna izquierda y lanzar pases-gol, pero necesitaba llevarlo a un nuevo nivel. Así que fue adiestrado en el onceno, bajo un ritmo competitivo fuerte y como resultado de esto él se destapó como figura en el Pony Fútbol 2004, un torneo para “pescar” estrellas. De ahí saltó al Envigado y muy pronto al mundo.

¿A qué edad se descubre?

Como se puede ver a través de estos ejemplos y de muchos otros en el ambiente artístico, como Mozart, con el talento se nace, pero la habilidad solo se desarrolla con trabajo duro. “Hay casos de bebés que son tan sensibles artísticamente que reaccionan ante melodías y notas en el interior del vientre de su madre”, agrega el decano de Artes de la Universidad El Bosque. En ese orden de ideas, es posible descubrir dones aun desde antes de que los niños hablen o caminen. Fomentarlos es otra historia.

En opinión del experto, para promocionar los talentos de los niños es importante que estén dejando atrás la etapa de bebés y tengan un desarrollo motriz avanzado. Usualmente, en esa fase del crecimiento empiezan a manifestar sus gustos.

Puede que para un maestro sea más fácil enseñar a los adultos por su disciplina y concentración, pero vale la pena impulsar y desarrollar los dones de los niños. Eso les permitirá aumentar su motricidad y capacidades mentales y ser más seguros de sí mismos.

“Es importante llevar a los chicos a una escuela de formación desde pequeños si les gusta el fútbol. Los entrenamientos cíclicos estimulan la capacidad de atención y concentración, el liderazgo y otras habilidades que si se fomentan desde su etapa de escolares se aplicarán con jerarquía al crecer”, explica Arroyave.

Tips para educar los talentos de sus hijos

  1. Dele al niño una valoración y un reconocimiento por lo que hace.
  2. Apóyelo en su búsqueda de conocimiento.
  3. Rodéelo de un ambiente que estimule sus ansias de conocimiento.
  4. Fomente la disciplina, la constancia y la perseverancia en el niño.
  5. Póngale desafíos que estimulen su creatividad.
  6. Evite las burlas y la discriminación por parte de otros niños.
  7. No le exija como una obligación que le enseñe o le ayude a sus compañeros, amigos o familiares con las tareas o con la práctica de una disciplina, con la excusa de que “termina sus tareas o cumple sus deberes primero que todos y es el más ‘pilo’”.

Un mensaje para la niñez

Buscando impulsar a muchos niños del país para que desarrollen sus talentos, sin importar su edad o condiciones sociales, James Rodríguez, figura del FC Porto y estrella de la selección Colombia, les envió un mensaje desde la concentración del “tri- color nacional” en Bogotá: “Los animo a que sean responsables y se esfuercen mucho por lograr lo que anhelan. Si tienen una habilidad y un deseo, no importa ninguna circunstancia. Luchen con es- mero por sus sueños y los conseguirán”.