Darle el pecho a su bebé: el comienzo (PARTE 2)

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¿Por qué es tan importante el agarre y cómo se logra?

Un buen agarre significa que su bebé abrió la boca ampliamente para abarcar el pecho, agarrando tanto la areola como el pezón. Un agarre correcto es importante porque:

  • Permite un mejor flujo de leche.
  • Previene el dolor de los pezones.
  • Mantiene a su bebé satisfecho.
  • Estimula una oferta de leche acorde con el aumento de peso de su bebé.
  • Ayuda a evitar la congestión o llenura de los pechos.

Para ayudar a que su bebé logre un buen agarre, sosténgale el seno con una mano libre. Coloque cuatro dedos debajo del seno y el dedo pulgar encima para ofrecerle el pezón al bebé. Sus dedos deben quedar hacia atrás de la areola para que no tropiecen con la boca del bebé. Acomódelo de tal modo que todo su cuerpo quede frente a usted. Cuando su pezón toque la parte media del labio inferior del bebé, este abrirá con amplitud la boca, cosa que se conoce como el reflejo de búsqueda.

Apenas suceda esto, atraiga al bebé hacia su pezón y areola. Recuerde que cuando su bebé está bien colocado y existe un buen agarre, la boca del pequeño abarca el pezón y gran parte de la areola. Los labios y encías de su bebé deben estar tocando su seno. Al comienzo, usted sentirá como un tirón y hasta cierto dolor pasajero. Si la lactancia materna continúa produciéndole dolor, ardor o sensación de pellizco será un signo de que el bebé no se está agarrando apropiadamente al pecho. Despréndalo del seno colocándole un dedo en la comisura del labio para romper la succión, cámbielo de posición y vuelva a hacer que se agarre del pezón. Esto puede requerir varios intentos.

El personal del hospital debe presenciar cómo amamanta a su bebé y hacerle sugerencias. Si el dolor persiste cada vez que lo amamanta, busque la ayuda de un especialista en lactancia. Infórmele a su pediatra cualquier problema que tenga.

 

Más allá de las primeras tomas

¿Con qué frecuencia debo amamantar a mi bebé?

Algunos recién nacidos necesitan alimentarse cada hora y media, mientras que otros lo harán cada tres horas. La mayoría de recién nacidos tienen hambre a distintas horas, necesitando el mayor número de tomas al atardecer o en la noche. La mayoría de recién nacidos que reciben lactancia materna se alimentará 8 a 12 veces en un período de 24 horas (una vez que la leche ha bajado). Si su bebé no se despierta por sí solo durante las primeras semanas, despiértelo cuando haya pasado tres o cuatro horas desde la última toma. Hable con su pediatra si tiene dificultad para despertar a su bebé para amamantarlo.

 

¿Cuál es el mejor horario para amamantar al bebé?

Los horarios de alimentación son diferentes para cada bebé, pero es mejor empezar a amamantarlo antes de que empiece a llorar. El llanto es un signo tardío de hambre. De ser posible, decida amamantarlo según las pautas que él mismo le dé, en lugar de seguir un horario determinado. Será menos frustrante para ambos si aprende a interpretar las señales tempranas de apetito que él le dé. Las tomas frecuentes estimulan a los senos a producir leche con mayor eficiencia.

Durante los estirones (etapas de crecimiento rápido), los bebés quieren comer todo el tiempo. Recuerde que esto es normal y pasajero, y no suele durar más de cuatro o cinco días. Siga dándole leche materna y no le brinde otro tipo de líquidos o alimentos.

 

¿Cuánto dura una sesión de lactancia?

Cada bebé se alimenta de manera diferente: algunos se tardan más que otros. Ciertas tomas podrían ser más prolongadas que otras, dependiendo del apetito de su bebé y la hora del día. Algunos bebés pueden mamar, aunque parezcan estar dormidos. Mientras que algunos niños lactan por solo diez minutos de cada seno, es muy común para otros mamar de un solo seno por más tiempo. En general, es mejor dejar que el bebé decida cuándo termina la sesión. Cuando acabe, soltará el pezón y se retirará del seno.

Si su bebé se duerme agarrado de su seno, o si usted necesita desprenderlo antes de que acabe su toma, interrumpa delicadamente la succión. Deslice uno de sus dedos en la boquita del bebé mientras está agarrado al pezón. Nunca desprenda al bebé de su pecho sin antes interrumpir la succión.

Para estimular ambos senos, alterne el que le ofreció primero. Algunas mujeres ponen un imperdible en la tira del sostén para recordar con cuál comenzaron. Si bien es cierto que debe alimentar al bebé en forma pareja con ambos pechos, muchos bebés parecen preferir un lado a otro y maman más tiempo de ese lado. Cuando esto ocurre, el seno adapta su producción de leche a los hábitos alimenticios de su bebé.

 

¿Cómo sé si mi bebé tiene hambre?

Usted no tardará mucho en descubrir los patrones de alimentación de su bebé. También notará que a veces quiere amamantar por razones distintas al hambre. Está bien ofrecerle al bebé estas “tomas de consuelo” como otro modo de satisfacer sus necesidades.

Casi todos los bebés están alertas durante las primeras dos horas de haber nacido y muestran interés en alimentarse de inmediato. Hágale saber al personal del hospital que usted quiere aprovechar esta oportunidad, ya que resulta ser de gran importancia en el proceso de la lactancia. Luego de dos horas muchos recién nacidos están adormilados y es difícil despertarlos por las próximas horas.

Esté pendiente de los signos tempranos de hambre. Este es el momento propicio para cargarlo, despertarlo con suavidad, revisar su pañal y tratar de alimentarlo.

 

Signos tempranos de hambre

  • Su bebé le hará saber que tiene hambre mediante las siguientes señales y signos tempranos:
  • Se mueve ligeramente a medida que se despierta.
  • Gime o hace chasquidos con los labios.
  • Levanta los brazos o piernas hacia el torso.
  • Se estira o bosteza.
  • Se despierta y luce alerta.
  • Se pone las manillas cerca de la boca.
  • Hace movimientos de succión.
  • Se vuelve más activo.
  • Se frota contra su seno.

 

¿Cómo sé si mi bebé tomó suficiente leche?

Hay varias maneras de saber si su bebé está tomando suficiente leche. He aquí algunas:

  • Su bebé moja o ensucia con frecuencia los pañales.
  • Se ve satisfecho luego de lactar.
  • Está ganando peso.

 

Su bebé debe mojar o ensuciar varios pañales al día durante los primeros días después del parto. Alrededor del momento en que baja su leche, los pañales mojados aumentan de seis a más por día. Al mismo tiempo, las deposiciones cambian de color verde a amarillo. Deben presentarse tres o más deposiciones en 24 horas. Una vez que la lactancia se establezca y marche por buen camino, es común que el bebé tenga una deposición amarillenta durante o después de cada toma. A medida que su bebé crece, las deposiciones se hacen menos frecuentes y al mes es posible que estén espaciadas por uno o más días. Esto es normal siempre y cuando las deposiciones sean blandas y su bebé se esté alimentando y actuando bien. Los patrones de alimentación del bebé son un signo importante de que está comiendo lo suficiente. Un recién nacido podrá lactar cada hora y media a tres horas en el transcurso de 24 horas. Si usted suma las tomas durante el transcurso del día, su bebé habrá de alimentarse al menos 8 a 12 veces al día.

Cuando el bebé agarra bien el pezón y se alimenta adecuadamente, succionará profundamente y hasta se oirá cómo traga. De este modo, la lactancia no tiene por qué causar dolor. Su niño debe verse satisfecho o quedarse dormido hasta la siguiente toma. Si su bebé duerme por lapsos superiores a cuatro horas en las primeras dos semanas, despiértelo para alimentarlo. Si no se despierta lo suficiente como para alimentarlo por lo menos ocho veces al día, llame a su pediatra.

Su bebé será pesado en cada cita con el pediatra. Esta es una de las mejores maneras de saber cuánta leche está consumiendo. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que el bebé sea visto en el consultorio del pediatra (o en visita domiciliaria) entre los tres o los cinco días de nacido con el fin de evaluar la lactancia materna y ver cuánto está pesando. Durante la primera semana, la mayoría de los bebés pierden varias onzas de peso, pero deben recuperar el peso con el que nacieron hacia el final de la segunda semana. Una vez que se establece la oferta de leche materna, su bebé debe ganar entre media y una onza por día durante los primeros tres meses.

 

La lactancia materna: un don de la naturaleza

La lactancia materna le brinda a su bebé algo más que una buena nutrición, también le proporciona sustancias importantes que le ayudan a combatir infecciones. La lactancia materna trae una serie de beneficios médicos y psicológicos para madre e hijo. En muchos casos, el proceso marcha sobre ruedas desde el comienzo. En otros, se requiere de tiempo y de varios intentos para que el proceso de la lactancia sea exitoso. Como todo lo nuevo, la lactancia materna requiere de práctica, lo que es completamente normal. Si necesita ayuda, pregúntele a los médicos y enfermeras mientras aún esté en el hospital, y a su pediatra, a una especialista en lactancia o a un grupo de apoyo en lactancia materna.

Una vez que la lactancia materna marche sobre ruedas será un proceso simple y conveniente. Este es el regalo más natural que usted puede ofrecerle a su bebé.

 

No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pediatra. Podría haber variaciones en el tratamiento, las cuales su pediatra podría recomendar con base en los hechos y circunstancias individuales.

 

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