Cuando vayan mal las cosas

Cuando vayan mal las cosas,
como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino
solo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber,
pero mucho que pagar,
y precises sonreír
aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie
y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes,
!pero nunca desistir!

 

Tras las sombras de la duda,
ya plateadas, ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia
figurarse cuán cercano
pueda estar el bien que anhelas
y que juzgas tan lejano.

 

Lucha, pues por más que
en la brega tengas que sufrir,
cuando todo esté peor,
!más debemos insistir!

 

Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
date una tregua, ¡pero no claudiques!,

porque en esta vida nada es definitivo,

toma en cuenta que: todo pasa, todo llega y todo vuelve.

Rudyard Kipling

 

Reflexiones

 

“Uno no cría a los hijos para uno mismo, nosotros los criamos para ellos mismos”.

Clarice Lispector

“Podrás recorrer el mundo, pero tendrás que volver a ti”.

Jiddu Krishnamurti

“A veces la infancia es más larga que la vida”.

Ana María Matute