Cuando uno de los padres cría solo a los hijos

Cunado uno de los padres cría solo a los hijos

Criar a un niño usted solo no es una misión fácil, sea cual sea la razón: divorcio, muerte de uno de los padres, adopción, entre otras. Consejos para sobrevivir en el intento. 

American Academy  of Pediatrics

Las familias donde solo hay uno de los padres son cada vez más comunes en la sociedad hoy día. Uno de cada cuatro niños en los Estados Unidos vive en un hogar con solo uno de los padres. Mientras que la mayoría de estos casos se deben al divorcio, muchos padres están criando a sus hijos solos por otras razones. Algunos lo hacen debido a la muerte de su cónyuge. Otros deciden tener o adoptar un niño sin tener pareja. Sean cuales sean las circunstancias, estos padres enfrentan problemas y retos especiales.

Una muerte en la familia

Perder a uno de sus padres es una de las cosas más traumáticas que le puede suceder a un niño. Un menor de cinco años no puede comprender que la muerte es permanente. Los niños mayores pueden entenderlo, pero habrá muchas preguntas que temen hacer. ¿A dónde se fue papi cuando murió? ¿Por qué murió? ¿Quién me va a cuidar si tú te mueres? Los niños pueden reaccionar ante la muerte de muchas maneras. Algunos se verán callados y tristes. Otros podrán sentirse enojados, culpables, o negarse a creer que el padre o la madre ya no están. Es importante que usted acepte su reacción, cualquiera que sea. Si las señales de tristeza o enojo continúan, hable con el pediatra, quien podría recomendarle un asesoramiento profesional para facilitar el proceso de recuperación.

Embarazo inesperado

Un embarazo no planeado acarrea cambios. La tarea de atender a un recién nacido no es fácil, especialmente para las madres solteras. Las que trabajan fuera del hogar pueden sentir que no pasan suficiente tiempo en casa con el bebé. La situación económica puede ser apretada. Es posible que se le dificulte encontrar cuidado infantil al alcance de su bolsillo. No obstante, hay ayuda disponible. La familia, los amigos, y los líderes religiosos y comunitarios son sus mejores fuentes de apoyo. Si necesita encontrar trabajo, las agencias de empleos y servicios temporales podrían ayudarle. También podría ser elegible para programas de Gobierno, tales como apoyo a las madres cabeza de hogar y alimentos suplementarios para mujeres y niños.

La adopción por un padre o madre solteros

Es cada vez más común que una persona soltera adopte un niño. La adopción puede traer consigo dificultades especiales. El niño adoptivo puede ser un bebé de varios días de nacido, o puede estar en edad escolar.  De igual forma, puede ser de otro país, raza o cultura, o provenir de un ambiente abusivo. Como resultado, las familias adoptivas fácilmente se pueden sentir distintas a las demás. Las diferencias son reales, pero las recompensas de enfrentar estos problemas pueden ser muy buenas. La colaboración entre usted y el pediatra para prevenir y resolver problemas pudiera ser muy importante para la felicidad y el éxito de su niño.

El divorcio y la separación

Casi las dos terceras partes de todas las familias donde hay un solo padre son consecuencia del divorcio o la separación. Para un niño, el divorcio puede ser tan difícil como la muerte de uno de sus padres. Se puede anticipar un largo período de tristeza. La edad del niño también juega un papel importante. Un niño de edad preescolar puede experimentar una regresión en cuestiones como la capacidad para ir al baño, y podría empezar a tener nuevos temores o pesadillas. Si él ya está en edad escolar, es más frecuente que demuestre enojo y que se sienta culpable o triste. Su rendimiento escolar también puede decaer. Un adolescente, por su parte, puede preocuparse por tener que cambiarse y dejar a sus amigos, o por no tener dinero para ir a la universidad. No importa cuál sea su edad, algunos niños se sienten responsables por el divorcio de sus padres y sueñan con reconciliarlos nuevamente.

Después del divorcio o la separación, a menudo los padres están enojados uno con el otro. Durante las discusiones, deténgase y piense: ¿Cómo afectará esto a mi hijo? Ambos padres pueden discrepar, pero traten de hacer a un lado sus diferencias por el bien del niño. Siga los siguientes consejos para evitar problemas:

  • Nunca obligue a su hijo a ponerse de parte de uno o del otro. Todos los niños sienten lealtad hacia ambos padres.
  • No involucre a su hijo en las discusiones entre usted y su pareja.
  • No se critiquen uno al otro delante del niño. Aun si usted se entera de que el otro padre está hablando mal de usted, explíquele al niño que a veces la gente dice cosas que hieren cuando están enojados.
  • Hable sobre sus inquietudes y sentimientos con el otro padre cuando el niño no lo oiga.
  • No discutan delante de los niños, especialmente si la discusión es acerca de ellos.

    Si está considerando la separación o el divorcio, podría ser útil que lo comentara con su pediatra, o también un asesor de familia podría ayudarles, dándole a usted y a su hijo la oportunidad de hablar sobre cualquier problema y de hacer planes para los cambios que se avecinan.

Hable con su hijo

Hablar con su hijo es una manera muy importante de ayudarse el uno al otro en los momentos difíciles. Si puede compartir sus temores, preocupaciones y sentimientos con usted, el niño se sentirá seguro y especial. Cuanto más hablen, más cómodo se sentirá el niño, tenga paciencia y préstele atención a sus preguntas. Usted no tiene que saber todas las respuestas. A veces solo escuchar es más útil que dar consejos. Si lo necesita, no vacile en obtener ayuda de su pediatra o de un asesor familiar. Las siguientes sugerencias podrían serle útiles cuando hable con su hijo sobre los cambios en su familia:

• Sea honesto con su hijo. Si su cónyuge ha muerto, es posible que el niño no entienda lo que ha sucedido. Tenga cuidado con lo que dice. Los niños pequeños a menudo ven la muerte como una situación temporal. Es muy importante no hablar de la muerte como “irse” o “dormirse”. El niño podría creer que el padre o madre fallecida va a regresar, o que va a despertarse, o puede creer que él se va a morir mientras duerme. Si usted está en un proceso de divorcio, hable de esto con palabras sencillas. Trate de no culpar a su ex cónyuge ni de- mostrar su enojo. Explíquele que a veces los padres deciden vivir sepa- rados. Dele todo el cariño que necesita para sentirse seguro y amado.

• Asegúrese de que el niño sepa que no es culpa de él. Los niños a veces creen que es culpa de ellos que uno de los padres se haya ido. Después de una separación, divorcio, o del fallecimiento de uno de los padres, los niños pueden culparse a sí mismos. Pueden sentirse solos, no deseados y no amados. Hágale saber a su hijo que los cambios no son culpa de él, que usted lo ama y no lo va a dejar.

• Hable con el niño a cerca de sus temores. La confusión sobre de la separación o la muerte de uno de los padres puede asustar al niño. En su mente, si uno de los padres se fue, quizá el otro también pueda hacerlo. Puede pensar que la separación de uno de los padres es temporal, y que si él se porta bien, éste regresará. Es importante hablar sobre estos temores con el niño y tranquilizarlo.

Busque cuidado infantil de buena calidad

Nunca deje a un niño solo en la casa. Busque una persona de confianza para que cuide a los niños mientras usted trabaja. No deje a los hermanos y hermanas mayores al cuidado de los niños más chicos. Hasta el más confiable no tiene la madurez necesaria para responsabilizarse por un hermano menor diariamente. También debe tener cuidado con pedirle a nuevos amigos o a una nueva pareja que le cuiden a los niños, aunque sea por poco tiempo. Podrían no tener la paciencia necesaria, especialmente si el comportamiento del niño se pone difícil. Los niños necesitan estar al cuidado de un adulto con experiencia comprobada en esta área. El mejor modo de garantizar que el niño esté bien atendido es visitar el centro de cuidado infantil y observar a la niñera o persona que lo cuida cuando esté con el niño.

El pediatra puede aconsejarle sobre cómo encontrar el mejor cuidado infantil.

La custodia de los niños

Los niños necesitan estar donde verdaderamente se sientan que están en su casa. Aunque el padre que vive con el niño se encargue de sus necesidades diarias, el padre que no tiene la custodia debe permanecer involucrado al mayor grado posible. Él o ella aun pueden ayudarlo con las tareas, asistir a sus eventos deportivos, y darle apoyo económico. La cooperación entre ambos padres es muy importante para el bienestar del niño a largo plazo. A ninguno de los padres se le debe impedir su participación en la crianza de su hijo.

Cuando el padre o la madre empiezan a salir de nuevo

Sea cuidadoso con los amigos que les presente a sus niños. Trate de establecer una relación sólida antes de traer a una persona nueva a casa. Especialmente cuando alguien se queda a pasar la noche, esto podría confundir a su niño. Háblele a su amigo o amiga acerca de su niño antes de que se conozcan. Cuando usted crea que es el momento apropiado, preséntele al niño a su nueva pareja. No espere que se hagan amigos enseguida. Deles tiempo para conocerse bien.

Si su nueva pareja no tiene experiencia con la crianza de niños, podría sentirse incómodo con su familia. Observe cómo su novio o novia se relaciona con su hijo. La persona debe ser paciente y comprensiva. Antes de dejar a su niño al cuidado de una nueva pareja, usted debe tener la certeza de que puede confiar en esta persona.

Una nueva vida

Criar a un niño usted solo no es fácil. Los padres sin pareja encaran problemas especiales, pero los niños en esos hogares pueden crecer tan felices como los que tienen a ambos padres. Darles un hogar donde encuentren amor y apoyo es el factor más importante que les ayudará a crecer bien adaptados y felices. Al interesarse por leer la información que se ofrece aquí, ya usted ha dado el primer paso para adaptarse a los cambios en su vida. Tomar las decisiones correctas para usted y sus hijos les ayudará a todos a vivir una vida nueva y gratificante, juntos como familia.

© No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pedia- tra. Podría haber variaciones en el tratamiento, las cuales su pe- diatra podrá recomendar, con base en los hechos y circunstancias individuales.