Cuando tu niño empieza a comunicarse

0 acciones Twitter 0 Facebook 0 Email -- Buffer 0 0Acciones ×

La madre comunitaria, una mujer de corta estatura, estimulaba a los niños para que comieran y les decía: “los niñitos que no toman la sopa van a quedar pequeñitos, no van a crecer. Un niño le pregunta: ‘¿usted no tomó sopa?’”.

La abuela sigue contando su relato: … entonces, cogió su caballo y salió del castillo. La niña le interrumpe para decirle: “abuela, ¿dónde vive entonces?”.

La niña de ojos negros le pregunta a su amiga de ojos azules: “¿tú ves azul?”. La niña de ojos azules responde: “luego, ¿tú ves negro?”. 

El ser humano es el único sobre la tierra que es capaz de hablar mediante la palabra. Esta diferencia le dio una nueva organización al cerebro.

La comunicación es el medio de compartir ideas unos con otros. Muchos padres piensan que lo más importante en la comunicación es proporcionar información a sus hijos. La comunicación tiene una función más sagrada: es un puente de doble vía que conecta los sentimientos de los padres con los de los hijos.

La comunicación es más que las palabras (comunicación verbal). Ocurre cuando alguien sonríe, frunce el ceño y muestra expresiones en la cara; también se puede hablar con la postura o los movimientos del cuerpo. Esta comunicación se llama ™no verbal∫.

Es difícil imaginar a un ser humano aprendiendo una palabra nueva cada hora, de un idioma que desconoce. El vocabulario de un adulto medio es de aproximadamente 20.000 palabras y el de uno muy culto puede llegar a unas 30.000.

Esta relación muestra el ritmo de aprendizaje de un niño entre los 18 meses y los 4 años y medio: °una palabra nueva cada hora que está despierto! Al llegar a los 4 años y medio, el niño conoce ya entre 10.000 y 15.000 palabras que domina y puede emplear perfectamente. Es decir, en sus primeros 4 años, un niño aprende más palabras que durante todo el resto de su vida.

El desarrollo del lenguaje

secundaria1El crecimiento y desarrollo de un niño dependerá mucho de los padres: si la comunicación es adecuada se facilitarán en este los pasos a través de las distintas etapas de la vida.

Es conveniente hablarle al niño desde que se encuentra en el útero materno, pues dentro de este es capaz de percibir los sonidos externos. En el momento de nacer y durante los primeros meses es fundamental que la madre le hable a su hijo y le cuente lo que está viendo, lo que a ella le parezca importante, pues él es capaz de sentir su tono de voz, aunque aparentemente no entienda las palabras exactas.

El niño pequeño se comunica con la madre por medio de la mirada, luego aparece la sonrisa social y cada día aparecen sonidos, seguidos de balbuceos, la risa y los movimientos del cuerpo del niño, hasta que aparecen las primeras palabras.

De los 4 a los 8 meses de edad, el niño aprende a anticiparse a la comunicación de los demás y ya reconoce personas y objetos. Ya comprende, hace gestos como el de hacer una señal de entrega para que lo levanten cuando la madre ha hecho el ademán de cogerle o abre la boca cuando ve la cuchara. Es necesario que los padres le estimulen estas formas nuevas de lenguaje.

De los 8 a los 18 meses de edad aparecen nuevas formas de comunicación. El niño reconoce objetos y es capaz de expresar sus deseos por medio de gestos: puede señalar un osito y sabe que la madre con el gesto que él hace le entiende. Estas nuevas habilidades producen cambios muy notorios y agradables en la familia: el niño está en una deliciosa sintonía con todos.

secundaria2Es capaz de tomar un juguete y simular que es un teléfono, o se lleva una cuchara vacía a la boca y simula comer. Poco a poco le da nombre a ese supuesto teléfono. A partir de entonces, las palabras sueltas irán aumentando en número y poco tiempo después el lenguaje se desarrollará de manera asombrosa.

De los 18 meses a los 4 años y medio de edad, el niño alcanzará un nivel de comunicación más complejo: podrá entender las metáforas, las ironías, es decir, el lenguaje indirecto y ya no toma toda la comunicación de forma literal.

Este nuevo nivel también le va a permitir entender que alguien puede actuar erróneamente si tiene datos falsos; es decir, si hace buen tiempo y ve que te abrigas, sabe que estás equivocado. Y también sabrá que si alguien o él mismo engaña se produce una respuesta incorrecta en función de ese engaño.

Por otra parte, cuando el niño se comunica es fundamental que los padres le presten atención y pongan interés, por muy simple que parezca el mensaje. Desde que inicia una comunicación el niño necesita sentirse escuchado. Dadas sus limitaciones, los padres deben asumir la responsabilidad de interpretar su llanto, balbuceo, sus sonidos e idioma.

Estimule la comunicación

secundaria3Una vez que los padres hayan comprendido la comunicación de su pequeño hijo se lo deben hacer saber de manera verbal o no verbal, con una sonrisa, un gesto o una caricia. Esto se debe estimular desde los primeros días de su existencia, ya que le animará a seguir comunicándose y, por lo tanto, le ayudará a fortalecer su desarrollo comunicativo y lingüístico.

Es importante hablarle al niño claramente y la pronunciación debe ser lenta y cuidadosa. También se le pueden mostrar objetos para que pueda conectar lo que ve con lo que oye, dándole, por ejemplo, un paseo por la casa y, a medida que usted le muestra dichos objetos, al mismo tiempo le va pronunciando claramente el nombre de estos. Igualmente, conforme el niño crece se le pueden ir introduciendo cuentos con imágenes.

El niño es un excelente lector de la comunicación no verbal, con lo que puede sentir los estados anímicos de la madre; sin embargo, muchas veces esta característica que tiene lo confunde, sobre todo cuando los padres usan una doble comunicación (doble mensaje), una que expresan con la palabra y otra muy distinta con el lenguaje del cuerpo.

Los padres deben ser buenos modelos, ya que los niños pequeños aprenden mejor copiando lo que hacen sus padres que lo que le dicen. La utilización de muchas palabras para explicar los sentimientos le ayudará al niño a hacer lo mismo. Las palabras son el mejor medio para expresar sentimientos fuertes.

Expresar sus sentimientos en vez de actuar les ayuda a los niños a controlarse, tanto en el hogar como en el colegio: los seres humanos comunican no lo que quieren, sino lo que son.

Recomendaciones

  • Hablen claramente y repitan todas las veces que sea necesario lo que le dicen a su hijo.
  • Conversen con el niño acerca de lo que ustedes viven y sobre sus planes.
  • Jueguen con su hijo juegos imaginarios, leyendo cuentos una y otra vez.
  • Escuchen a su hijo.
  • Recuérdenle que lo quieren incondicionalmente y anímenlo a compartir sus ideas con ustedes.
  • Procuren mantener un equilibrio entre sus comunicaciones y las de su hijo, es decir, eviten que sean ustedes los que siempre originan la comunicación.
  • Empleen un tono de voz agradable.
  • No dejen que un hermano mayor o un amigo hablen por el niño.
  • Observen a su hijo como la mejor manera de conectarse con él para satisfacer sus necesidades.
  • Saquen tiempo para hablar con él y escucharlo.
  • Estimulen las buenas actitudes y comportamientos de su hijo, ayudándolo a apreciarse a sí mismo.
  • No digan las cosas a los gritos porque los niños muchas veces no saben diferenciar claramente lo que está mal.

Por: Carmen Escallón Góngora
Pediatra y terapeuta de familia
Universidad de Cartagena

0 acciones Twitter 0 Facebook 0 Email -- Buffer 0 0Acciones ×