Conoce los componentes nutricionales de la leche materna

Mucho se habla sobre las ventajas que trae para el desarrollo del niño, tanto físico como psicológico, el consumo de leche materna (LM), pero ¿conoce cuáles son sus nutrientes y su importancia? Aquí se lo contamos.

Lactancia materna exclusiva

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia exclusiva en los primeros seis meses de vida y que se prolongue durante al menos 24 meses, pero no en vano esta recomendación es dada por los expertos, pues la leche materna tiene la combinación perfecta de nutrientes. Los principales componentes de una gota de la leche son: agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, oligosacáridos, minerales y vitaminas. También contiene hormonas y enzimas. Son conocidos como macro y micronutrientes.

  • Carbohidratos: la lactosa es el carbohidrato primario que se encuentra en la leche humana. Ayuda a disminuir una gran cantidad de bacterias no saludables en el estómago, lo que mejora la absorción del calcio, el fósforo y el magnesio.
  • Proteínas: hay dos clases de proteínas en la LM: el suero, entre las cuales están la alfalactoalbúmina (esencial para la síntesis de la lactosa), la lactoferrina y la IgA secretora; y la caseína, “que tiene una función nutricional proporcionando aminoácidos y minerales al lactante”, según indica la pediatra experta en lactancia materna, Yira Iliana Torres.
  • Grasas: la composición de las grasas está directamente relacionada con el consumo que la madre tenga de estas. Por ello, la importancia de una alimentación sana para darle al bebé los ácidos grasos omega que necesita.

Un tipo de ácido graso omega 3, presente de manera natural en la leche materna, es el ácido docosahexaenoico (DHA, por su sigla en inglés), compuesto por más de 60% de grasa, el cual es un nutriente esencial para el desarrollo del cerebro, los ojos y el sistema nervioso del bebé.

Su importancia es tal porque los bebés en desarrollo no pueden producir su propio DHA de manera eficaz y deben obtener este nutriente vital a través de la placenta, durante el embarazo, y por medio de la leche materna, tras el nacimiento. La principal fuente de DHA es el pescado graso. La especialista recomienda “la suplementación diaria de la dieta materna con 300 mg de DHA, para asegurar que el bebé reciba los niveles óptimos para su desarrollo”.

  • Vitaminas: tanto la cantidad como el tipo de vitaminas presentes en la leche materna están directamente relacionados con el consumo de vitaminas por parte de la madre, lo cual significa que es importante que esta tenga una nutrición adecuada para poder transmitirle los nutrientes necesarios al bebé.

Para la experta Yira Torres, “la dieta materna puede tener una influencia significativa en la producción o composición de la leche humana, pues son muchas las madres que cuando amamantan no están alcanzando la ingesta óptima de nutrientes tanto para ella como para su bebé”. Por ello, la importancia de una dieta equilibrada después del parto, que incluya frutas y verduras, panes y cereales integrales, productos lácteos ricos en calcio y alimentos ricos en proteínas.

Otros componentes

  • La composición de la leche varía durante el período de lactancia, en los primeros 2 a 7 días se produce el calostro, un líquido rico en inmunoglobulinas, proteínas, minerales y carotenoides, importantes por contener grandes cantidades de anticuerpos fundamentales para el desarrollo del sistema inmune del bebé.
  • Agua: la leche materna contiene un 88% de agua aportando la cantidad necesaria que el bebé necesita durante los primeros seis meses de vida.
  • Otros componentes proteicos son: la seroalbúmina, las betalactoglobulinas, glicoproteínas, enzimas, moduladores del crecimiento, hormonas y prostaglandinas. Los lípidos desempeñan un papel esencial en el crecimiento y desarrollo óptimos del bebé.

¿Por qué la leche materna es mejor que la de fórmula?

  • Además de incluir los anteriores componentes, la leche materna tiene una particularidad que la hace el mejor alimento para el bebé en sus primeros meses frente a la leche de fórmula y es que su composición varía durante todo el período de la lactancia.

Según Yira Torres, “la principal cualidad de la leche materna es que no siempre es la misma, es dinámica, es cambiante, y eso no lo puede simular ninguno de los sucedáneos en los primeros seis meses de vida. El calostro de la leche de los primeros tres días está hecho de forma precisa para ser la primera vacuna (en volúmenes de 30-60 ml en el primer día de vida para adaptarse a la capacidad gástrica del recién nacido y suplir sus necesidades energéticas). Su componente proteico tiene una función de inmunidad”.

Adicionalmente, indica la especialista, “la leche materna contiene componentes celulares vivos de la madre e información genética invaluable (aún por evaluar), así como inmunoglobulinas, nucleótidos, factores de crecimiento, enzimas, probióticos y prebióticos oligosacáridos que son únicos. Los componentes de la leche humana, como los ácidos grasos esenciales, enzimas, hormonas, factores de crecimiento, poliaminas y otros compuestos biológicamente activos, juegan un papel importante en los beneficios para la salud del bebé que aún no son simulados por ningún sucedáneo. Además, la leche materna no es estéril y favorece de la mejor manera el establecimiento intestinal de la microbiota y, de esa forma, mejora muchas de las condiciones de salud del niño. Disminuye infecciones, contribuye con la programación metabólica al futuro y la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles en la edad adulta”.

  • La leche materna también contiene leucocitos, que son células vivas que solo se encuentran en esta y que ayudan a combatir las infecciones. Según la Asociación Americana del Embarazo, “son los anticuerpos, las células vivas, las enzimas y las hormonas las que hacen que la leche materna sea ideal”, y estos no se pueden agregar a la leche de fórmula.
  • Otra propiedad especial de la leche humana es que la proporción de los dos tipos de proteínas, suero (70%) y caseína (30%), tiene el equilibrio adecuado que permite su digestión rápida y fácil, lo cual no se presenta en la leche de fórmula, pues si esta última tiene un mayor porcentaje de caseína, será más difícil de digerir para el bebé.

Beneficios para la sociedad

La lactancia materna también trae beneficios para la sociedad, y es que una mamá que amamanta a su bebé contribuye a que:

  • Los gastos médicos se reduzcan, pues un bebé amamantado tendrá menos probabilidades de necesitar atención médica excesiva, lo cual, igualmente, se traduce en un menor gasto público en salud para la sociedad; esto es, una disminución en los gastos sanitarios y de recursos públicos, tanto a corto como a largo plazo.
  • Los gastos económicos en su hogar también se verán reducidos, ya que la leche de fórmula los aumenta considerablemente.
  • El vínculo del apego que se crea entre ella y su hijo se fortalecerá fuertemente, lo cual beneficiará indirectamente a largo plazo a la sociedad, pues se sabe que este vínculo hace que el niño se desarrolle más sano emocionalmente, y esto, de manera indirecta, se verá reflejado en su comportamiento cuando sea adulto, al construirse una mejor sociedad con individuos mental y psicológicamente sanos.

En la primera infancia se dan las bases del desarrollo físico, mental, emocional, de las aptitudes y de identidad cultural y personal en el ser humano, y estas se van construyendo desde el mismo momento del nacimiento con el vínculo emocional y conductual más importante, que es el apego. Y es aquí donde cabe destacar la frase del psiquiatra estadounidense Karl A. Menninger: “Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad”.

Porque, como así lo indica el pediatra puericultor Álvaro Posada Díaz, “lo que ocurra en el trato, cuidado, y en la nutrición de los niños en los primeros 1.000 días de su vida (primera infancia) determina mucho lo que le pasará en el resto de la vida. Es allí donde comienza el desarrollo del cerebro que lo llevará, posteriormente, a tener un adecuado aprendizaje en la escuela y a mejorar sus competencias laborales”.

Por: Lina María Martínez Fonseca
Coordinadora editorial de la revista Crianza & Salud
Con la colaboración de Yira Iliana Torres
Pediatra experta en lactancia materna
SCP Comité de Nutrición-Lactancia materna
Delegado ALAPE-Comité Lactancia Materna

Bancos de leche humana: leche para salvar vidas

La no producción de leche materna no tiene por qué ser un impedimento para suministrarle este importante alimento a su bebé, pues ya existe una alternativa en Colombia, que son los llamados Bancos de Leche Humana (BLH), cuyo servicio se presta en diferentes hospitales del país. Para más información consulte: https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Mas-madres-estan-donando-leche-materna.aspx