Cómo detectar si su adolescente consume drogas ilícitas: información para padres

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A pesar de algunos puntos alentadores, las estadísticas norteamericanas sobre uso de drogas son alarmantes.

Más de un tercio de los estudiantes de escuela secundaria ha probado un inhalante o una droga ilícita para cuando llega al octavo grado. Más de la mitad ha usado una droga ilegal para cuando termina la escuela secundaria. El 80% de los actuales estudiantes de escuela secundaria ha consumido alcohol.

Así que, si su adolescente de repente se vuelve temperamental, pasa el tiempo con un grupo diferente de amigos o empieza a sacar malas calificaciones, es el momento de preguntarse si las culpables son las drogas. Los exámenes médicos para detectar si su hijo consume drogas pueden parecer un modo directo para obtener la respuesta, pero probablemente no es el mejor.

Los exámenes para detectar el uso de drogas no siempre son confiables y, además, su adolescente podría resentirse al ser sometido a dichas pruebas. Otros métodos podrían ser más convenientes. Mediante entrevistas confidenciales y cuestionarios, su pediatra puede ayudarle a evaluar si el adolescente tiene un problema de drogas sin tener que recurrir a exámenes de laboratorio.

Si a su adolescente se le practica un examen para detectar consumo de drogas, debe ser de manera voluntaria. La Academia Americana de Pediatría se opone a los exámenes involuntarios para detectar el consumo de drogas. Hable con su pediatra si cree que su hijo adolescente debe ser evaluado para tal fin.

 adolescentes_2Tipos de exámenes para detectar uso de drogas

Los exámenes para detectar el consumo de drogas por lo común analizan la orina. Sin embargo, muchos tejidos y fluidos del cuerpo pueden ser evaluados para tal fin, incluyendo cabello, saliva, uñas y sudor. Algunas de estas alternativas son promisorias. Por ejemplo, es difícil hacer trampa para falsear los resultados del examen del cabello y este puede revelar el consumo de drogas meses después de que se haya producido el consumo. No obstante, estas pruebas son relativamente nuevas y no detectan el consumo reciente de drogas. El color y el tipo de cabello, así como el humo de marihuana de segunda mano, también podrían tergiversar los resultados de los exámenes del cabello. Igualmente, los de saliva, uñas y sudor necesitan ser refinados.

Límites del examen de orina para detectar drogas

El examen químico de la orina
–análisis de orina– es el más común para detectar el consumo de drogas. Sin embargo, tiene sus límites y los padres deben estar al tanto de las siguientes inexactitudes:

Los análisis no detectan todo tipo de drogas ilícitas. La mayoría de los análisis rutinarios de orina no revela el consumo de LSD, ketamina, éxtasis, inhalantes o esteroides anabólicos. Es posible que tampoco descubran el alcohol, la sustancia que los adolescentes tienden a consumir más.

– Los resultados de los análisis pueden ser falsamente negativos. Otras drogas se detectan solo por un tiempo corto después de ser consumidas. La mayoría de drogas –aparte de la marihuana– pueden salir del organismo del usuario en un plazo tan corto como 12 horas. En cuestión de 2 o 3 días, estas drogas por lo común no son detectables.

Los adolescentes pueden tratar de hacer ™trampa∫ cuando se les va a practicar un análisis de orina. Es posible que diluyan la muestra de orina con agua de la llave o del inodoro, o que tomen mucha agua antes del examen para eliminar las drogas del sistema. Algunos usuarios compran productos diseñados para falsear los resultados del análisis en tiendas de suplementos nutricionales o a través de internet.

Los resultados de los análisis pueden ser falsamente positivos. Los análisis de orina que sí detectan el consumo de drogas pueden ser engañosos y es conveniente que sean confirmados por otros exámenes más específicos.

Por ejemplo, los resultados de los análisis rutinarios de orina podrían mostrar consumo de marihuana días o hasta semanas después de que el adolescente ha dejado de consumirla. Algunos exámenes pueden revelar –equivocadamente– rastros de analgésicos de uso legal que contienen ibuprofeno o naproxeno como si se tratara de marihuana.

Las medicinas para la sinusitis y las alergias podrían aparecer como anfetaminas en los resultados de los exámenes para detectar uso de drogas. Otros medicamentos comunes pueden manifestarse como tranquilizantes.

Las semillas de amapola, que se emplean en muchos productos horneados, pueden reportar resultados falsamente positivos de consumo de opio. Algunos antibióticos podrían aparecer también como opiáceos en estas pruebas.

Tenga presente estas posibilidades si su hijo adolescente va a ser sometido a un examen para detectar consumo de drogas. Considérelo como una prueba preliminar. Lo más importante de todo, recurra a análisis de laboratorio adicionales para confirmar cualquier resultado positivo.

Aunque las nuevas pruebas casi siempre indicarán cuál es la causa de un resultado positivo, el proceso puede tardar días o, incluso, semanas en completarse. Mientras tanto, recuerde que su adolescente llevará la carga de una falsa sospecha, así que evite sacar conclusiones antes de tener todos los resultados a la mano.

– Los exámenes pueden deteriorar la relación pediatra-paciente. Las pruebas para detectar consumo de drogas que se practican de modo involuntario pueden socavar la confianza del adolescente en su pediatra. Incluso si los resultados muestran que no ha consumido drogas, el efecto puede ser negativo si el adolescente ha sido forzado a someterse al análisis. Si su adolescente de hecho consume drogas, la confianza en su pediatra es vital para que el tratamiento de rehabilitación tenga éxito.

adolescentes3Circunstancias en que los exámenes pueden ser útiles

El sistema judicial o la escuela de su hijo podrían exigir un examen para detectar consumo de drogas. Aunque sigue siendo una política controversial, muchas escuelas someten a los jóvenes atletas a pruebas para saber si consumen drogas. Algunos colegios privados practican este tipo de análisis a todos sus estudiantes.

Los exámenes de orina también podrán ayudar a aquellos adolescentes que están recibiendo tratamiento de rehabilitación, de tal modo que se mantengan alejados de las drogas.

Si se decide a practicarle al adolescente una prueba para detectar consumo de drogas, usted y el pediatra deben cooperar para garantizar que los resultados de laboratorio sean confiables. Cerciórese de que la muestra de orina de su hijo sea cuidadosamente recolectada y manejada por un laboratorio certificado y experimentado. Esté al tanto de posibles errores humanos o resultados falsamente positivos. Verifique que los resultados sean apropiadamente anotados y que se mantenga su carácter confidencial.

Por último, recuerde que el examen de laboratorio es apenas un modo de medir el consumo de drogas. El pediatra también tendrá en cuenta el comportamiento del adolescente como un todo en el proceso de evaluación.

¿Se recomiendan los exámenes caseros para detectar drogas?

Se pueden comprar estuches de exámenes caseros para detectar consumo de drogas en farmacias o a través de internet. Sin embargo, estos también pueden dar resultados falsos o engañosos. Sea acertado o no, el análisis puede generar fuertes sentimientos. Su hijo adolescente podría resentirse ante el hecho de que usted le tenga desconfianza y, como consecuencia, podría ser menos abierto con usted. O el coraje puede tornarse en rebeldía. Sin duda, un adolescente resentido es menos propenso a recurrir a usted en busca del apoyo emocional que lo ayudará a desistir del uso de drogas.

Sin un examen para detectar su uso, ¿cómo sé si mi hijo adolescente está consumiendo drogas?

Ciertos síntomas y comportamientos son indicativos de que una persona está consumiendo drogas. Sin embargo, tenga en cuenta que estos síntomas también podrían indicar otros problemas, tales como depresión. Esté atento a estas señales:

  • Olor a alcohol, cigarrillo u otras sustancias químicas en el aliento o la ropa del adolescente.
  • Intoxicación evidente, mareo o comportamiento extraño.
  • Cambios en la forma de vestir y de arreglarse.
  • Cambios en las amistades.
  • Peleas frecuentes, cambios bruscos de temperamento y acciones violentas inexplicables.
  • Cambios en los patrones de alimentación y de sueño.
  • Pérdida de interés en sus actividades.
  • Dejar de ir a la escuela, vandalismo.
  • Bajar las calificaciones.
  • Huir de la casa y tener conductas delincuenciales.
  • Intento de suicidio.

Algunos adolescentes pueden dejar de usar drogas impulsados casi tan solo por su fuerte deseo personal de cambiar de vida. Otros desisten de usarlas cuando se enteran de los riesgos y costos potenciales del abuso de estas. Muchos jóvenes renuncian al alcohol o a las drogas al llegar a los últimos años de la adolescencia.

Sin embargo, a veces los adolescentes necesitan de ayuda externa para dejarlas. El pediatra puede ayudarle a buscar la consejería y el tratamiento adecuados. Esto podría comprender tratamiento psiquiátrico o quizás una remisión a un programa de desintoxicación.

El consumo de drogas por parte de los adolescentes es un problema serio. Usted no tiene que enfrentarlo solo. No tema buscar ayuda profesional del pediatra, un consejero, un grupo de apoyo o un programa de tratamiento. Estas entidades pueden ayudar a brindarle a su hijo el apoyo crucial en el éxito de cualquier tratamiento.

Cómo puede ayudarle el pediatra

Es posible que, mediante entrevista con su adolescente, el pediatra llegue a identificar el consumo de drogas. Aunque usted quiera participar de la reunión, permítale al médico hablarle al adolescente a solas y en estricta confidencialidad.

La privacidad es crucial. Las charlas uno a uno tienden a producir las respuestas honestas por parte del adolescente que usted necesita en esos momentos.

Los adolescentes también quieren estar seguros de que sus respuestas a las preguntas sobre consumo de drogas no serán reveladas. El pediatra respetará la privacidad de su hijo, pero les dirá a ambos de frente que la confidencialidad se romperá en caso de que:

  • El adolescente requiera de la ayuda de sus padres.
  • El adolescente acepte que le revelen la información a usted.
  • El adolescente le mienta al pediatra.
  • El pediatra considere que el adolescente podría llegar a lastimarse o a lastimar a alguien más.

No se preocupe de que lo mantengan ignorante de un problema serio. El pediatra le dirá si su hijo adolescente corre un riesgo inmediato.

No deberá usarse la información contenida en esta publicación a manera de sustitución del cuidado médico y consejo de su pediatra. Podría haber variaciones en el tratamiento, las cuales su pediatra podría recomendar con base en los hechos y circunstancias individuales.

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