Cómo definimos la inteligencia

El ser humano es la especie que tiene no solo el período de la niñez más largo, sino una etapa de aprendizaje que dura toda su existencia.  Parte de lo que llevó en la evolución a la aparición del homo sapiens fue un desarrollo gradual en la adquisición de habilidades motrices y del lenguaje.  Esa capacidad que tiene el hombre de transformar una aptitud, de aprender de la prueba y el error, es lo que ha permitido ir evolucionando y creciendo como seres pensantes, hábiles e inteligentes.

En el mundo contemporáneo, llamado también sociedad del conocimiento y del aprendizaje, la inteligencia se convierte en una cualidad, un atributo y un valor que es tenido cada vez más en cuenta por la ciencia, la cultura y la sociedad.  Este atributo no solo es vital en el desempeño escolar o universitario, sino que es transversal a los distintos espacios, roles, funciones e instituciones sociales a lo largo de toda la vida.

En los últimos tiempos, el término ha tomado una connotación diferente y ya no solo se atribuye al ser humano, sino que se habla de la inteligencia animal, de la artificial e incluso de la de modelos ecológicos- edificios inteligentes, carros inteligentes, organizaciones inteligentes y escuelas inteligentes- , lo cual lleva a buscar una definición de inteligencia y a tratar de entender un poco este término que todos los días se reconceptualiza, reconociendo la existencia de multiplicidad de inteligencias.

Definición:

A lo largo del siglo XX y principios del siglo XXI se han planteado, construido y debatido gran cantidad de definiciones de inteligencia que van desde las genetistas-innatistas hasta las contextuales e interaccionistas.  En cualquier caso, para entender el concepto inteligencia es necesario comprender el significado de las inteligencias múltiples. La palabra inteligencia viene del latín intelligentia, que significa la capacidad de un sistema (ya sea humano o no) de entender y comprender su entorno y de resolver problemas de tal manera que el concepto especifica que no es exclusivo de los seres humanos.

En varios diccionarios, la palabra inteligencia tiene diferentes significados, el término se asocia en forma simultánea con otros como habilidades, capacidad mental, razonar, planear, resolver problemas, pensar de manera abstracta y lógica, aprender. En otros, se plantea que es un conjunto de experiencias que se procesan en uno mismo para llegar a una meta. Por ello, se dice que ser inteligente es ser creativo, no quedarse en una situación determinada sino buscar la forma de salir adelante y adaptarse.

En un principio se planteaba la existencia de una inteligencia general que abarcaba las distintas dimensiones y áreas del ser humano, y se expresaba en lenguaje lógico-matemático y verbal. También se asoció al tamaño del cráneo y al óptimo desempeño en pruebas psicométricas que medían el cociente intelectual. Estas teorías se pueden catalogar como monistas o monolíticas, porque presentan la inteligencia como un factor unitario, global y general.

Con el avance de las neurociencias, la psicología y la pedagogía, se comprendió a finales del siglo XX que los seres humanos son diferentes en su aprendizaje, desarrollo, estilos de pensamiento, cognición y, por supuesto, en su inteligencia. A estas teorías se les puede nombrar como factorialistas, complejas o múltiples, por cuanto consideran más de cerca la complejidad e interactividad de la inteligencia al encontrarle diversos componentes, rasgos o dimensiones que se entrelazan y diferencian en el ser humano inteligente.

En la actualidad se ha transformado enormemente la mirada sobre la inteligencia, entendiéndola en términos generales como una capacidad humana de adaptarse que se desarrolla y potencia permanentemente en la interacción entre el individuo y los entornos. Va más allá de una habilidad o talento único o general, y se traduce en funciones, habilidades y procesos psicológicos, afectivos y sociales, entre otros.  Por tanto, ser inteligente   implica tener la mente abierta, dispuesta para las relaciones sociales e interculturales, abriendo así el conocimiento a la naturaleza y la cultura.

Liliana Zuliani Arango
Médico.  Neuropsicóloga infantil